Necrológicas
LUCIANO MARTIN IBAÑEZ
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailCuando contaba con 41 años de edad, en forma drástica se quitó la vida Luciano Martín Ibáñez, dejando pesar en toda su familia y amigos.
Su pasión, desde chico fue el automovilismo. Corrió en karting y a los 16 años salió campeón del Sudeste. Le gustaban los autos con techo, por lo que continuó corriendo en Monomarca del Atlántico, con un Fiat 128 y se coronó subcampeón.
En 1994 emigró a la Capital Federal y durante trece años estuvo al frente de un negocio de picadas en la zona de Tigre. Tras su regreso a esta ciudad continuó con las picadas y además le sumó la decoración de obra y la pintura.
Su partida dejó inmenso dolor en su madre Liliana B. Puggioni, en su padre Martín Ibáñez, en sus hermanos María Agustina y Emanuel Ignacio, en sus sobrinos Magalí, Martiniano y Mateo, en sus tíos Norma Ester, Carlos Alberto y Lidia Cristina, en su abuela Isabel y su cuñado Hernán Coldeira.
“Con gran dolor te recordaremos, por siempre estarás en el recuerdo de todos los que te conocieron. Fuiste un hijo ejemplar y una gran persona”.
PEDRO PABLO CARMONA
El pasado sábado 12 del corriente falleció Pedro Pablo “Perico” Carmona, un querido hombre que contaba con 92 años y vivía en Gardey. Sus seres queridos escribieron en su memoria:
“Durante toda nuestra vida conocemos a muchas personas que nos traen alegría, que nos enseñan cosas, que nos sacan una sonrisa. Lamentablemente todo tiene un ciclo.
Un principio y un final y muchas de las personas que conocemos y que amamos, algún día tienen que irse y reunirse con el Creador.
Esta situación siempre nos trae dolor y tristeza. Le preguntamos a Dios o a la vida porqué esa persona que queríamos tuvo que irse.
Ante esto solo nos queda resignarnos y despedirnos de esa persona que significó tanto para nosotros.
Las cosas no pasan en vano y si tuviste que irte es porque ya habías cumplido con tu misión. La misión de hacer feliz a los que te rodeaban y de ayudar a los que te necesitaban. Fuiste una excelente persona mientras viviste y es indudable que ahora eres un ángel que cuidará de nosotros hasta que podamos reunirnos contigo. Te amamos y siempre te amaremos.”
Su partida de este mundo es lamentada por su esposa Amelia, su hijo Rubén, sus nietos Cristian, Lorena, Mauro y Yesica y sus bisnietos Jimena, Delfina, Agustín y Lautaro.
AVELINO ENRIQUE ALVAREZ
El pasado vienes 18 del corriente dejó de existir Avelino Enrique Alvarez, nacido el 22 de noviembre de 1931 y que contaba con 82 años de edad. Su familia escribió en su memoria:
“Papi, Tete o Tenga, como más de uno te conocía. Te fuiste tan rápido que ni tiempo a despedirnos tuvimos. Te extrañamos toda tu familia.
Fuiste mi compañero durante 61 años, tuvimos seis hijos hermosos, 22 nietos y 25 bisnietos, de los cuales uno de ellos es tu único ahijado.
Fuiste un buen padre, abuelo y siempre te recordaremos tal cual. Tus recuerdos nunca serán olvidados, quedarán en nuestros corazones como lo que siempre fuiste, un héroe de la paciencia… te amo Viejo. Tu mujer, La Cota”.
Dedicatoria:
“Murió Avelino Alvarez ¿quién es Avelino Alvarez? Avelino Alvarez es un símbolo. Fue vecino de La Movediza en los años en que no había paseo turístico, sino cantera. Se mudó cuando la piedra se obtenía de modo artesanal.
Vivió el cambio de la tecnología y con la modernidad cómo las detonaciones resquebrajaban su casa y amenazaban su seguridad y la de sus hijos, con piedras que volaban por el aire descontroladas.
Vivió cómo la Sierra se perdía por la intensidad de los trabajos, cómo se cerraba la calle Salta, por la que años atrás habían bajado a tomar el colectivo, cómo los intereses privados se imponían sobre los de la comunidad.
Un día tuvo esperanza. Inició una causa judicial por los daños por él sufridos, pero sobre todo por la recomposición del ambiente serrano “comido” por la actividad de la cantera. Pensó que el Municipio lo ayudaría en esta cruzada, o por lo menos tomaría una actitud contemporizadora.
