Necrológicas
Semblanza de vecinos fallecidos recientemente.
LIBORIO PEDRO RAMON ELISSONDO
El 28 de marzo pasado se produjo el deceso de Liborio Pedro Ramón Elissondo, quien contaba con 93 años de edad.
Había nacido en Tandil el 31 de agosto de 1922 y era hijo de Pedro Elissondo y Luisa Juana Brivio (Chichina).
Comenzó a trabajar en el campo con su padre y se casó a los 21 años con Alicia Elvira Brivio (Tita), de 19 años.
Vivieron en el campo El Rancho, en La Pastora, en ese momento propiedad de su tío Clemente Elissondo quien lo arrendaba.
Allí estuvieron unos años y tuvieron tres hijos, Pedro Octavio nacido en 1945, Esteban en 1947 y Marcela en 1951.
Posteriormente puso una casa de comercio relacionada con artefactos eléctricos, heladeras, cocinas a gas de kerosene, cables, llaves de corte, tapones, etc.
En el año 1955 el matrimonio se separó y divorció, en tanto que Liborio se mudó a Estados Unidos donde recortó su nombre a Lee Elissondo, dejando a sus hijos en Argentina.
Allí vivió y trabajó toda su vida en el ramo de instalaciones de calefacción y aire acondicionado en grandes locales y edificios. Su especialidad fueron los controles como termostatos, presostatos, termómetros, etc.
En Estados Unidos vivió cerca de San Francisco, California, y allí contrajo matrimonio con una argentina que ya vivía allí llamada Herta Ilse Elizabeth Binner, nacida en la Colonia Galesa de Trelew. Con Herta no tuvo hijos.
A los 65 años se jubiló, recibió su cheque automáticamente y siguió en su casa de California hasta que en el año 2003, o sea a sus 81 años, su hijo Esteban lo fue a buscar y lo trajo a vivir a Tandil junto a su esposa Herta.
Vivieron varios años en su departamento de España 819 y diariamente visitaba las oficinas de la empresa El Negro SA, de la cual era el mayor accionista.
Su primera esposa y su primer hijo fallecieron estando él en Tandil. Lo sobreviven su esposa Herta y dos de sus hijos.
Liborio Pedro Ramón Elissondo falleció en el hogar Rincón Colonial.
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A la edad de 35 años, el 14 de marzo pasado falleció en esta ciudad una querida vecina de Villa Italia.
Su hermana Daniela, con sentidas palabras reflejó el sentimiento de la familia ante la irreparable pérdida:
“Lauri: Parece mentira que te esté escribiendo esta despedida. Quisiera tanto volver el tiempo atrás, sobre todo para volver a abrazarte y que mi último abrazo no sea el que te di cuando ya estabas dormida.
Laurita, hermosa hermana mía, decidiste dormir para siempre, causándonos un inmenso dolor.
Pero escribiste que te encontráramos en la “estrella más brillante” y ahí es donde te busco cada noche, y te hablo y te cuento de tu “Toto”, tu hijo Mateo, tu gran amor.
Al verte te entendí y comprendí tu dolor y casi lo sentí, como vos decís `este no es mi lugar`.
Pienso en tantos momentos juntas… Vos, madrina de mi Valen, yo madrina de tu “Toto”, tu debilidad por Joaquín… pero no pudiste.
Me encomendaste a Mateo, nuestro Mateo y quedate bien tranquila que lo estamos cuidando con mucho amor y trabajo.
Tus deseos fueron órdenes para mí.
Mamá te extraña tanto que te encuentra en cada rincón de la casa y sé que te espera, como te espero yo, flaquita… Como te esperamos todos, dando la vuelta de la esquina de Quintana con tu paso lento y el infaltable cigarrillo en la mano.
En la última charla que tuvimos hablamos del futuro de nuestros hijos y sonreíste. Me quedo con esa sonrisa para siempre y la guardo en el alma. Me quedo con nuestra última charla en la que agradecías que Ale se ocupara de Mateo como su padre.
Me quedo con esos ojazos verdes o grises, según el clima.
Mateo se quedó con el abrazo que le diste la última noche y lo guardó para siempre en su corazón.
Y toda la familia se quedó con algo de vos, de tu ser de luz, para sobrellevar semejante dolor. Se te extraña tanto!
Te abrazo, te amo y vivís en mí. Vos para mí, yo para vos, eternamente Mi Laura!”
Mamá Dani y familia.
V JUAN CARLOS VILLARREAL
El pasado 23 de marzo falleció en Buenos Aires el mayor retirado de la Fuerza Aérea Argentina Juan Carlos Villarreal, quien tenía el honor de ser veterano de la Guerra de Malvinas.
Había nacido en General Villegas, el 13 de julio de 1948, en tanto que había formado su familia junto a su esposa Dora Noemí Lerda, con quien tuvo a sus hijas Verónica y Gabriela. El amor de los nietos llegó por medio de Rocío, Agustina, Pilar y Matías, junto al acompañamiento y el afecto de su yerno Enzo.
Su rica historia de vida, fue reflejada con sentidas palabras por parte de sus familiares, amigos y camaradas:
Dedicatoria
“Hoy hacemos un alto, para recordar su repentina partida. La misma nos envuelve en esa sensación. que nos deja sin poder explicar, que ya no está entre nosotros.
Había tanto para decirnos… tanto para poder hacer…
Esta vivencia de lo irremediable hace que el dolor que nos atraviesa el alma, sea aún más profundo en el seno de de su querida familia, sus camaradas , y sus amigos.
Llegó a Tandil, procedente de la VIII Brigada Aérea, junto al sistema de armas Mirage.
A partir de su conocimiento, conducción y la gestión personal que brindó durante su desempeño corno Suboficial Mayor en el ámbito del Grupo Técnico 6 en la VI Brigada Aérea; amalgamó con su impronta a superiores, camaradas y subalternos en el engrandecimiento, operatividad y apoyo en las tareas tanto técnicas como de instrucción al personal más joven en el Sistema Mirage.
Esta función, también la cumplió durante el desarrollo de las acciones bélicas en el Teatro de Operaciones Malvinas en el Atlántico Sur (Malvinas) ; recibiendo a su finalización la distinción Veterano de la Guerra de Malvinas.
Desarrolló su tarea con profesionalismo y dedicación, siendo un permanente ejemplo hasta su pase a situación de retiro, tras 35 años de servicio activo.
En su incansable trajinar, asumió (tras ser electo en elecciones) en diciembre de 2007 como presidente del Círculo de Suboficiales de la Fuerza Aérea -Asociación Mutual- Regional Tandil; demostrando entre los que tuvieron la fortuna de compartir su gestión el valor de una persona, que a partir de su espíritu mutualista afrontó esa nueva decisión con total empuje alegría y responsabilidad, aplicada de una manera sincera, contagiosa y determinante.
Concluyó su presidencia en diciembre del año 2011.
Hoy es tiempo de tristeza, y es bueno y justo que así sea. Más adelante llegarán los recuerdos y mucho después -aunque hoy nos parezca imposible- el consuelo.
Querido Juan Carlos: queremos rendirte, desde este pequeño pero sincero recordatorio, ‘un siempre te recordaremos, por ese cúmulo de grandes cosas, momentos que legaste sobre todo a tu querida familia, a tus camaradas y tus amigos; uniéndonos todos en un ruego para que la gracia de nuestro Señor y a la protección de Virgen de Loreto, estén siempre contigo y te acompañen en este vuelo celestial'”.
SARA ANGELICA GASPARI DE JAUREGUIBERRY
El domingo, a los 84 años dejó de existir una gran mujer que hoy es recordada con afecto por una familia que considera que hay “una luchadora más en el cielo”.
Familiares, amigos y conocidos le escribieron como homenaje y muestra del amor:
“Sara Angélica Gaspari, 84 años, mujer de un solo marido, madre de tres hijos, abuela de seis nietos y bisabuela de 11 bisnietos.
El 12 de junio de 1931 nació una mujer con todas las letras. Dios la trajo a este mundo para cumplir una misión y ella lo hizo a la perfección. Nosotros, que tuvimos la suerte de ser parte de su vida, lo sabemos.
A pesar de todas las adversidades que se le presentaron, se mantuvo firme, de pie, llena de sabiduría, amor y enseñanzas. hacedora de frases como: “que te pasa gaucho” o “la carnicería de Lucas”… Vivió rodeada de toda su familia y es el pilar de un gran árbol genealógico que no para de crecer.
Pasó toda su vida en Tandil, disfrutando de los pequeños momentos, esos momentos reales, que quedan en el tiempo.
Todos sus familiares, amigos y conocidos la despedimos sabiendo que quedará un gran vacío imposible de llenar.
Pero comprendemos que con el correr del tiempo la tendremos presente, sin lágrimas de por medio y con sus mejores recuerdos y anécdotas, que nos darán nuevamente la felicidad que recibíamos con su presencia.
