Necrológicas
PEDRO JOSE SEGURA RODRIGUEZ
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailA los 90 años de edad, el pasado lunes 2 del corriente falleció Pedro José Segura Rodríguez, causando pesar y tristeza entre sus familiares y amistades.
Pedro nació el 15 de marzo de 1924 en Almería, España. Llegó a Tandil de muy corta edad con su familia, y con el correr de los años conoció a María Fernández, quien luego se convertiría en su esposa y madre de sus hijos Juan José, Jorge, Graciela y Fabián.
Sus nietos le dedican estas sencillas palabras:
"Perico, como te decíamos todos, se terminó la batalla, disfruta del viaje. Te fuiste como cualquier persona lo hubiese deseado, viviendo tus 90 años a pleno, casi sin sufrir, y rodeado de tu familia hasta el último suspiro.
Nos quedamos con los mejores recuerdos de vos, y con la tranquilidad de que te disfrutamos en vida de pie a cabeza.
Fuiste una excelente persona. Vamos a extrañarte mucho, a vos y a tus consejos. Tus nietos Nicolás, Eugenia, Sofía, Sebastián, Leandro, Néstor, Natalia, Analía, Florencia, Luciana, Javier, Guillermina y Juan."
Tu familia espera que guíes a cada uno de nosotros desde la estrella que más brille. Te amaremos por siempre. Tus hijos y nietos mencionados con anterioridad, tus hijas políticas Nora, Mónica y Carola, tus nietos políticos Laura, Carlos, César, Florencia, Carolina, Araceli, Carlos A., Mauricio y Martín, tu sobrino "Cartucho" y tus bisnietos Amparo, Alfonsina, Olivia y Bautista.
Asimismo un agradecimiento para el Hospital Ramón Santamarina que "pusieron a disposición todas sus herramientas para que Pedro Segura tenga su merecida despedida acompañado de sus familiares hasta el ultimo momento".
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ANGEL ANTONIO CORTES
El pasado viernes 30 de mayo se produjo el fallecimiento de Angel Antonio Cortes, un querido y respetado hombre que contaba con 73 años de edad. Sus familiares escribieron en su memoria:
“Nacido en Lobería, vivió en Tandil ayudando desde pequeño a sus padres en el reparto de leche.
Incansable, trabajador, oficial electricista, metalúrgico, muy querido por todos que, aún después de jubilado nos enseñaba muchas cosas, sobre todo la humildad y el servicio a los demás.
Tu ejemplo de hombre de bien, luchador, defensor de la vida, compañero incondicional, en todo momento encontrabas las palabras frente al desasosiego, la fatiga y la pérdida de confianza.
Siempre estarás en nuestro corazón. Tu partida nos dejó a todos los que te quisimos un enorme vacío, pero aunque nos entristece por la separación nos reanima el consuelo de la esperanza del reencuentro, cuando el Señor lo disponga, en el seno de su gloria.
Que la fe en Cristo nos ayude, entonces, a confortarnos mutuamente”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
FRANCISCO ALBERTO MONTALTO
Cuando contaba con 75 años de edad, el pasado martes 27 de mayo falleció Francisco Alberto Montalto, causando dolor y tristeza entre sus seres queridos.
“El Negro” Montalto nació el 24 de octubre de 1935 en Tandil. Trabajó en Ferrocarriles Argentinos, en Ayacucho y en Tandil, primero como calderero y luego como especialista en electromecánica. Durante sus años como ferroviario cultivó una gran amistad con sus compañeros, la que se sostuvo hasta la actualidad.
Sus compañeros ferroviarios lo recuerdan como buen cocinero y amigo. Fue aficionado a la pesca, al básquet y al fútbol y fabricaba cuchillos.
Retirado del ferrocarril a mediados de la década del 90, trabajó en el kiosco de diarios y revistas de España y Rodríguez, siendo recordado por los vecinos del barrio.
Vivió con su hermano Juan Carlos a quien cuidó denodadamente hasta su muerte.
Fue el tío Negro para sus cuatro sobrinos y sus cuatro sobrinos nietos, con quienes mantuvo una relación entrañable.
Afectado del corazón, siempre con voluntad de seguir adelante, falleció en el Hospital Santamarina acompañado por sus familiares y amigos, quienes lo despidieron el jueves 29 en el Cementerio Municipal y lo recuerdan con el mismo cariño que él les brindó durante su vida.
ANIBAL ALFREDO BELEN
El pasado martes 27 de mayo dejó de existir Aníbal Alfredo Belén, un querido y respetado hombre que contaba con 71 años de edad.
Aníbal nació el 6 de abril de 1943 en Dolores, donde vivió hasta los 17 años, hasta que se radicó en esta ciudad junto a su madre, hermana y su padrastro.
