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Semblanzas de vecinos fallecidos recientemente.
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El pasado 7 de abril se produjo el deceso Roque Mario Vulcano, quien tuvo una intensa actividad en la comunidad tandilense.
Había nacido en 1923 y a los 19 años aprendió el oficio de peluquero. Casi enseguida instaló su peluquería para hombres y niños en la avenida Colón casi esquina Pellegrini, donde ejerció por espacio de 20 años.
Se casó con Encarnación Paula Farreny cuando contaba con 23 años, matrimonio del cual nacieron sus hijos Mario Oscar y Silvia Analía.
A ambos ayudaron, no sin sacrificio, para darles una carrera universitaria en la ciudad de La Plata; recibiéndose su hijo de bioquímico y su hija de médica.
En un determinado momento ejerció simultáneamente el oficio de peluquero y el de martillero, oficio este que al final abrazó plenamente y lo ejerció por espacio de más de 30 años.
También en esta actividad se destacó en todo el ámbito de la ciudad y entre sus propios colegas, quienes lo eligieron en el cargo de presidente del Centro de Martilleros de Tandil. Desempeñó esa función por espacio de 16 años e intervino activamente en la adquisición de la sede del Centro, ubicada en la calle Alem de nuestra ciudad.
Participó junto a su esposa en numerosas instituciones sociales, religiosas y solidarias como el Movimiento Familiar Cristiano, ALPI, Parroquia Santa Ana, Centro de Marcapasos de Tandil, Colegio San José y Colegio Sagrada Familia, entre otras. Precisamente en este último colegio formó parte de la Unión de Padres y trabajó duro impulsando y concretando, junto a otros padres destacados, el hermoso edificio con que se dotó al Colegio para dar calidad a las alumnas del secundario.
Por otro lado, formó parte del Rotary Club, fundado junto a otros notables tandilenses el Rotary Club Tandil Norte, desempeñando numerosas tareas solidarias y de divulgación. Además ayudó a fundar el Rotary Club Tandil Oeste, siendo su padrino.
“Nosotros, su familia y amigos, lo valoramos porque fue un faro brillante, que nos guió con su luz, con sus respuestas. la solución de problemas, sus cuidados y su sonrisa.
Como padre supo compartir nuestros sueños, nos valoró en todas las etapas de nuestra vida y nos dio esperanza en los momentos difíciles.
Fue
Paciente
Amigo
aDmirable
tieRno
divErtido
Como abuelo fue feliz con sus nietos Bruno, Mana Victoria y Mana Agustina, y supo valorar a cada uno, siguiendo su crecimiento y festejando tanto sus ocurrencias desde pequeños, como sus logros de grandes. También a su hija política Susana, con la que compartió estas vivencias en familia. Como esposo de “Porota” (nuestra madre) llevaban 69 años de casados y ante la enfermedad no dejó de ser dulce, con una mirada siempre comprensiva y cariñosa.
Gracias Papá porque junto a Mamá nos enseñaste a amar…
Nosotros te amaremos por siempre…”.
LEANDRO LUIS MANSILLA
“Leo partió muy joven, a los 28 años, el último 1 de abril. Mucha gente lo quería y respetaba.
En su trabajo habitual en el Banco de la Provincia de Buenos Aires, (Belgrano y 9 de Julio) había logrado un montón de amigos.
Sus pasiones fueron el arte del dibujo y la música; los viajes y las motos, además de sus mascotas.
Un accidente troncó su vida terrenal. Sin embargo vivirá siempre en el corazón de su familia, amigos y quienes le conocieron. Sus padres Miriam y Carlos, sus hermanos Maricel, Hernán, Nieves, su abuelo Juan Carlos, su compañera Belén, sus hermanos políticos, sobrinos, tíos y primos, todos sienten profundamente su partida.
Había concurrido a la Escuela Primaria 53, luego a la Polivalente de Arte y finalmente se recibió en el IPAT, como diseñador gráfico.
Como músico había tomado clases de guitarra en nuestra ciudad, con algunos profesores, entre ellos Tito Flores y otros maestros.
Viajó a Buenos Aires donde se perfeccionó con Botafogo (Miguel Vilanova), “Alambre” González y Daniel Raffo quien lo invitó a tocar con Lorenzo Thompson, el conocido cantante de blues estadounidense.
Integró bandas locales desde la adolescencia, fue uno de los fundadores de “La Piltrafa y sus Galeras” y “Mandarines”, además de participar de otras bandas, amigos que conservó toda la vida. Otra veta del arte, sus tatuajes.
Fue miembro de la agrupación Motosierras Tandil, que persigue fines benéficos comunitarios.
Hoy su música pasa a integrar la banda del cielo. Supo cultivar la amistad, la solidaridad, la alegría de vivir. Estará dentro nuestros corazones con esa eterna e imborrable sonrisa”.