Todo lo contrario: tanto el Municipio como la Provincia asumieron idéntica postura a la de la cantera, poniendo palos en la rueda para que los trámites del juicio sean lentos y cansinos. Y ello, facilitado por la anodina justicia dio sus frutos. Si hasta tuvo que ir a la Suprema Corte de Justicia, en La Plata, para que en 2012 le diera la razón y su juicio por la defensa de la sierra La Movediza terminara tramitando en Tandil.
Pero un día, luego de catorce años sin ver que su causa se abriera a prueba (el 10% del trámite) Avelino Alvarez nos dejó.
Avelino tenía una muy humilde condición económica, pero enorme corazón y generosidad. Se ha ido un luchador que pensó que los conflictos de la sociedad se resuelven ante las instituciones y no por mano propia.
Si uno conoce la casa donde Avelino Alvarez vivía junto a Cristabelina Rolando (su esposa), se dará cuenta del estoicismo con que vivió la demora de las instituciones. Y rápidamente llegará a la conclusión de que estamos ante un héroe de la paciencia.
Sobre todo porque Avelino vio cómo los líderes políticos de la ciudad, todo el tiempo se ponían del lado de los otros, de quienes quieren privatizar esos bienes colectivos, quienes piensan que el mejor modo de gestionarlos es a espaldas de la gente.
Porque en definitiva, esto fue lo que sucedió: en catorce años jamás se le acercó un solo funcionario municipal para ver que le había sucedido, que le había pasado en su casa, en su sierra, en la sierra de todos los habitantes de Tandil.
Quienes lo conocimos, entonces sabemos que se ha ido Avelino Alvarez, héroe de la paciencia, enorme defensor de las Sierras de Tandil, a esta altura un mártir más, porque se le fue la vida en intentar que las instituciones le dieran alguna respuesta a su reclamo como ciudadano, en representación de él y de toda la comuna.
Ni la Justicia ni el Municipio, ni el Intendente jamás lo entendieron, ¿entenderán alguna vez algo?. No olvidemos a Avelino Alvarez, porque con su ida se ha ido un poco de todos nosotros y de nuestra esperanza”.
Doctor José Esain.
IVAN MARCELO CIANO
Con tan sólo 32 años de edad, el pasado martes 15 del corriente falleció Iván Marcelo Ciano, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
“Ñoqui” Ciano cursó sus estudios en la Escuela N° 32; desarrolló su actividad laboral, trabajando en Barraca Santamarina, El Forastero y actualmente se desempañaba con peón de albañil.
Jugó al fútbol en el Torneo Agrario, en La Pastora y La Numancia. Era hincha fanático de Boca Juniors.
“Qué decir en este momento tan difícil. No encontramos palabras ¡querido Juan! para describir el dolor y el vacío que dejaste en nuestras vidas.
Todo fue tan rápido, tan de repente, que no podemos comprender ¿qué pasó?, ni ¿cómo pasó esto?
Sólo sabemos que fuiste una gran persona, buen hijo, hermano, y un gran padre que amaba a sus hijos y a su familia.
¡Esto parece una pesadilla! No tenemos consuelo, ya no estás. Sólo le pedimos a Dios que nos ayude a superar este difícil momento y que tu alma descanse en paz.
¡Te amamos y te amaremos siempre! Querido Ñoqui, Gordo, como te llamaban todos.
¡Descansa en paz! Te amaremos siempre y cada día de nuestra vida te recordaremos hasta que volvamos a encontrarnos.
Tus hijos Nicole y Lautaro, tus padres, hermanos, sobrinos y toda tu familia que tanto te quiere”.
Dedicatoria:
“Papá: estarás presente en cada momento de nuestras vidas.
Serás la luz que nos guíe desde esa estrella que más brilla.
Habrá un lugar, una canción, una película que siempre nos recuerde a vos.
No te olvidaremos nunca ¡Te amamos mucho, papá!
Nicole y Lautaro.
MARIA RITA MADRID
El pasado viernes 11 del corriente y cuando contaba con 53 años de edad, se apagó la vida de María Rita Madrid, después de haber luchado durante un año incansablemente contra una cruel enfermedad.
Su vida comenzó en Napaleofú, junto a sus padres y hermanos en la estancia La Favorita, donde tuvo una infancia feliz.
Luego se radicó en esta ciudad, luchando y trabajando sin parar por el bienestar de sus hijos Graciela, Natalia y Franco.
Completó su felicidad con la llegada de sus nietos Santiago, Simón y León, quienes la colmaron de amor y alegrías.
