Necrológicas
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FERNANDA TREVIÑO de VIDAS
El pasado viernes 1 del corriente, cuando contaba con 88 años de edad, se apagó la vida de Fernanda Treviño de Vidas, causando dolor entre sus familiares y vecinos.
Fernanda nació en esta ciudad el 30 de mayo de 1923; era hija de Toribia Sotelo y Miguel Treviño.
Desde muy joven y hasta hace unos años atrás, se desempeñó como modista, cosechando muchos clientes y mejores amigos.
Se destacó por ser una buena madrina de Carolina, que hoy la recuerda con mucho afecto y amor.
Hasta sus últimos días vivió junto a Susana Quaglio, la hija de ésta, Valeria y con su sobrino del corazón Pedro Llanos.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
El pasado viernes 1 del corriente, cuando contaba con 88 años de edad, se apagó la vida de Fernanda Treviño de Vidas, causando dolor entre sus familiares y vecinos.
Fernanda nació en esta ciudad el 30 de mayo de 1923; era hija de Toribia Sotelo y Miguel Treviño.
Desde muy joven y hasta hace unos años atrás, se desempeñó como modista, cosechando muchos clientes y mejores amigos.
Se destacó por ser una buena madrina de Carolina, que hoy la recuerda con mucho afecto y amor.
Hasta sus últimos días vivió junto a Susana Quaglio, la hija de ésta, Valeria y con su sobrino del corazón Pedro Llanos.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ALICIA MABEL ZUMPANO de CORTIJO
Inesperadamente, el pasado domingo 3 del corriente dejó de existir Alicia Mabel Zumpano de Cortijo, una querida mujer que contaba con 60 años de edad.
Alicia nació en esta ciudad el 24 de agosto de 1950, dedicando su vida a su hogar y a la costura, además de madre y esposa ejemplar.
Era hija de María Nosei y Alfonso Zumpano (ambos ya fallecidos) y conformaba una familia con sus hermanos Raquel, Raúl y Jorge.
Contrajo matrimonio con Oscar Cortijo y fue madre de cinco hijos: Alberto, Maricel, Mariela, Marianela y Mariano, que luego sumaron a sus hijos políticos: Gabriela, Víctor, Andrés, Calos, Romina y sus nietos: Johanna, Jonathan, Nicolás, Nadia, Milagros, Melany, Naldo, Maia, Santiago, Mariano, Valentina, Bautista y Luisana, quienes la van a extrañar mucho y la van a recordar por el resto de sus vidas ¡Te amamos!
Dedicatoria:
“Aliciada, como te decíamos todos, siempre con una sonrisa haciéndole frente a la vida, diciendo que las cosas pasaban por algo.
Fuiste hermana, amiga y una madre ejemplar, nos cobijabas a todos, sobre todo los domingos llamando por teléfono para ver a que hora íbamos, cocinabas esas ricas pastas, esos mates fríos o dulces, que todos tomábamos, esos campeonatos de escoba que hacíamos para pasar el día juntos, sábados y domingos, donde el destino nos ponía de compañeros, ganábamos o perdíamos todos reíamos.
La salida de la escuela frente a tu casa, donde esperabas a tus nietos, con leche, gelatina o frutas; gritos y risas nunca dijiste nada, al contrario lo disfrutabas, y te quedabas parada en la puerta mirando el horizonte cuando partían.
Fue un golpe terrible del destino, te fuiste el día que tu hijo mayor cumplía 42 años, quien adelantó tu partida, nos dejó sumidos en el dolor, la desesperación, la soledad y la angustia de saber que no te vamos a ver más.
A mí me quedó decirte que te amé y te amaré por siempre, fuiste una inmejorable hermana, que supiste comprenderme con todos mis berrinches, siempre te lo dije, pero hoy quiero decírtelo otra vez, agradecerte esos hermosos cinco sobrinos que son la razón de mi vida.
Ya sé que no te fuiste, te adelantaste al camino el cual empezó papá y siguió mamá. Mi irremediable consuelo es saber que están a tu lado”.
