Necrológicas
MARIO ANGEL RISSO
“El paso del doctor Mario Angel Risso a la Casa de Dios, a los 79 años, ha dejado, a pesar del profundo dolor por su partida, un espacio ocupado por las muestras de afecto de todos los que en vida apreciaron sus valores humanitarios, morales, de persona de bien como un excelente esposo, padre, abuelo y distinguido profesional ocupado en su misión.
Risso nació en Río Cuarto, provincia de Córdoba, el 21 de enero de 1935. Sus padres: Dora y Cristóbal lo criaron desde pequeño junto a sus hermanos Carlos y Luis en Villa Italia (Tandil), donde su papá, un pujante inmigrante italiano tuvo su negocio.
A los 18 años emigró a la ciudad de La Plata para comenzar su formación profesional en la U.N.L.P, donde se graduó como médico y se especializó en Otorrinolaringología.
Instalado en Tandil, ejerció su profesión en el Hospital “Ramón Santamarina”, Clínica Chacabuco, Sanatorio Tandil y en su consultorio particular hasta el momento de su retiro jubilatorio cediendo su lugar en la consulta, a su hijo Santiago.
Su entusiasmo y pasión por la medicina y el reconocimiento de sus pares, lo llevaron a ejercer la Presidencia del VIII Distrito de Médicos de la Provincia de Buenos Aires durante 19 años y cargos jerárquicos en el Círculo de Médicos de Tandil, en los que se desempeño con gran honor y hombría de bien.
Estaba casado con Martha Susana Colagreco; tuvieron tres hijos, Laura, Santiago y Mariano quienes continuaron agrandando la familia junto a Renzo, Andrea y Lucila y sus nietos, Maura, Nicoletta, Franca, Martiniano, Delfina, Juana y Catalina.
Considerado hijo y hermano por los miembros de su familia política Colagreco. Sus sobrinos dan muestra del gran ejemplo y amor que deja en sus corazones.
Cultivo muchos amigos, compañeros de toda la vida; hombres y mujeres de bien, altruistas, afectuosos, generosos, honorables. Siempre destaco y valoró a las personas de buena voluntad.
Aficionado a los deportes, forjó lazos entrañables con sus amigos del Club Boca en fútbol, del Club Unión y Progreso en básquetbol, del club Los 50 (fue médico del equipo de rugby), del club Hípico en pelota a paleta y tenis, con sus amigos del padel.
Amaba los aviones y ese furor lo llevó a tener excelentes amigos en la VI Brigada Aérea de Tandil con quienes compartió hazañas, momentos difíciles y desplegó todas sus habilidades profesionales, acompañándolos siempre.
Su humor cordobés, su honestidad, su rectitud, su don de gente son parte del legado que el doctor Mario Angel Risso dejó a todos los que lo conocieron y acompañaron hasta su morada final como testimonio de una vida digna y ejemplar”.
JORGE ALBERTO CASTRILLO
A la corta edad de 58 años, el pasado miércoles 7 del corriente partió hacia los cielos, Jorge Alberto Castrillo.
De joven atendía su propio negocio sobre la avenida Aristóbulo Del Valle al 100, también trabajó durante muchos años con la familia Relvas en el Mercado Avenida, donde pasó gratos momentos junto a sus compañeros, luego y hasta hace unos meses trabajó en la Barraca Los Indiecitos.
Su hobby era la pesca deportiva que practicaba con amigos y familiares, los cuales hoy recuerdan esos momentos vividos junto a él.
Su hermana, cuñados y sobrinos lamentan profundamente su partida de este mundo y ruegan una oración por el eterno descanso de su alma.
ABEL HORACIO IRIART
“Hermano querido: partiste el pasado miércoles 7 del corriente, junto a nuestros padres, dejándonos desgarrado el corazón y el alma, por esta tan inesperada muerte, tan injusta, tan trágica.
Eras tan buen hermano, no entiendo porqué Dios no estuvo ahí, para salvarte, para protegerte. Nos dejaste sin ganas de vivir, de respirar, de seguir adelante ¿cómo se hace? No encuentro explicación.