EULALIA AURELIA ALVAREZ DE GOMEZ (“TITI”)
El pasado 8 de abril falleció una querida vecina que contaba con 80 años de edad: Eulalia Aurelia Alvarez de Gómez, conocida por todos como “Tití”.
Había nacido en Puerto Belgrano (Bahía Blanca), el 11 de diciembre de 1935.
Su padre se desempeñaba en la Marina, por lo que muy chica se trasladó a Zárate, en tanto que hace más de seis décadas se radicó en Tandil cuando su padre se retiró.
“Tití” era muy querida en la barriada de Patagonia entre Figueroa y Laprida, donde vivió desde hace 57 años.
El 7 de marzo de 1956, “Tití” había contraído enlace con ese joven que repartía pan y cautivó su corazón: León Raúl Gómez, quien luego de cumplir el servicio militar trabajó en la metalúrgica.
De ese matrimonio trabajador nacieron los cuatro hijos: Patricia (radicada en Tandil), Marcelo (que vive en Río Gallegos), Mabel (residente en Tandil) y María del Carmen, afincada en Buenos Aires.
Con el tiempo llegaron los nietos, a los que inundó de amor: Paula, Francisco, Agustina, Victoria, Alfredo, Gonzalo y Nicolás.
La familia la recordará siempre como “una genia, como madre, como amiga y como abuela. Malcriaba con amor a sus nietos y estaba presente en cada momento, ayudándolos. Fue compañera inseparable de su esposo, a quien le brindó lo mejor de sí”.
Dedicatoria
“El 8 de abril se fue al cielo una mujer ejemplar, con todos los valores que una persona tiene que tener.
Enseñó su sabiduría a todo aquel que la conoció. Protectora y cariñosa, supo ser un poco la mamá y la amiga de todos. Madre protectora, esposa ejemplar abuela amorosa… esa es Aurelia Alvarez “Titi”. ¡Una gran persona!”.
JULIA HERMINDA PINEDA DE GARCIA
El 7 de abril, cuando contaba con 72 años, se produjo el deceso de Julia Herminda Pineda de García.
Había nacido el 26 de julio de 1943 en Adolfo González Chaves y pasó su infancia en Juan E. Barra.
En el año 1959 formó pareja con Ramón O. García, con quien tuvo ocho hijos: Walter, Mónica, Néstor, Mirta, Waldemar, Laura, Argentino y Martín. A ellos se sumaba Mario, a quien tuvo de soltera y que partió hace dos años, generando mucho dolor su deceso.
La vida de Julia fue de mucho trabajo, como es la vida en el campo: lavaba a mano, cocinaba, hachaba lecha, ordeñaba, etc.
“Julita, como yo le decía, era una mujer amante del tradicionalismo, cantaba con una voz hermosa y la apasionaba cantarle a sus hijos Walter, Néstor y Martín, y siempre nos colábamos todos.
Su vida estuvo rodeada de amigos que la querían mucho.
Julita es decir amor, paz, amistad y unión de la familia.
Ir a su casa un domingo y llevar un pollo era empezar a llamar por teléfono a todos: ‘vengan a almorzar que vino fulano’ y ahí teníamos que estirar el pollo para que alcance para 30 o más. ¡Cómo vamos a extrañar esos domingos y las tardes de torta frita o buñuelos!
En nombre de todos mis hermanos redacto estas líneas y en su memoria quisiera que se respete el ‘si se pelean entre hermanos, les hago besar el c…’, como tantos consejos de mamá.
Tu partida la vamos a sentir siempre, estarás en mi corazón mientras viva.
En este momento no me hago a la idea de ir a tu casa y que no me recibas con una sonrisa hermosa, diciendo ‘¡Viniste! ¿Te quedás? ¡Quedate!’.
No quiero dejar pasar el momento para agradecer a mis hermanos, en especial a Mirta y Laura, que dejaron sus casas, sus trabajos, para estar con mamá de día y de noche. Eso se hace con el corazón o no se hace.
Gracias y más gracias, Julia, por tanto amor”.
Mónica
EVELIA FELIPA URSO DE GOMEZ (“EVE”)
El pasado miércoles 13 falleció la vecina Evelia Felipa Urso de Gómez, familiarmente conocida como “Eve”.
Su esposo, hijos, hermanas, cuñados y sobrinos hoy a despiden con sentidas palabras:
“Nos precedió en el viaje hacia donde todos vamos. Vivió feliz casi 60 años rodeada del amor de una familia unida. Amaba el jardín, las plantas y los pájaros.
Siempre te recordaremos”.
JUAN CARLOS BONDI
El pasado 8 de abril se produjo el fallecimiento de Juan Carlos Bondi, un querido y respetado vecino que contaba con 77 años.
Fue una persona íntegra, ejemplo de trabajo constante y decencia que supo cosechar cariño y respeto entre sus conocidos.
