Necrologicas
JOSE LUIS ROSAS
Cuando contaba con 67 años de edad, el pasado miércoles 1 del corriente dejó de existir José Luis Rosas, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
José Luis nació en esta ciudad el 18 de julio de 1944; conformando una familia junto a su hermana Silvia; desde muy joven desarrolló sus actividades laborales como metalúrgico y como pintor de obra.
Estaba casado con María Ester Gutiérrez, no tuvieron hijos y su partida también es lamentada por su cuñado Enrique Ugalde, su sobrino Alejandro, su esposa Nancy Omola y la pequeña Sofía, que lo recuerdan con mucho cariño.
Se destacó por ser muy buena persona, esposo, hermano y tío.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailCon hondas muestras de pesar y angustia fue recibida la noticia de la partida de Luis Hugo Palacio, un querido hombre que contaba con 58 años de edad.
“Lucho” Palacio había nacido en esta ciudad el 21 de septiembre de 1953; desde muy joven desarrolló actividades laborales como changarín.
Había conformado su familia junto a su esposa Elsa Susana Cartelle; sus hijos: Luis, Javier, Griselda y Daniel; que tiempo más tarde le dieron a sus nietos: Soledad, Rocío, Yago, Mélani, Valentina y “Chiquita”, hasta que una prolongada dolencia lo apartó de este mundo.
Sus exequias, previo velatorio, se efectuaron en el Cementerio Municipal.
En la tardecita del pasado sábado 4 del corriente recibimos la peor noticia, con casi 93 años había fallecido Martina Oroz de Carciochi.
“Cota” nació en Tandil y vivió desde muy chica en el cuartel III del paraje El Lucero; muy jovencita se casó con José Angel “Pepe” Carciochi, conformando su familia, junto a sus hijos José, Horacio y María Esther.
Trabajó toda su vida en las tareas rurales junto a su esposo, haciendo el tambo a mano, haciendo quesos para el consumo de su hogar; mientras que en sus tiempos libres le gustaba bordar, coser y tejer.
Transcurrieron los años y cuando sus hijos se independizaron, su esposo enfermó y tuvieron que radicarse en esta ciudad. Llegó el momento donde mutuamente no se pudieron atender y con todo el dolor del alma sus hijos tomaron la decisión de ubicarlos en un hogar de abuelos, donde fueron excelentemente bien atendidos.
Fue una mujer muy querida por su familia, amigos, vecinos y por toda su amorosa, amable y cariñosa gente del hogar de abuelos.
“Mamá Cotita, como todos te decíamos. Fuiste un ejemplo de mujer, madre y buena esposa. Nos dabas todos los gustos, nos remimabas, nos criaste y nos guiaste para que siempre fuéramos buenas personas, trabajadores y luchadores como lo eras vos.
Siempre nos decías que primero hay que sembrar para después cosechar. Gracias a vos logramos tener muchos amigos.
Hoy te queremos recordar con tu siempre “si queridito”. Mamá te extrañamos mucho y sabemos que donde estés junto a los ángeles vas a estar orgullosa de nosotros ¡Siempre te llevaremos en nuestro corazón”
Tus hijos: José, Horacio y Esther.
En la ciudad de Mar del Plata, el pasado domingo 5 del corriente, se produjo el fallecimiento de Hugo Abel Achaga, un querido y respetado hombre que contaba con 51 años de edad.
Hugo había nacido en Rauch el 17 de octubre de 1960; y sus seres queridos escribieron en su memoria:
"Recordando al querido sobrino que se nos fue, Hugo Abel, que ayer el Señor te separó de nosotros; seguro que en el cielo hacía falta tu sonrisa y tu amable forma de ser, nos dejas un gran dolor, pero una enorme satisfacción de los buenos momentos que nos hiciste pasar y disfrutar con tu amabilidad y cariño, lo pueden decir todos los que te conocieron y yo, que tantas veces estuve cerca y sé que lo digo con conocimiento de causa, luchaste y lloraste por salvar a tu padre, luego por ver feliz a la vieja, o viejita, tu madre y mi hermana, también por José, por Cristina tu esposa, por Facundo tu hijo y tus tres hijitas.
