Necrológicas
CELIA IGNACIA ZALAKAIN de VILANOVA
Con pesar y tristeza fue recibida la noticia del fallecimiento de Celia Ignacia Zalakain de Vilanova, una querida mujer que contaba con 84 años de edad.
“Beba”, para sus afectos, desde muy joven trabajó en Tiendas Galver y posteriormente ingresó al Registro Civil.
Madre de dos hijos: José y Gustavo, abuela de siete nietos y compañera inseparable de su marido José; llevó adelante su hogar “con tenacidad insuperable y honradez marcada por valores y principios de alta calidad moral, siempre buscada por sus consejos acertados, su serena mirada, su optimismo y vitalidad era el fiel reflejo de su persona, con simpatía sin igual te recordamos felices, aunque con pesar por tu partida. ¡Descansa en paz!”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailJustamente siete días después de perder a su compañera, el pasado viernes 27 de enero se produjo la desaparición física de José Alvaro Vilanova, un conocido y respetado hombre del quehacer inmobiliario tandilense, que contaba con 87 años de edad.
“Chito” Vilanova desde muy joven trabajó en el negocio de sus padres, panadería La Catalana; luego terminó sus estudios como constructor en la actual Escuela “Ing. Felipe Senillosa” y posteriormente como martillero público nacional.
Creativo, innovador, visionario e incansable luchador, forjó la imagen de la respetada Casa Vilanova Propiedades, que funciona desde el 13 de mayo de 1947.
Como orador levantó el estandarte de la palabra como ningún otro. Fue un reconocido deportista, destacándose principalmente en campeonatos de tiro en fusil, carabina y pistola, aviador, esgrimista y campeón de natación.
“Su sonrisa en nuestra memoria es el fiel recuerdo de su éxito y su ejemplo, con pesar te recordaremos y rogamos tu descanso en paz”.
Sus restos, previo velatorio, descansan en el Cementerio Municipal.
MARIA DEL CARMEN VELOZ de LARA
Con muestras de angustia y dolor fue recibida la noticia de la partida de María del Carmen Veloz de Lara, una querida y apreciada mujer que contaba con 83 años de edad.
María nació en Rauch el 27 de febrero de 1928; era hija de Victoria Veloz y Juan Mendiburu, siendo la mayor de once hermanos.
Tuvo una infancia muy dura en el campo; luego se vino a Tandil y se casó con Pedro Lara, tuvieron tres hijos: Pedro Héctor, Miguel Alberto y Norma Liliana, quienes con el paso del tiempo le dieron la alegría de disfrutar de sus nietos: Verónica, Gaspar, Miguel Angel, Neri, Leandro y Andrés; además de cuatro bisnietos: Bautista, Delfina y Catalina Bustos y Joaquín Barriola.
Vivió una vida feliz rodeada de todos sus seres queridos, quienes la acompañaron hasta el día de su partida de este mundo.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
HECTOR RAUL MAZZOLA
El pasado jueves 26 de enero se apagó la luz de Héctor Raúl Mazzola, causando gran dolor y tristeza entre sus familiares y amigos.
Raúl nació en María Ignacia (Vela) el 21 de marzo de 1952, siendo el segundo de siete hermanos. Allí transcurrió gran parte de su existencia, desempeñando su actividad laboral en su oficio de albañil, que bien supo realizar y defender hasta último momento, herencia que le dejaron su abuelo, padre y tíos.
A los 18 años comenzó a forjar una hermosa familia con Norma Raquel de las Heras “Kuki” y los acompañó en esa difícil tarea su querida suegra Juanita.
En 1987 se radicó en esta ciudad, junto a su familia. En 1998 tuvo la desgracia de perder a su compañera, pero él siguió caminando por la vida junto a sus cinco hijos y algunos de sus nietos. Más tarde aparecieron los demás nietos y también una mujer que lo acompañó: Mirta Leonor Martínez, quien fue su fiel compañera hasta el último día de su vida.
“Hoy después de haber pasado muchos días acompañándote en tu gran lucha, como fue en fin tu vida, te soltamos los brazos, porque entendimos tus hijos y nietos que ya era hora de partir.
Papá, abuelo y esposo, te fuiste físicamente de nuestro lado, pero vivirás siempre en nuestro corazón, lo que sí estamos seguros es que te quedes bien tranquilo donde te encuentres, que dejaste una familia unida, como vos siempre quisiste, y así va hacer siempre.
Sabemos que ya estás allá en el Cielo feliz, porque estás con mamá, que tanto amor te dio día a día, como nunca nadie lo hubiese dado, porque el amor de ella fue un amor puro y verdadero.
Quedamos todos muy tristes sin ninguna explicación, solo con ese rencor de ¡porqué te pasó esto justo a vos! No tenemos consuelo, solo saber que peleaste hasta último momento como un león. Y que te acompañamos hasta el final, todos los que te queremos y todos los que vos hubiese querido que estuvieras, tus tíos, los viejos, eso si que fue duro para todos. Un dolor inmenso de ver a su sobrino día a día peleándola como vos la peleaste.