Tu hermana Raquel.
Dedicatoria:
“Mamita querida: te fuiste y nos dejaste con un vacío en el alma, imposible de superar; no va pasar un día sin recordar tu sonrisa dulce y los buenos momentos que pasamos todos juntos.
Nos vas hacer mucha falta porque eras el pilar nuestro. Estabas en las buenas y las malas, nunca, nunca te vamos a olvidar, mi mamita hermosa, te amamos con el alma y siempre vas a estar en nuestro corazón”.
“Aliciada, como te decíamos todos, siempre con una sonrisa haciéndole frente a la vida, diciendo que las cosas pasaban por algo.
Fuiste hermana, amiga y una madre ejemplar, nos cobijabas a todos, sobre todo los domingos llamando por teléfono para ver a que hora íbamos, cocinabas esas ricas pastas, esos mates fríos o dulces, que todos tomábamos, esos campeonatos de escoba que hacíamos para pasar el día juntos, sábados y domingos, donde el destino nos ponía de compañeros, ganábamos o perdíamos todos reíamos.
La salida de la escuela frente a tu casa, donde esperabas a tus nietos, con leche, gelatina o frutas; gritos y risas nunca dijiste nada, al contrario lo disfrutabas, y te quedabas parada en la puerta mirando el horizonte cuando partían.
Fue un golpe terrible del destino, te fuiste el día que tu hijo mayor cumplía 42 años, quien adelantó tu partida, nos dejó sumidos en el dolor, la desesperación, la soledad y la angustia de saber que no te vamos a ver más.
A mí me quedó decirte que te amé y te amaré por siempre, fuiste una inmejorable hermana, que supiste comprenderme con todos mis berrinches, siempre te lo dije, pero hoy quiero decírtelo otra vez, agradecerte esos hermosos cinco sobrinos que son la razón de mi vida.
Ya sé que no te fuiste, te adelantaste al camino el cual empezó papá y siguió mamá. Mi irremediable consuelo es saber que están a tu lado”.
Tu hermana Raquel.
Dedicatoria:
“Mamita querida: te fuiste y nos dejaste con un vacío en el alma, imposible de superar; no va pasar un día sin recordar tu sonrisa dulce y los buenos momentos que pasamos todos juntos.
Nos vas hacer mucha falta porque eras el pilar nuestro. Estabas en las buenas y las malas, nunca, nunca te vamos a olvidar, mi mamita hermosa, te amamos con el alma y siempre vas a estar en nuestro corazón”.
OSCAR EVARISTO SALAS
A los 71 años de edad, tras una corta dolencia, el pasado lunes 4 del corriente se produjo fallecimiento de Oscar Evaristo Salas, causando dolor y angustia entre sus seres queridos.
Oscar nació el 6 de marzo de 1940 en Juan N. Fernández y hacía 45 años que estaba radicado en esta ciudad; estaba casado con Amelia Lazarte y era buen padre de su hijo del corazón, Marcelo Santovito.
Su actividad laboral la desarrolló en Metalúrgica Tandil y más tarde en Tandilta SRL, hasta que alcanzó su merecida jubilación.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
A los 71 años de edad, tras una corta dolencia, el pasado lunes 4 del corriente se produjo fallecimiento de Oscar Evaristo Salas, causando dolor y angustia entre sus seres queridos.
Oscar nació el 6 de marzo de 1940 en Juan N. Fernández y hacía 45 años que estaba radicado en esta ciudad; estaba casado con Amelia Lazarte y era buen padre de su hijo del corazón, Marcelo Santovito.
Su actividad laboral la desarrolló en Metalúrgica Tandil y más tarde en Tandilta SRL, hasta que alcanzó su merecida jubilación.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
JUAN FORTINO
De manera repentina, el pasado lunes 4 del corriente dejó de existir Juan Fortino, un querido y conocido hombre del quehacer comercial tandilense, que contaba con 62 años de edad.