Sentí a Facundo decir de tu apego a la clientela, pero comprenderá Facundo que tiene un montón de pechos amigos, que supiste ganar y se brindaran para que junto a tu Cristina Abitante y tus tres hijas vuelquen las lagrimas que este desgarro produce, y les sirva de apoyo para vuestro futuro y por supuesto, también el mío por sobrino, hijo, padre y hermano que demostraste ser esto es solo un punto perdido en la montaña de hombría y honestidad que vos querido Huguito supiste construir. Tu tío: Ernesto".
Cuando contaba con 80 años de edad, el pasado jueves 9 del corriente se apagó la vida de Ida Esther Fernández de Aparicio, causado tristeza y angustia entre sus familiares y amistades.
“Nena” Aparicio nació en esta ciudad el 26 de septiembre de 1931, y desde pequeña vivió en la localidad de Gardey, donde era muy querida y apreciada por familiares, vecinos y amigos.
Se destacó por ser una excelente ama de casa, también le gustaba coser sus prendas para sus hijos y nietos; en su juventud contrajo matrimonio con José Salvador Aparicio (f) y desde hacía más de veinte años estaba viviendo en esta ciudad, en el barrio de calle General Paz al 500.
Su partida de este mundo es lamentada profundamente por sus hijas Mirta y Liliana; sus yernos Rubén Saracho y Daniel Pezzi; sus nietos Salvador, Daniela, Marilina y José Luis; al igual que sus bisnietos Agustina y Jerónimo, quienes elevan una plegaria por el eterno descanso de su alma.
Sus restos, previo velatorio en privado, descansan en el Cementerio Municipal.
El pasado miércoles 1 del corriente se apagó la corta existencia de Jeremías Uriel Rodríguez Sayago, quien nació el 15 de octubre de 2010 y sus seres queridos escribieron en su memoria:
“se fue un luchador, un gran ser en un cuerpo pequeño… gracias hijo por enseñarnos a que no importa cuan grande sea el obstáculo sino que hay que superarlo… que cuando hay fuerza de voluntad todo se puede.
Gracias por darnos los mejores quince meses de nuestras vidas y aunque me dejaste sin nada porque te llevaste mi alma y mi corazón, me dejaste la angustia de no poder verte crecer. Te llevaste esa sonrisa que me alegraba el alma, no me alcanza ni la voz ni las lágrimas para llorarte, no resigno a perderte… mi Cielo siempre vas a estar en cada uno de nosotros, traté de que fueras lo más feliz posible, quiero pensar que así fue.
Hijo, me quedo con tu mejor sonrisa y con el abrazo más fuerte… sé que sos un angelito que cuidará de nosotros siempre. Te vamos a extrañar muchísimo y siempre estarás en nuestros corazones. ¡Te amamos mi Cielo”: papá, mamá y tu hermana Abigail.
Te amamos con toda el alma y siempre vas a estar en nuestro corazón. Por siempre nuestro Papucho”: tus padrinos y primos.
Sus mi héroe, te amo, y aunque fue poquito tiempo el que te tuvimos, nos diste más que muchos grandes en muchos años. Te amo Jere y como en esos momentos te acompañamos, se que hoy nos acompañás vos… Te amo mi vida, fuiste el más hermoso héroe. Cachetón”.
Tu tía Eugenia y tu prima Milagros.
Me quedo con tu recuerdo de la primera vez que te vi, siempre estarás conmigo ¡Te quiero mucho! Tu abuela”.
Con angustia y dolor fue recibida la partida de Antonio José Trujillo, un querido y apreciado hombre que contaba con 81 años de edad.
Don Antonio nació en Gardey el 3 de marzo de 1930; muy joven contrajo matrimonio con Amelia López y tuvieron un hijo: José Humberto, que con el transcurrir de los años le dieron la alegría de disfrutar de sus nietos: Luciano, Andrés, Carina, Celeste y sus bisnietos Ayelén, Camila y Somir.
Se destacó por vivir una vida feliz, rodeado del cariño de sus seres queridos, que lo acompañaron hasta el final de sus días.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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