Su partida deja un gran pesar en sus seres queridos, quienes lamentan profundamente su ausencia.
Juan Carlos nació en Mendoza y llegó a Tandil a cumplir con el servicio militar, conociendo a quien sería su adorada esposa.
Juntos conformaron un hogar con dos hijos y cuatro nietos que lo llevarán siempre en sus corazones.
Dedicó muchos años de su actividad laboral al área de Vialidad de la Municipalidad de Tandil, pudiendo observarse el fruto de su trabajo en varias obras de nuestros paseos.
Será recordado como una excelente persona y gran protector de su familia, por la que se preocupó hasta el último día.
MARINA ANTONIA GONZALEZ DE LEON
El pasado 13 de abril, a los 71 años, dejó de existir Marina Antonia González.
Había nacido el 7 de julio de 1944 en Gardey, hija de Alcira Esther Cancho y de Juan Manuel González.
En dicha localidad pasó su infancia y juventud. Allí conoció a su amor: Tomás León, con quien se casó y tuvo dos hijos, Marcelo y Liliana.
Ya radicados en Tandil dedicó su vida exclusivamente a su hogar e hijos, y disfrutó de sus cuatro nietos: Gerardo, Ezequiel, Magali y Federico.
Madre, esposa, abuela y suegra incondicional.
“Mamá, te fuiste y dejaste un vacío en nosotros imposible de llenar, nos duele tu partida pero estamos tranquilos, estás descansando en paz.
Extraño tus llamadas por las mañanas, extraño tu sonrisa, tus quejas, tu interminable comprensión.
Fuiste la mejor mamá, nos diste todo lo que estaba a tu alcance y -por sobre todo- tu amor y cariño incondicional.
Me duele no poder abrazarte más, besarte y decirte te quiero mucho Viejita, ahora estás en nuestros corazones.
“… como olvidarme de aquel día, quedaste en silencio, quedaste sin vida, un beso te di, no sé si lo sentiste, una lágrima mía quedó en tu mejilla.
Hablamos un rato antes de que partieras, dijiste te amo como si no lo supiera, lo pienso y te extraño y me hace mucho daño…
… te busco en mis sueños y te veo sonriendo, despierto angustiado y todo ha terminado…”
… pero tu amor, Viejita, será eterno en nuestros corazones…
Tus hijos Marcelo y Liliana”
MIGUEL ANGEL TELLECHEA
El pasado 10 de abril partió de este mundo un ser maravilloso: Miguel Angel Tellechea.
Había nacido en Juárez, el 23 de febrero de 1947.
En su niñez su familia se mudó a Tandil, donde se casó con Carmen Danderfer y formó una hermosa familia de la cual nacieron sus cuatro hijos: Darío, Andrés, Gastón y César.
Dedicatorias
“Amado esposo, padre y abuelo vivirás siempre en nuestros corazones. Hoy te extrañarnos tu esposa Carmen; tus hijos Darío, Andrés, Gastón, y César: tus hijas políticas Karina y María José; y tus amados nietos Andrea, Lorena, Matías, Agostina, Ludmila, Thiago y Ezequiel.’
Te fuiste muy pronto, dejando un vacío y un dolor enorme en nuestros corazones, pero esta gran tristeza que sentimos por haberte perdido no nos quita la alegría de haberte tenido. Por siempre presente, descansa en paz, amado esposo”.
“Te despedimos con tanto dolor y te recordamos con la alegría que te caracterizaba. Faltó compartir tanto, pero siempre estarás ahí presente, ¡te llevaste un pedacito de cada uno y nos enseñaste tanto!
Te disfrutamos y amamos mucho. Tu hijo Andrés y tu nuera María José. ¡Los gitanitos, como nos decías!”.
“¡Qué decirte Chufito querido! Se te re extraña papi. No puedo creer que ya no estés acá con nosotros. Sos y fuiste un ejemplo de buena persona, un excelente marido y abuelo. Seguro estás en el cielo guiando nuestros pasos como lo hiciste siempre. ¡Te quiero Chufito! Tu hijo Gastón”.
“Padre, suegro, abuelo:
Qué decirte que en vida no te hayamos dicho.
Son esos momentos amargos que tiene la vida y que nos cuesta tener que asumir. Son esos vacíos que no tienen reemplazo.
Nos quedó el corazón con agujeritos, como yo te decía que estaba el tuyo.
Fuiste, sos y serás una excelente persona, buen padre, el mejor de los suegros; un abuelo súper cómplice de tus nietas Andrea y Lorena.
De más está decirte que te extrañamos, pero que estás presente en cada cosa que hacemos. Lo que nos queda es buscar consuelo en cada momento que vivimos juntos y saber que vos desde arriba nos vas a seguir acompañando como siempre.
Te mantendremos vivo en nuestros corazones, ¡capo! Tu hijo Darío, tu nuera Karina, y tus nietas Andrea y Lorena”
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