Te vamos a extrañar tanto hermano, que terrible va a ser la vida sin vos, sin tu presencia, tanto que te cuidábamos, y no pudimos en ese momento hacer nada por vos. Nuestro amor se fue contigo, para acompañarte siempre.
Te amábamos tanto, que te sobreprotegimos. Le ruego a Dios que descanses en paz y que en el cielo seas tan libre, como lo eras en la vida, libre como un pájaro, como fue tu vida siempre… como vos lo querías.
Siempre estarás en el corazón de cada una de tus hermanas: Chiqui, Coca, Loly, Teresita y Mirta ¡hasta siempre hermano!
Agradecemos al doctor Gentile (infectólogo) por su excelencia como médico y por su calidad como persona por el amor con que trató a mi hermano tantos años, por su humanidad sobre todo, nuestro respeto hacia él y un gracias enorme, porque la palabra pueden ser tan chiquitas, pero encierran tanto”.
Hermanas de Abel.
JORGE LUIS MARTINEZ
El pasado viernes 2 del corriente dejó de existir Jorge Luis Martínez y sus seres queridos escribieron en su recuerdo:
“Papá: todavía seguimos esperando que todo fuera un sueño, una pesadilla. Pero abrimos los ojos y nos encontramos con esta cruda realidad, que nos dice una vez más que ya no te tenemos, que ya no te podremos abrazar, ni decirte lo mucho que te amamos.
Sabemos que Dios te llevó para que descanses y a su vez, tratar con nosotros cosas que él sabe que tenemos que cambiar por amor a sus hijos.
Te fuiste rapidito, casi sin querer molestar. ¿Sabés algo papá?, en tu despedida tus seres queridos te demostraron con sus lágrimas que te aman.
Sabemos que desde el Cielo nos estás dando las fuerzas que necesitamos para luchar día a día.
Nos haces mucha falta, te extrañamos. Seguirás por siempre en nuestros corazones.
Tu esposa, hijos, hijos políticos, nietos, hermanos y primos”.
FRANCISCA TERESA GARCIA de DE BASTOS
El pasado sábado 10 del corriente se apagó la vida de Francisca Teresa García de de Bastos, cuando contaba con 90 años de edad.
Francisca nació el 1 de agosto de 1923 en Caldueño, Asturias (España). En 1930, cuando tenía solo siete años y después de un mes de viaje en barco, llegó a la Argentina con sus padres y tres hermanos, con la ilusión que impulsó a la mayoría de los inmigrantes: tener en esta tierra una vida mejor.
En 1945 se casó con Carlos Alberto de Bastos, que había llegado desde Portugal en 1931, con idéntica ilusión.
Tuvieron dos hijos: Carlos y José, llevando adelante una familia con mucho sacrificio, trabajo y fuerza de voluntad.
Luego, con el transcurrir de los años, se sumaron sus nueras Lidia y Elida, que le regalaron siete nietos: Fernando, Alejandra, Mariano, Marisa, Mercedes, Federico y María José; además de seis bisnietos: Facundo, Tatiana, Ludmila, Aillín, Juana y Emma.
“Abuela: todos te vamos a extrañar y a recordar con mucho cariño”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
LUCIA AMELIA FADON
El pasado domingo 11 del corriente falleció Lucía Amelia Fadón, una querida mujer que contaba con 90 años de edad.
Amelia nació en esta ciudad el 14 de octubre de 1923 y fue la última de los cuatros hijos de Alberto Fadón y Elena Sernea.
Ella perteneció a una familia de picapedreros. Su padre, sus tíos y luego sus primos fueron todos trabajadores de la piedra en la cantera Federación, donde Amelia nació y creció hasta su adolescencia.
