Necrológicas
Participaciones de la edición del 17 de abril de 2016
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailALEJANDRA MARIA LAURA LOPEZ
A la edad de 35 años, el 14 de marzo pasado falleció en nuestra ciudad una querida vecina de Villa Italia.
Su hermana Daniela, con sentidas palabras, reflejó el sentimiento de la familia ante la irreparable pérdida:
“Lauri: Parece mentira que te esté escribiendo esta despedida. Quisiera tanto volver el tiempo atrás, sobre todo para volver a abrazarte y que mi último abrazo no sea el que te di cuando ya estabas dormida.
Laurita, hermosa hermana mía, decidiste dormir para siempre, causándonos un inmenso dolor.
Pero escribiste que te encontráramos en la “estrella más brillante” y ahí es donde te busco cada noche, y te hablo y te cuento de tu “Toto”, tu hijo Mateo, tu gran amor.
Al verte te entendí y comprendí tu dolor y casi lo sentí, como vos decís `este no es mi lugar`.
Pienso en tantos momentos juntas… Vos, madrina de mi Valen, yo madrina de tu “Toto”, tu debilidad por Joaquín… pero no pudiste.
Me encomendaste a Mateo, nuestro Mateo y quedate bien tranquila que lo estamos cuidando con mucho amor y trabajo.
Tus deseos fueron órdenes para mí.
Mamá te extraña tanto que te encuentra en cada rincón de la casa y sé que te espera, como te espero yo, flaquita… Como te esperamos todos, dando la vuelta de la esquina de Quintana con tu paso lento y en infaltable cigarrillo en la mano.
En la última charla que tuvimos hablamos del futuro de nuestros hijos y sonreíste. Me quedo con esa sonrisa para siempre y la guardo en el alma. Me quedo con nuestra última charla en la que agradecías que Ale se ocupara de Mateo como su padre.
Me quedo con esos ojazos verdes o grises, según el clima.
Mateo se quedó con el abrazo que le diste la última noche y lo guardó para siempre en su corazón.
Y toda la familia se quedó con algo de vos, de tu ser de luz, para sobrellevar semejante dolor. ¡Se te extraña tanto!
Te abrazo, te amo y vivís en mí. Vos para mí, yo para vos, ¡eternamente Mi Laura!”.
Mamá Dani y familia.
EDUARDO JORGE ALDASORO (TITO)
El 7 de abril pasado despedimos a “Tito” Aldasoro, quien nació en el barrio Jardín, el 16 de junio de 1967.
Allí jugó y conoció a sus primeros amigos: Gustavo, Laura, Sergio, Cecilia, Luis César, María Eugenia, entre otros.
Hijo primogénito de Eduardo y Alicia, hermano de Zsa Zsa.
Si pensamos en Tito haríamos referencia al Colegio San José, donde cursó sus estudios primarios y secundarios junto a Omar, Quique, Marcelo, Carlitos, Javier y otros compañeros de su edad. El preescolar lo hizo en el Jardín 5.
Como en su casa se “transpiraba y respiraba” el deporte compartió actividades de la colonia de vacaciones municipal y básquet en el club Independiente. Ya de adulto se volcó hacia el tenis, deporte que practicó hasta hace pocos meses en Match Point.
Estudió en la Facultad de Ciencias Exactas hasta tercer año de la carrera de Ingeniería en Sistemas, pues comenzó a integrarse en el mundo laboral. En esa etapa conoció a María Paula Varela y decidieron unirse en matrimonio.
Su trabajo siempre estuvo relacionado con el sector privado en la atención al público. Allí cosechó innumerables afectos a través de una personalidad abierta, con mucho sentido de la escucha, empatía, siempre brindando consejos de la mano de un mate, buena música y un amplio sentido del humor.
Rodeado de la naturaleza, su pasión por pescar y del amor hacia los animales, cocinó maravillosos asados para quienes lo hemos rodeado.