Una madraza incansable, una abuela indiscutible y una bisabuela ejemplar. Nos educó, nos enseñó, nos amó, nos ayudó, nos guió, se adaptó a cada cambio y evolución de ésta vida.
Tata: ahora nos estás viendo a todos desde el cielo. Ya no tenés que preocuparte por ninguno de nosotros. Estamos bien.
Gracias por ser parte de lo que somos. Te amamos y nos duele mucho tu ausencia de vida. Descansá en paz”.
MIRCO LACOVICH
El 21 de marzo pasado, a los 84 años, dejó de existir un querido y respetado vecino: Mirco Lacovich.
Había nacido en la cantera Albión y era hijo de inmigrantes montenegrinos.
Trabajó de picapedrero junto a su padre y a su hermano.
Formó su familia junto a Delia Fernández, con quien tuvo a sus dos hijos, Olga y Marcelo, los cuales le regalaron sus nietos Sebastián, Ramiro, Guillermina y Joaquín Pavón, Tomás y Delfina Lacovich, a los cuales amó y amaron profundamente a su querido Lelo.
Con gran entereza, junto a Delia llevaron el dolor de la pérdida de su nieto Sebastián y su hijo político Miguel.
Hace tres años sufrió mucho la partida de su querida Delia y siguió adelante con el amor de toda su familia.
Guillermina y Martín le dieron a su bisnieta Lola, que fue su solcito en sus últimos años.
Con su nuera Norma Hernández también tuvo nietos y bisnietos del corazón, a los cuales quiso mucho.
Mirco era feliz cuando en su mesa de los domingos podía reunir a toda su familia, a la cual nunca faltaban sus queridos hermanos Daniela y Rosita, sobrinos, cuñados, amigos… Todos disfrutaban momentos inolvidables juntos.
Por eso Viejito, Lelito, jamás te olvidaremos. Sabemos que estás junto a tu querida Viejita, armando la mesa para cuando nos volvamos a encontrar.
JUANA SERVANDA DICK DE HERMIDA
A la edad de 79 años, el 20 de marzo se apagó la vida de Juana Servanda Dick de Hermida, dejando angustia entre sus seres queridos.
Juanita nació el 22 de marzo de 1936 en la ciudad de Balcarce, pero desde muy pequeña se radicó en Tandil, a la que adoptó como su ciudad.
Se casó a los 18 años con el amor de su vida, Victoriano O. Hermida, con el que compartió la vida hasta que la lamentable muerte los separó.
Fue una excelente ama de casa y madre de tres hijas:; Beatriz, María Victoria y Teresita. Ellas les dieron a sus nietos Huguito, Estefanía, Isabel, Facundo, Ignacio y Augusto, así como a su bisnieta Victoria.
“Hoy nos duele tu partida, pero estamos tranquilos, estás descansando en paz.
Ahora estás con Dios y seguramente con aquel hombre que partió hacia allá un poco antes que vos, tu gran amor Victoriano.
Te vamos a amar y recordar siempre como una gran madre, buenaza, generosa, humilde, cariñosa, siempre con tu sonrisa, esa abuela compinche que daba todo por sus nietos.
Q.E.P.D. Juanita, Juani, que Dios te tenga en la Gloria!
Te amamos”
Tus hijas, hijos políticos, nietos, nietos políticos y bisnieta.
Dedicatoria
“Abuela: hoy y siempre me va a doler que te hayas ido por no poder estar con vos, abrazarte, besarte, decirte ‘te quiero mucho’ y que respondas ‘yo también’.
Pasamos mucho tiempo juntos, desde pequeño. Creo que en el mundo no hay ni va a haber persona más buena que vos.
Recuerdos lindos tengo en la mente: como cuando jugaba en tu casa, cuando me traías la leche a la cama y me ponías los dibujitos; cuando jugaba y dejaba todo desordenado y para que siguiera jugando me decías ‘dejá, yo lo junto’; o cuando me ibas a ver jugar a fútbol, o -algo más reciente- cuando me ibas a ver cantar.
Cómo no amar a una persona así, que daba la vida por mí, igual que yo la daba por ella.
Lamentablemente te fuiste y con vos una parte de mí se fue.
Te amé, te amo y te voy a seguir amando siempre, porque sos la mejor persona que conocí, la más buena, generosa, amable, cariñosa, la mejor abuela, en fin.
Ojalá algún día volvamos a vernos, sea donde sea, y pueda escuchar tu voz.
Abuela querida, Juani: te amo. Gracias por tanto amor que me diste.
Que tu alma descanse en paz, como te lo mereces.
Con muchísimo cariño, tu nieto Augusto Villagrán”.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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