Trabajó muchos años en Paso del Portillo, donde cosechó muchas amistades que siempre lo recordaron con afecto.
A los 21 años contrajo matrimonio con Elida Olga Verea y tuvieron seis hijos: Daniel, Liliana, Beatriz, Claudio, Marcos y Cristian, destacándose por ser una persona honesta y trabajadora.
Disfrutó del cariño de nueve nietos: Paula, Ignacio, Facundo, Magalí, Julieta, Mailén, Andrés, Ezequiel y Eugenia, quienes siempre lo recordarán con mucho amor, al igual que sus hijos políticos Alejandra, José, Osvaldo, Lorena y Romina.
Partió cansado de luchar contra una larga enfermedad, pero ya sus restos descansan en el Cementerio Municipal.
LUDOVICO RAMON LARRAYA
Cuando contaba con 78 años de edad, el pasado domingo 25 de mayo se produjo el fallecimiento de Ludovico Ramón Larraya. Su esposa Susana Baigorria con quien compartió 55 años de matrimonio, sus hijos Emilse Susana y José María, sienten un profundo pesar porque se fue un compañero y un padre ejemplar.
Sus nietos Lucas, Hernán, Ignacio y María Lucía lo recuerdan como un abuelo presente, que siempre los acompañó, dejándoles enseñanzas para toda la vida.
Fue un empleado rural que disfrutó de la actividad. Nació en Ranchos, vivió gran parte de su vida en Roberts y desde 1988 se desempeñaba en la zona de De la Canal. Tenía un gran apego al tradicionalismo. Formó parte de distintos Centros Tradicionalistas. Gracias a ello cosechó muchos amigos, que en el último adiós lo acompañaron.
Hoy su familia siente un gran vacío por la pérdida de un padre y un abuelo honorable.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
DORA MAFALDA LEZCANO de ALMARAZ
De manera repentina, a los 92 años de edad, el pasado miércoles 28 de mayo falleció Dora Mafalda Lezcano de Almaraz, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amigos.
Dora había nacido en esta ciudad el 21 de julio de 1921 y a los 19 años conformó su hogar junto a su esposo Cesáreo Martín Almaraz (f), quienes compartieron 59 años de matrimonio.
De esta unión nacieron sus tres hijos: Norma Jorgelina, Mirta Susana (f) y Alberto Martín (f), disfrutando del cariño de sus nietos: Mirta Mariana, Fabio Martín y Paola Andrea Basualdo y Marcelo Martín Almaraz; sus bisnietos: Matías, Rocío, Milagros, Bianca, Jonathan, Joaquín, Juan Bautista y sus tataranietos: Agustín, Constanza y Aitana, quienes elevan una plegaria por el eterno descanso de su alma y piden para ella que brille la luz que no tiene fin.
Sus restos, previo velatorio recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
DELIA CATALINA SANCHEZ
Cuando contaba con 68 años de edad, el pasado viernes 30 de mayo se apagó la vida de Delia Catalina Sánchez. Sus seres queridos escribieron en su memoria:
“Hoy se apagó una estrella. Te fuiste con Dios dejando un dolor muy grande a todos los que te queremos.
Siempre te recordaremos con una sonrisa por la madre, abuela y suegra que fuiste. Rodeada de tus nietos, siempre cuidando de ellos. Descanse en paz Delia: tus nietos Tomás, Joel, Nicol, Antonella, Naty, Rocío, Maxi, Andrés, Joaquín, Jesús, Ariel y tus hijos Tito, Javier, Juan, Sonia, Fabiana, Ester, Natalia y tus hijos políticos Eduardo y Verónica, junto a demás familiares elevan una oración en su recuerdo”.
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“Abuela: fuiste una persona muy especial en mi vida, me vas a ser mucha falta. Nunca te voy a olvidar y te voy a recordar con los mejores momentos que pasábamos tomando mate, porque vos me enseñaste a tomar desde chiquito.
Abuela descansa en paz y cuida de nosotros. Tu nieto Tomás Sánchez”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
LIBERTAD ELENA CELESTINA CONTI (sin foto)
“A los 72 años… simplemente elevó sus alas hacia el Cielo.
La mujer niña que habitara este suelo nos dejó el trino de su risa, la claridad de la mirada a pesar de sus ojos oscuros, el bullicio de su andar permanente por la casa y su voz inconfundible, solicitando un caramelo… ella aducía que eran su pasión.
Marchó al encuentro de su hermano, quien se fue antes para ir preparando el camino y el hogar de los que aún no tenemos turno para el viaje, hasta que Dios lo designe.
Por lo pronto, en esta mesa de ocho hermanos, es la tercera silla que queda vacía.
Rubén A. Conti, Sara E. Conti, Domingo A. Conti, Carmen C. Conti, Jorge L. Conti y familia”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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