Hoy sólo quedan anécdotas lindas y graciosas para recordarte. Tantas cosas vividas, tanta gente con nosotros, que nunca nos dejaron solos. Tu hermano Mario fue uno de las tantas personas que hoy en día nos siguen acompañando y estuvieron con vos en todo momento.
Esta fue nuestra despedida, quince días en terapia intensiva firma a tu lado. Hoy solo te decimos que descanses en paz y tranquilo. Acá estamos todos con vos: tus hijos Javier, Fernanda, Laura, Soledad y Eugenia; tus nietos Chiki, Coki, Pin, Luli, Pochi, Felimar, Flopy y Moranga; tu mujer Mirta, tus tíos, primos, hermanos, sobrinos e hijos políticos”.
NORMA RAQUEL VICONDO de BARRAZA
Tras soportar los procesos de una breve dolencia, el pasado lunes 30 de enero se apagó la vida de Norma Raquel Vicondo de Barraza, una querida y estimada mujer que contaba con 69 años de edad.
“Chela” Barraza nació en La Plata el 8 de enero de 1943; era hija de Bernardo Vicondo y Natividad Esquiroz, integrando una familia con dos hermanas: Ana María (f) y Susana Mabel (f).
Desde muy joven desempeñó su actividad laboral como una eficiente y trabajadora ama de casa; en 1958 se casó con Pedro Barraza y tuvieron seis hijos, que más tarde sumaron a sus hijos políticos y nietos.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
DIEGO ABRAHAM ZIJLSTRA
El pasado miércoles 25 de enero falleció en esta ciudad, Diego Abraham Zijlstra, a los 80 años de edad.
Diego había nacido el 31 de octubre de 1931 en San Cayetano; era el segundo hijo de doce hermanos del matrimonio de inmigrantes holandeses Teo Diego Zijlstra y Clara Dina Van Der Horts.
Desde muy chico comenzó a trabajar junto a su padre en el cultivo de trigo en la Colonia Holandesa en la zona de Tres Arroyos. A los 14 años inició su aprendizaje del oficio de chapista y en 1952 se vino a Tandil para cumplir con el Servicio Militar, viendo la posibilidad de radicarse aquí y abrir su propio taller chapista, lo que concretó en 1955, en un predio ubicado en calle Pellegrini casi 4 de Abril, que fuera considerado como uno de los mejores de la ciudad.
En 1960 contrajo matrimonio con Nelly Esther Ibáñez, de cuya unión nacieron tres hijos: Marcelo, Marisa y Mariano, que con el paso del tiempo le dieron siete nietos: Maira, Fabricio, Mateo, Martina, Bárbara, Diego y Candela.
En 1985 trasladó su taller a su casa de calle Uriburu al 400, trabajando ya con su hijo Marcelo como pintor; se jubiló en 2007 pero siguió en actividad hasta que enfermó de neumonía en enero de 2011.
Fue un hombre trabajador incansable, fanático del Turismo Carretera y de los automóviles antiguos. Gran esposo, padre, abuelo muy compañero de su nieto Mateo, ya que vivía con su esposa, hija y su nieto en Dufau al 600 desde 2008.
“Te queremos y te extrañamos mucho. Tu esposa, hijos, nietos, amigos y todo aquel que te conocía y sabía de tu honestidad, bondad y hombría de bien”.
Asimismo, su familia agradece públicamente a quienes se preocuparon e interesaron durante su enfermedad: al intendente Miguel Lunghi, a los secretarios Diéguez y Teruggi, a la secretaria María Rosa, a la asistente social del CIC de Villa Italia Norte, Carina Castillo, al ex concejal Hugo Escribano; a quienes velaron por su salud en la sala 3º del Hospital Santamarina, doctoras Equiza y Rojas, doctores Rojas, Vidaguren y Abraham; a la sala se Infectología, doctor Jorge Gentile, a las enfermeras y mucamas de ambas salas y a sus vecinos de Uriburu al 400 y Dufau al 600, además de Casa Alessi y Manna por los servicios brindados.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ZULEMA HILDA ABADIE de HAEDO
Tras soportar los procesos de una dolorosa enfermedad, el pasado viernes 13 de noviembre de 2011, nos dejó Zulema Hilda Abadie de Haedo.
Había nacido en La Dulce el 5 de abril de 1947, hija mayor del matrimonio de Fermín Abadie y Zulema Casablanca, junto a sus hermanos Carlos, César (f), Julio, Juan, María, Alicia, Mabel y Silvia, para quienes fue su segunda mamá, mimándolos y cuidándolos como si fueran sus hijos.