“El Gringo” Fortino nació el 1 de abril de 1949 en Cosenza (Italia); en 1954 arribó a nuestro país junto a sus padres y sus hermanos Ana, Luisa y Domingo, radicándose definitivamente en esta ciudad.
Su niñez transcurrió en el barrio de Villa Italia, siendo un apasionado del fútbol y del trabajo.
Era hincha fanático de Racing Club; vistió en el Fútbol Libre la casaca de Arco Iris y Villa Hermosa; en el Agrario jugó para Jorge Newbery de Fulton y La Vasconia; mientras que en la Liga Tandilense, lo hizo para Unión y Progreso, Defensa Tandil y Racing de Gardey.
Su actividad laboral comenzó a los 18 años, trabajando en Solanilla Hermanos; luego se independizó e instaló un reparto de gaseosas y vinos, tarea que desarrolló hasta el último día.
Había conformado su familia junto a sus cuatro hijos: Andrea, Nicolás, Marina y Silvana; además fueron sus fieles amigos de toda la vida: Martín Falabella y Miguel Pena; en tanto que sus últimos años los compartió con su gran compañera: Dora Alvarez; también fue un gran abuelo de sus nietos: Magalí, Tomás, Matías, Gabriel e Ignacia, quienes ruegan por el eterno descanso de su alma.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
Dedicatoria
“Abuelo Juan: te queremos mucho, sos el mejor abuelo, te vamos a extrañar, que descanses en paz.
Nos quedamos con los mejores recuerdos en el festejo de tu último cumpleaños, que la pasamos hermoso”.
(Ignacia, Magalí, Matías, Tomás y Gabriel).
“Abuelo Juan: te queremos mucho, sos el mejor abuelo, te vamos a extrañar, que descanses en paz.
Nos quedamos con los mejores recuerdos en el festejo de tu último cumpleaños, que la pasamos hermoso”.
(Ignacia, Magalí, Matías, Tomás y Gabriel).
Dedicatoria
MARIA CRISTINA MAGNERES de BAYERQUE
“El 30 de marzo pasado, nuestra amiga Cristina murió. Con ella compartimos momentos de mucha felicidad en los que disfrutamos de su compañía y de sus textos. Cristina era una muy buena escritora y, además, tenía una garra envidiable para combatir cualquier batalla que se le presentara. Libraba esas escaramuzas sin pausa, sin perder su sentido del humor mientras nos convidaba con exquisitos budines o masas dulces
No podemos recuperar su presencia y la extrañamos mucho, pero nos dejó algunas de sus creaciones y queremos compartir uno de sus poemas en homenaje a ella, una mujer bella, inteligente, talentosa y maravillosa amiga”.
Tristeza (por Cristina Magneres)
No podemos recuperar su presencia y la extrañamos mucho, pero nos dejó algunas de sus creaciones y queremos compartir uno de sus poemas en homenaje a ella, una mujer bella, inteligente, talentosa y maravillosa amiga”.
Tristeza (por Cristina Magneres)
Pequeñas astillas de imperfecto filo
cabalgan partidas dentro de mis tripas
cuento mil soldados saltar a mi boca
y mis ojos secos sin razón se asoman,
bajan a estas manos por ríos azules,
se atrincheran torpes
y tensan con furia
los tientos sutiles que vibran sin tono
aunque se desgarren las palmas cerradas.
Firman: "tus amigas del taller de escritura"
cabalgan partidas dentro de mis tripas
cuento mil soldados saltar a mi boca
y mis ojos secos sin razón se asoman,
bajan a estas manos por ríos azules,
se atrincheran torpes
y tensan con furia
los tientos sutiles que vibran sin tono
aunque se desgarren las palmas cerradas.
Firman: "tus amigas del taller de escritura"
TOMASA FERNANDEZ de MONTES
Con muestras de dolor y angustia fue recibida la noticia del fallecimiento de Tomasa Fernández de Montes, cuyo deceso ocurrió el pasado sábado 2 del corriente cuando contaba con 88 años de edad.