Más tarde, ya señorita, se vino a la ciudad a trabajar como empleada doméstica y en algunas ocasiones como niñera. Fue una persona dotada de una gran ternura para con los niños y aunque ella no tuvo hijos, fue un poco la madre de todos sus sobrinos que los amó con locura. Y fueron ellos quienes la acompañaron hasta el final. La quisieron mucho y hoy la recuerdan con todo el cariño.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
JORGE LUIS COLANTONIO
Tras soportar una breve dolencia y cuando contaba con 64 años de edad, se produjo el fallecimiento de Jorge Luis Colantonio, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
“Colan” Colantonio nació el 8 de abril de 1950 de Juan N. Fernández, desempeñando su actividad laboral en tareas rurales y hacía varios años que estaba radicado en esta ciudad, disfrutando de su merecida jubilación.
En su juventud se había casado con Mabel Marrero y tenían dos hijos: Diego y Paolo, quienes hoy lamentan profundamente su partida y elevan una plegaria por el eterno descanso de su alma.
JUAN CARLOS LATORRE
“Querido Carlitos, esperamos tanto el milagro… nos diste tanto a tu familia, amigos, todos te conocían y querían, trabajador, compañero, ejemplo de amistad, amante de la pesca, la naturaleza, los animales, siempre una sonrisa, el mejor consejo, dispuesto a brindar ayuda a quien lo necesitara.
De tantos hermanos, fuimos los más parecidos. En estos años estuvimos día y noche juntos, cuidándote, mimándote, buscando unas sonrisa o señal que siempre tenías para mí, para Carlos, tu cuñado que eran tan compinches. Te extraño tanto querido hermanito…
Empezaste a trabajar de muy chico en la panadería La Tandilera, cuando los chicos del barrio volvían del baile, vos te ibas a trabajar, luego casi diez años en Metalúrgica Tandil, y la Colonia de Vacaciones, siempre puntual, buen compañero.
Tus otros amores eran Santamarina, donde jugaste en las inferiores hasta la tercera división y tu querido Boca Juniors, el club del barrio Manantial Eden –el club de los amigos que fueron creciendo juntos, siendo vos uno de los referentes para los más chicos-, la música ocupó un lugar importante en tu vida, amante del tango por sobre todo y el folclore. Por tus consejos un amigo músico, al que convenciste que debía tocar tango, logró viajar por el viejo mundo llevando “tu” música.
Los recuerdos desde la niñez a hoy golpean mi mente de forma constante, me sorprende a veces con una sonrisa y otras con muchas lágrimas. Muchas veces intenté escribir estas líneas, no para despedirte porque estarás conmigo mientras viva, sino para recordarte, pero es tan difícil hermano, las lágrimas van cubriendo el papel, antes de escribir la primera letra. Alivia un poco el dolor, saber con qué fuerza luchaste estos años, y entender también tu partida luego de tanta lucha.
Amado hermano, ahora descansa en paz”.
BENJAMIN LEONEL ABRAHAM
En las trágicas circunstancias que diéramos a conocer oportunamente, el pasado martes 13 del corriente falleció Benjamín Leonel Abraham, con tan solo 6 años de edad. Su familia escribió en su memoria:
“Hasta la próxima tuvimos que decirte de una manera inesperada: nos dejaste con un gran vacío, aunque quedarás en nuestros corazones y en el recuerdo de tus picardías.
Pero es un largo camino el de tus papis y el de tus abuelos, acompáñalos y ayuda a aliviar tanto dolor…
Hoy sos un ángel… un hermoso ángel, el más hermoso seguramente. Nos volveremos a reencontrar, mientras tanto serás el Angel de Mamá.
No es una despedida, sino un hasta luego hasta que nos volvamos a ver.
Hijito Benji ayuda a mamá con este dolor tan grande. Tu familia te recordará con amor, porque pasaste a dejar amor. Te extrañaremos siempre. mamá, papá, tías, hermanos, abuelos y familia”.
PEDRO MANUEL VIDAL
Tras soportar una prolongada agonía de una cruel enfermedad, el pasado domingo 11 del corriente se apagó la vida de Pedro Manuel Vidal, más conocido como “Pocho”, que contaba con 63 años de edad.
Había nacido en esta ciudad el 14 de septiembre de 1950; era hijo de Juana Navarro y José “Pepe” Vidal, ambos ya fallecidos; era el tercero de cuatro hermanos: Carmen (f), Angel y Mari; junto a sus hermanos políticos Rodolfo Domínguez (f), Mirta Confalonieri y Jorge Souto.