A los 17 años conoció a quien fuera su primer y único amor: Carlos Haedo. Se casaron el 29 de abril de 1966 y a los nueve meses y tres días como decía ella, llegó su primera hija: Anahí y después de doce años llegó el regalo más preciado: Lorena, muy esperada por todos.
Llegaron a Tandil en noviembre de 1973. De a poco se fueron viniendo sus hermanos César, Julio y Juan; con el paso del tiempo también lo hicieron Carlos y Mabel, así como ella quería estar: todos juntos.
Amiga de sus cuñados: Gladys (f), Liliana, Verónica, Cristina, Juan José (f), Osvaldo, Jorge y José, también de Lucía y Luján.
Una abuela maravillosa cuidando siempre de Emiliano, Fermín, Tomás, Teo y Thais, como así también de sus nietas del corazón Daniela y Yanina, que la hicieron bisabuela de Nahiara, Luisana y Juanita.
Siempre estaba dispuesta a jugar, contar cuentos, cantar y por supuesto malcriar, protegiéndolos con su vida y como ella decía, si le pedían una estrella se la trataba de bajar.
Compañera de sus yernos Rubén López y Javier Mónaco, tratándoles como si fueran sus hijos, mimándolos con comidas, regalos y con detalles (rascarle la espalda y hacerle piononos salados).
Cobijó a todo el que lo pedía, siempre estaba su casa (muy grande) abierta para todos, sobrinos y sus novias, sobrinos nietos, amigos , amigos de amigos, conocidos y cualquiera que no tuviera donde quedarse y venía a Tandil, ella ofrecía su hospitalidad y su cariño.
Colaboraba con muchas instituciones: patín fútbol del club Gimnasia y Esgrima, Asociación Tandilense de Atletismo, siendo jueza en diez oportunidades en la Tandilia, en las postas en la Fuente de Los Vascos y en la Asociación de Regiones Italianas.
Cantaba en tres coros: Almafuerte, Italia Unita y Municipal de la Tercera Edad, cosechando muchos amigos, quienes la despidieron en su última morada, cantando las cantando las canciones que a ella le brotaban de sus labios como si fuera un ángel, una voz maravillosa, dulce, encantadora.
“Todavía, a casi tres meses de su partida, no lo podemos creer, mejor es pensar que se fue de viaje. Ella con su esposo viajó por todo el país, lo cual le encantaba. Así que hoy seguro estará viendo desde donde esté las maravillas que todavía le faltaban conocer. Siempre te vamos a recordar feliz como eras. ¡Te amamos y hasta que Dios nos junte!”.
(Tu esposo Carlos, Anahí y Lorena).
GASTON ADRIAN ARANCIBIA
En las trágicas circunstancias que diéramos a conocer oportunamente, en la madrugada del pasado lunes 30 de enero, a los 24 años de edad falleció Gastón Adrián Arancibia, un joven que dejó su impronta y supo ganarse el amor de sus familiares, amigos y quienes lo conocieron.
Sus seres queridos lo recuerdan así:
“Gastón: te fuiste en la flor de la vida. Te vamos a extrañar muchísimo. Fuiste un ejemplo de hijo, hermano, tío y papá del corazón.
Tu pérdida sin sentido nos causa mucho dolor.
“Tatin”, como te decía la gorda, no sé cómo hacer para consolar a mamá. Seguramente estarás con Diego y pidiéndole a tu ídolo que te cante en vivo.
Te queremos mucho y jamás te vamos a olvidar.
Tus padres Ricardo y Ofelia; tu gran amor Verónica Villalba; tu hijito de corazón Lautaro, tus hermanos Valeria, Gabriel, Verónica, Héctor, Emanuel y Eliana; tus sobrinos Alejandro Ulises. Alejo, Rocío, Tatiana, Thiago, Gabriel, Diego y Santino; tus amigos Pitu, Caio, Tacho, Adriana, Cristian, Gonzalo, Andi, Ariel, Negro Sánchez y Damián; tías y primos te vamos a extrañar y te pedimos que desde arriba nos cuides “Chocolate”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
VILMA ESTHER BRAILE de DE LA VEGA
El pasado jueves 26 de enero y cuando contaba con 80 años, falleció en esta ciudad Vilma Esther Braile de De la Vega, dejando un profundo dolor entre sus familiares y amistades.
Vilma nació en Benito Juárez el 4 de diciembre de 1931; luego en su juventud se radicó en esta ciudad, donde cursó sus estudios primarios en la Colegio Sagrada Familia. Posteriormente hizo el secundario en la Escuela Nº 80.
Más tarde, ingresó a trabajar en sedería Galería de la Moda y también se desempeñó como encargada de la Corsetería Felinos.
En 1955 contrajo enlace con Mario de la Vega, de cuyo matrimonio, el 5 de mayo de 1957 nació su hijo Luis De la Vega.
Tuvo una vida muy ocupada ya que no solo se dedicó a su hogar, sino también a su trabajo. Hoy sus seres queridos la extrañan y ruegan una oración en su memoria.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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