Tomasa nació el 27 de octubre de 1922, se crió en la zona de El Paraíso; luego se vino a la ciudad y siendo muy joven se casó con Antonio Ramón Montes y tuvieron dos hijos: Antonio y Marta, quien falleció siendo pequeña y también enviudó muy pronto.
Dedicó su existencia al cuidado de su hijo y a su trabajo, confeccionando ropa; en el transcurso de la década del ´60 hasta el ´90 confeccionó más de 400 trajes para novias, madrinas, egresadas y de quince años.
Su familia se fue agrandando, sumándose tres nietas y dos bisnietos: Leonel y Priscila.
CARMEN AMELIA LOSINNO de AGUERRE
El pasado sábado 26 de marzo, a los 89 años de edad, se apagó la vida de Carmen Amelia Losinno de Aguerre, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
Carmen nació el 16 de julio de 1921 en la ciudad de Ayacucho; se inició en la docencia en el año 1941 y su actuación como directora y maestra de grado tanto en Ayacucho como en Tandil le permitió obtener excelentes calificaciones por parte de los inspectores.
En su labor profesional siempre se destacó el entusiasmo y la responsabilidad con que se desempeñaba. Sus aulas siempre limpias, ordenadas y decoradas con buen gusto constituían un ambiente propicio para la formación que intentaba brindarles diariamente a sus alumnos.
Queda la satisfacción de saber que su esfuerzo no fue en vano y que aún en la actualidad muchos ex alumnos la recuerdan como una gran persona que además de exigirles les brindo siempre lo mejor.
Su vida personal siempre estuvo dedicada a la familia, ayudando a todos en las dificultades que se podían presentar.
A tanta dedicación no cabe otro resultado: excelente cocinera y muy hábil para las manualidades, confección de ropa y tejidos. En sus pocos ratos libres fue una fiel lectora de textos y novelas.
“Siempre presente, activa y de espíritu trabajador así te recordaremos… querida Carmen: para nosotros representaste más que una abuela, fuiste una madre y un padre que por desgracia se nos fue muy rápido pero que siempre te encargaste de mantener vivo a través de tus acciones y recuerdos.
Estuviste para todo y desde el cariño nos educaste y acompañaste. Lamentamos mucho tu partida pero en nuestro pensamiento y corazón permanecerás eternamente viva.
Tu ejemplo de vida ha provocado sentimientos que el tiempo y la distancia no podrán borrar y es el que siempre trataremos de llevar adelante. ¡Te queremos mucho y gracias por todo!”.
(Mariana, Juan Ignacio, Agustina y Manuel Aguerre).
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
Dedicatoria
MANUEL PEDRO FARCY
Al anochecer del 25 de marzo, te dormiste para siempre, respetamos tu sueño, por algo te has dormido, por algo te has ido. Viviremos con los recuerdos, que reconfortarán nuestra alma y con esta sentida oración te despedimos, sabiendo que desde donde estés, acompañarás el rezo:
Señor,
ya es tarde, el día termina,
que duro, fue de sufrimiento.
Traté de vivirlo en tu amor,
y nada me faltó.
En tu compañía soporté
mi sufrimiento.
Confié en ti y acepté tu voluntad
no fui perfecto,
pero procuré ser bueno.
Perdona mis faltas, Señor,
y abrázame.
Dame una noche tranquila
y por tu gracia restaura mis fuerzas.
Has que mañana yo esté dispuesto
para recibir tu voluntad.
Te pido señor: quédate conmigo,
tengo necesidad de tu presencia.
Yo sé que, si no estás conmigo,
la noche va a caer,
y el miedo a la obscuridad
se va apoderar de mí.
Y el día nunca va a aclarar
¡Quédate conmigo Señor!
Al anochecer del 25 de marzo, te dormiste para siempre, respetamos tu sueño, por algo te has dormido, por algo te has ido. Viviremos con los recuerdos, que reconfortarán nuestra alma y con esta sentida oración te despedimos, sabiendo que desde donde estés, acompañarás el rezo:
Señor,
ya es tarde, el día termina,
que duro, fue de sufrimiento.
Traté de vivirlo en tu amor,
y nada me faltó.
En tu compañía soporté
mi sufrimiento.
Confié en ti y acepté tu voluntad
no fui perfecto,
pero procuré ser bueno.
Perdona mis faltas, Señor,
y abrázame.
Dame una noche tranquila
y por tu gracia restaura mis fuerzas.
Has que mañana yo esté dispuesto
para recibir tu voluntad.
Te pido señor: quédate conmigo,
tengo necesidad de tu presencia.
Yo sé que, si no estás conmigo,
la noche va a caer,
y el miedo a la obscuridad
se va apoderar de mí.
Y el día nunca va a aclarar
¡Quédate conmigo Señor!
Tu esposa Sara, tus hijos Marcos, Luciana e Ignacio, y tus nietos Milagros, Alejo, Delfina y Camila Tapia.
EMILIA OROJOVAC de BARONE
A la edad de 75 años, el pasado domingo 3 del corriente se apagó la vida de Emilia Orojovac de Barone, causando dolor y tristeza entre sus seres queridos.
Doña Emilia, conocida como Rosa o Rosita, como le decían los más allegados, nació en esta ciudad el 11 de enero de 1936; con tan solo 13 años, el 6 de agosto de 1949 se casó con Juan Barone, conformando una familia con ocho hijos: Alba María, Eva Emilia, Elida Elvira, Juan Adolfo, Francisca, Elsa Ester, Lilia y Graciela Edelmira.
Vivió un matrimonio de 26 años, y cuando su esposo falleció, con 39 años, se dedicó más que nunca a sus hijos, en el oficio de madre y padre.
Fue una mujer a la cual la vida no le dio muchas oportunidades, pero se las arregló para seguir adelante.
Buena esposa, buena madre y abuela. Hoy deja la herencia de 23 nietos, 31 bisnietos y un tataranieto ¡Querida mamá nunca te vamos a olvidar…! (Tus hijos).
SANTOS MARTIN TORRES
Con muestras de pesar y tristeza fue recibida la noticia del fallecimiento de Santos Martín Torres, un querido y respetado hombre que contaba con 67 años de edad.
“Tincho” Torres nació en esta ciudad el 29 de octubre de 1944; su infancia transcurrió en el Paraje “El 43”, junto a sus padres y hermanos. En dicho lugar aprendió el oficio de carnicero, siendo ése su primer trabajo en su larga vida laboral.
En su juventud trabajó en la estancia Aleluya, de Pereyra Iraola, luego se radicó en Rauch por varios años donde realizó trabajos de campo como tractorista, entre otros.
Hace 25 años construyó su casa en nuestra ciudad y se dedicó a la albañilería.
Desde hace algunos meses una cruel enfermedad lo agredió hasta culminar con su vida.
Fue un hombre con fuertes principios éticos y morales. Solitario, sumamente respetuoso de sus familiares, amigos y compañeros de trabajo. Dichas cualidades, entre otras, le hicieron alcanzar un gran afecto de quienes lo conocieron.
Dedicatoria:
“Tincho: nos dejaste una gran enseñanza de vida y fuiste un gran consejero. Más allá de ser el “Tío Martín”, nos marcaste los valores de la amistad, la honestidad y la grandeza de afrontar todas y cada uno de los valores. Estaremos eternamente agradecidos por tantas y buenas actitudes de tu parte para nosotros. Te visitaremos como de costumbre y serás nuestro Angel de la Guarda”.
(Tus hermanos, sobrinos y sobrinos políticos).
“Tincho: nos dejaste una gran enseñanza de vida y fuiste un gran consejero. Más allá de ser el “Tío Martín”, nos marcaste los valores de la amistad, la honestidad y la grandeza de afrontar todas y cada uno de los valores. Estaremos eternamente agradecidos por tantas y buenas actitudes de tu parte para nosotros. Te visitaremos como de costumbre y serás nuestro Angel de la Guarda”.
(Tus hermanos, sobrinos y sobrinos políticos).
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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