“Rita: fuiste una gran mujer, madre, abuela, hermana y amiga. Todos te vamos a recordar y estarás en el corazón para siempre.
Seguiremos tu ejemplo de vida ¡Descansa en paz mamá!”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
CELIA ESTHER BORRI
“Nació en Chillar el 31 de marzo de 1927; era hija de Ciro Borri, inmigrante italiano y Vicenta Villanueva; tuvo dos hermanos: Ricardo y Emilce.
Desde muy chica se radicó en Azul y conoció a Jesús Moris, con quien comenzó un noviazgo. Por un tiempo se fue a trabajar a Capital Federal y lo continuó a través de cartas. A su regreso se casó en Azul y allí nació su primer hijo: Daniel Alberto.
Luego se radicaron en Rauch, en Chapaleofú, donde nació su hija Liliana Graciela y dos años más tarde Norma Celia.
Amó el campo y trabajó en él con mucha pasión. Acompañó a Jesús como esposa, siendo una excelente madre y en las labores del campo, hasta los últimos días de su esposo en agosto de 2002, compartiendo 52 años de matrimonio.
Continuó en Chapaleofú algunos años más junto a su hijo Daniel, hasta que se radicó definitivamente en esta ciudad, con su hija Norma.
Disfrutó de cinco nietos: Virginia, Mariana, Fabricio, Laureano y Noelia.
Se destacó por ser una mujer muy trabajadora, amaba la naturaleza y la tranquilidad del campo. Su mayor virtud fue la de una honestidad intachable y el deseo permanente de lo mejor para sus hijos y todos aquellos a quienes amaba.
Quienes la amamos y estuvimos a su lado siempre, sabremos que está en un lugar muy bello, lleno de luz y de paz. Estará presente en nuestros corazones y en nuestros pensamientos por siempre”.
EDUARDO JOSE MACIAS
“Fue un hombre trabajador, responsable en todos los órdenes de la vida. Muy buen padre, esposo y principalmente un siervo de Dios. Fiel, con buen testimonio, hombre de fe.
Te vamos a extrañar: tu esposa Pety, tus hijos: José y Carlos, tu hija política Mariana. Iglesia Asamblea de Dos el Best-El.
Hasta pronto, nos reencontraremos en la eternidad”.
MARIA DEL CARMEN MAYORA de GALLO (sin foto)
“A los 68 años y tras una terrible enfermedad cerraste tus ojos y nos dejaste un vacío enorme a quienes te quisimos muchísimo y lloramos tu partida.
Habías nacido en esta ciudad el 30 de abril de 1945, cursaste tu segundo grado y trabajaste en distintos lugares siendo muy chica.
A los 16 años conociste al gran amor de tu vida y al año siguiente te casaste con él. La vida les dio nueve retoños a los que le dedicaron su vida y llenaron de amor.
En el 2001 la vida te golpeó muy duro llevándote a tu gran amor, el padre de tus hijos.
Continuaste con mucha fuerza en compañía de tus hijos, hijos políticos, nietos y bisnietos.
Fuiste una gran mujer, una estupenda madre. Hoy ya estás con Papi como vos lo pedías. Hoy nos queda resignarnos y pedir a Dios por tu eterno descanso. ¡Siempre vivirás en nuestros corazones!
Te amamos y te amaremos por siempre”.
OTILIA CRISTOBALINA MERCHAN de TARCHINI
El pasado martes 15 del corriente se apagó la vida de Otilia Cristobalina Merchán de Tarchini.
Otilia nació en Tucumán el 11 de abril de 1931; en su juventud se casó con Atilio Jorge Tarchini y tuvieron tres hijos.
Hace muchos años se radicaron en esta ciudad, dedicándose a la actividad comercial en el barrio de 4 de Abril, donde vivió hasta que enfermó hace catorce años. Después de su ACV, su salud fue desmejorando durante tres años.
Su familia la recordará eternamente con cariño.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
MARTIN ALCANTO VILLABONA
Cuando contaba con 89 años de edad, se produjo el fallecimiento de Martín Alcanto Villabona y sus seres queridos escribieron en su memoria:
“El 19 de abril partiste de esta vida, seguro a un lugar mejor. Ahora estás en paz y libre.
Me enseñaste todo lo que aprendí y simplemente quiero agradecerte los tantos días que te tuve incondicionalmente a mi lado.
Te llevaste con vos una parte de mi !que descanses en paz, papá! Gracias por haber compartido tu vida conmigo, Claudio Villabona”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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