A los 25 años se casó con Elisabet De Vanno, disfrutando ambos de sus dos hijos: María Vidal y su hijo del corazón Daniel Navarro; sus hijos políticos Lorena Sabelli y Marcelo Suárez; además alcanzó a disfrutar de sus sobrinos, nietos y bisnietos, dándoles siempre ejemplos de vida.
Se destacó por ser buen esposo, padre, tío, abuelo y hermano, dispuesto siempre a ayudar a quien lo necesitaba.
“Toda tu familia te recordará siempre por la excelente persona que fuiste”.
JORGE OMAR SALOMON
El pasado viernes 9 del corriente y cuando contaba con 62 años de edad, se produjo el fallecimiento de Jorge Omar Salomón y sus seres queridos escribieron en su memoria:
“Porque con tu amor, formaste esta gran familia que hoy te dice hasta luego.
Tu esposa Leticia, tus hijos Marcos, Adrián y Emmanuel; tus nueras Patricia y Sandra; tus nietos Gonzalo, Francisco, Briana, Camila, Paula y tus hermanos y hermanas, tus familiares, amigos y conocidos, lamentan profundamente tu partida y elevan una plegaria por el eterno descanso de tu alma”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque El Paraíso.
DORA ESILDA BLANCO de FELICE
Pesar y tristeza ha provocado la noticia del fallecimiento de Dora Esilda Blanco de Felice, una querida mujer que contaba con 89 años de edad.
Dora había nacido en esta ciudad el 3 de agosto de 1924; de jovencita trabajó como modista hasta que se casó con Juan Felice y se fueron a vivir al campo, donde nacieron sus tres hijos: Stella, Marta y Carlos.
Tiempo después, con sus hijos adolescentes volvieron a la ciudad, donde vivieron felices hasta alcanzar los 65 años de matrimonio.
Tenía adoración por sus seis nietos y nueve bisnietos, a los cuales malcriaba con golosinas y mucha alegría. Era amable y atenta con todos sus familiares y vecinos, que la quisieron mucho y siempre la recordarán con mucho amor ¡Te extrañamos!
JUAN ALBERTO CUVILLIER
El pasado martes 13 del corriente falleció Juan Alberto Cuvillier, un querido y respetado hombre que contaba con 76 años de edad. Su familia escribió en su memoria:
“Querido Juan, seguramente nos estarás protegiendo desde el Cielo. Nosotros te recordaremos siempre con una sonrisa, como las que nos regalaste cada día de tu vida. Siempre estarás en nuestros corazones y en nuestras vidas.
Tu hija Marta, tus nietos y bisnietos, desean tu descanso en paz”.
MARIA LUISA ROTT de MARTIARENA
A los 83 años de edad, el pasado lunes 5 del corriente se apagó la vida de María Luisa Rott de Martiarena. Su familia escribió en su recuerdo:
“Madre querida: cuánto se te extraña.
Pero ya así no se podía seguir.
Fuiste mi compañera durante siete años, viviendo con nosotros, fuiste una persona intachable.
En el año 1954 te casaste con Papá y de esa unión nacieron Marita, Andrés y Sarita.
Formaron una familia hermosa, que con el correr de los años se sumaron Miguel, Graciela y Marito.
Después tus nietos Miguel, Mauricio, María Alicia y Matías Ruppel, Martín, Claudia, Andrea y Vanesa Martiarena, Claudio, Lorena (f), Lucrecia y Belén Benecia; tus nietos políticos Karina, Beatriz, Silvana, Luciana, Ezequiel y Florencia.
Luego tus bisnietos Lucas, Daiana, Cristian y Diego Ruppel; María Andrea Ruppel, Morena Alí y Augusto Ruppel; Camila, Lautaro y Leonel Navarro; Lucía Pereyra, Magalí, Luka y Joaquín Martiarena; y Catalina Benecia.
Hoy todos lloran tu partida. Siempre estarás en nuestros recuerdos. ¡Descansa en paz madre mía!”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
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