La vida de Tito tuvo un vuelco importante cuando en el año 2005 fallecieron abruptamente su esposa y futuro hijo. A partir de este momento conocimos un Tito más reservado, casero, con una vida social reducida a los afectos más primitivos, pero muy comunicado con el resto de la sociedad a través de las redes informáticas.
Valorado por su disposición para ayudar, por su incondicionalidad, por su discreción, se transformó en un valioso consejero virtual de personas que le confiaban sus intimidades esperando sus respuestas siempre bienvenidas.
Estamos convencidos de que Dios lo ayudó a estar donde lo deseaba. La tristeza y el dolor de los que lo extrañamos se compensa en la esperanza de saberlo feliz con su familia celestial.
Tito: en la Tierra y en el Cielo, siempre rodeado de afecto. Te queremos, tu familia”.
SARA ELENA LUJAN DE ROBERTI
El pasado 31 de marzo se produjo el deceso de una querida y respetada mujer, Sara Elena Luján de Roberti, quien estaba a pocos días de cumplir 86 años.
Había nacido el 6 de abril de 1930 y su partida ha dejado un gran vacío en sus familiares y amigos.
Sus hijos destacan que Sarita fue madre a los doce años, al quedar al cuidado de sus ocho hermanos.
Con los años llegó a su vida Luciano Roberti (Tito), con quien se casó y fue madre de dos hijos, Patricia y César. Posteriormente volcó su amor y dedicación a sus nietas Luciana y Juliana, y a sus dos bisnietos, Uma y Lorenzo.
Dedicatoria
“Querida Sarita: dejaste lo mejor en este mundo.
Siempre tu preocupación fue que tus seres queridos estén bien. Tu última morada fue la casa de César, al cuidado de tu nuera Alejandra, esa otra hija que siempre mencionabas.
Sin olvidar de Ruth, cuidándote y dándote tantos mimos e interminables, momentos de risas con sus picardías entre medio.
Te fuiste como una reina y así te recordaremos. Que tu alma viva en otra vida maravillosa. ¡Un adiós y un hasta siempre!”.
MARGARITA ELENA LUGO VDA. DE KILLIAN
A los 77 años, el pasado 1 de abril falleció Margarita Elena Lugo viuda de Killian, una vecina que llegó a Tandil hace casi medio siglo.
Nacida el 27 de septiembre de 1938 en Coronel Dorrego, tras contraer enlace con Eduardo Killian (f), Margarita se trasladó a Tandil.
Junto al trabajador de la entonces Unión Ferroviaria, se radicó en la zona de Machado al 1600, donde vivió hasta sus últimos días.
Margarita fue una mujer de trabajo que cumplió tareas domésticas en casas de familia, a la vez que criaba a sus hijos y apoyaba a su marido.
Recordatorio
“Siempre te recordaremos, ya que fuiste una mujer que luchó y trabajó siempre en familia.
Tus hijos Claudia, Silvina y Jorge; hijos políticos, nietos, familiares y amigos elevamos una oración por el eterno descanso de su alma”.
FELISA MARTINEZ VDA. DE ERRONDAROSO (DORA)
El pasado 3 de abril dejó de existir una querida vecina tandilense de 80 años que dedicó su vida su familia.
Sus hijos Claudio y Gabriel, junto al resto de la familia, la despiden con afecto:
“Mamá:
Tu último suspiro, tu última mirada, se clavó en nuestras vidas para dejarnos sin palabras…
Mamá:
Fue tan de repente y es tan injusto que tengamos tu recuerdo de golpe…
Mamá:
Tal vez tu agonía ya era más grande que nuestro egoísmo por tratar de retenerte, de que no te fueras aún…
Mamá:
Falta tu consejo, tu risa, tu voz, tu caminar, tu lucha y tu ejemplo, pero sobra tu presencia en nuestros pensamientos…
¡Gracias por todo y perdón por nuestras faltas!”.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios