Necrológicas
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JUAN JOSE TORREÑO
Cuando contaba con 82 años de edad, el pasado martes 3 del corriente dejó de existir Juan José Torreño, causando profundo dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
Juan nació en esta ciudad el 25 de enero de 1929; su niñez transcurrió en Licenciado Matienzo, donde cursó el primario en la Escuela Nº 13 y en su adolescencia se radicó en esta ciudad.
Trabajó en el campo, junto a su padre; siendo muy joven contrajo matrimonio con Isabel López; también trabajó de mecánico junto a sus hermanos y formó parte de la línea de micros 505 “General Belgrano”, para luego alcanzar los beneficios de una merecida jubilación.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
VELIA MARIN de CABALLERO
El pasado miércoles 4 del corriente se apagó la vida de Velia Marín de Caballero, cuando contaba con 59 años de edad y causando un gran dolor entre sus seres queridos.
Velia había nacido el 1 de octubre de 1951 en Bahía del Medio, un pueblito cercano a Río Negro.
“Hoy, tus hijos: Sergio, Néstor, Marcelo, Alejandra, Cristina, María, Raúl, Ester, Belén, Vicente, Norma y tu compañero de tus últimos tiempos Julio, te extrañamos mucho y te amaremos eternamente y vivirás en nuestro corazón por siempre”.
Dedicatoria:
“Mamita… te fuiste cuando más te necesitábamos y nos dejaste un enorme vacío y un gran dolor muy difícil de superar. En vida fuiste una gran luchadora y con mucha humildad y sin descanso te esforzaste para darnos lo que necesitábamos, y siempre estuviste junto a nosotros en los momentos difíciles y en los muchos buenos momentos
Hoy nos queda tu recuerdo y la paz de saber que volviste a reencontrarte con papi y con la abuela Cele”.
(Ale y Cris).
MARCELINO FERREIRO
A los 87 años de edad, el pasado miércoles falleció Marcelino Ferreiro; sus seres queridos lo recuerdan así:
“Viejito lindo… no hay palabras que expliquen el dolor que sentimos. Pero sabemos que descansas en paz. Gracias por enseñarnos tanto de la vida, siempre estarás con nosotros ¡te amamos!”
(Tu esposa Teresa; tus hijos Mónica, Alberto y Julio, nietos y bisnietos).
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“Se me apagaron esos ojitos azules, pero se que siempre me van a estar mirando y cuidando. Abuelito, te extraño mucho, extraño todas esas locuritas lindas que me decías en los últimos tiempos.
Pero bueno, es la vida y ahora te toca estar en otro lugar. Te amo con todo mi corazón”.
(Tu nieta Maura)
AMALIA RAMOS de MARTIN
El pasado miércoles 11 del corriente se produjo el fallecimiento de Amalia Ramos de Martín; su nieta Olga Pochettino la recuerda así:
“!Abuela! llegaste a la vida en 1913, quién sabe cuántas luchas padeciste, siendo muy joven enviudaste, y aunque fue un golpe muy duro cuando se fue tu compañero, seguiste fuerte, luchaste con más ahínco todavía, mantuviste a tus hijos unidos, y viste nacer a muchos nietos, bisnietos y tataranietos.
Hoy nos dejaste… muy grande es el vacío que hay en nosotros, en mi madre, en mis tíos que todos los días compartían ese ritual del matecito mañanero con “su mamá”, orgullo para todos, incluyéndome a mí, su nieta mayor.
Sabíamos que nos querías tanto como nosotros a vos. Fuiste también el orgullo de quienes te conocían y sabían de tu “don de ser”.
Doña Amalia, como te decían con tus noventa y siete años, hoy no estás físicamente pero estarás con nosotros en alguna estrella y junto a Dios que también quería tenerte a su lado.
Te vamos a extrañar pero ya habías cumplido tu misión en la tierra: de esposa, madre, suegra, abuela, bisabuela y tatarabuela. ¡Siempre estarás en nuestros corazones! Un beso grande”.
ESTELA MANUELA MICHEO
“El 5 de mayo decidiste irte como un solcito. Partiría entonces “la abuelita de pelito blanco”, como las hubo pocas.
Nació el 7 de febrero de 1929 en Tandil. Vivió su infancia y adolescencia en De la Canal, junto a sus diez hermanos. Luego se casó con Juan Beltracchi, con quien tuvieron tres hijos: Osvaldo, Hugo y Angel.
Trabajó en varios lugares, siempre con dedicación y responsabilidad. Recibió a sus nietos, a quienes amaba y les brindaba afecto permanentemente. Con mucho esfuerzo consiguió su anhelada jubilación, la cual le dio felicidad y satisfacción por los años de trabajo realizado.
Querida Estela: en el último adiós quisiste reunir a todos los que amabas: hijos, nietos, hermanos, amigos en la fe. Aferrada a la Palabra de Dios pudiste ser ejemplo y transmitir valores que compartiste en cada encuentro con el Señor Jesucristo.
Tus nietos quieren expresarte con estas palabras su gran admiración y amor, manifestando lo bella y hermosa que eras.
Cuando yo me vaya, no quiero que llores, quédate en silencio, sin decir palabras, y vive recuerdos, reconforta el alma.
Cuando yo me duerma, respeta mi sueño, por algo me duermo; por algo me he ido.
Si sientes mi ausencia, no pronuncies nada, y casi en el aire, con paso muy fino, búscame en mi casa, búscame en mis libros, búscame en mis cartas, y entre los papeles que he escrito apurada.
Cuando yo me vaya, extiende tu mano, y estarás conmigo sellada en contacto, y aunque no me veas, y aunque no me palpes, sabrás que por siempre estaré a tu lado”.
Que Dios te bendiga y te guarde, te muestre su rostro y te de su misericordia.
CARLOS ALBERTO CRUZ
A los 59 de edad, el pasado martes 3 del corriente falleció Carlos Alberto Cruz, causando dolor y pesar entre sus seres queridos.
Carlos había conformado su hogar junto a su esposa Andrea Gómez, sus hijos Romina y Nicolás; sumándose luego su yerno Gastón Raffin, su nieta Bianca Soledad, quienes con su madre Ana Marchetta, su hermano Roberto Cruz, sobrinos, amigos y demás familiares lo recordarán con mucho amor por siempre.
“El tipo que hoy nos deja es un ejemplo para todos los que aquí estamos. Durante mucho tiempo se le paró frente a frente a una verdad ante la cual muchos de nosotros nos hubiésemos desmoronado: saberse portador de una enfermedad terminal sin haber llegado siquiera a los cincuenta años.
Pero, lejos de sucumbir, la enfrentó y le hizo fuerza sin un halo de temor evidente y con una entereza que todos los que conocimos podemos dar por confirmada, gente de Alas, del Círculo de Suboficiales de Fuerza Aérea, amigos en general y familia. ¿Alguien puede decir lo contrario?
“Yo le voy a ganar a ésta…” me dijo en su mendocino básico el día en que me lo contó; y estoy seguro que allí radica su energía: ¿Quién trata así a la muerte?, todos le tenemos mucho respeto, pero Carlitos Cruz fue irreverente y la mantuvo en jaque durante diez años…si, diez años. El que lo conoce sabe que lejos de hablar de sus desgracias, Carlitos se regocijaba hablando de su Boca Juniors o de “la lepra mendocina”; y les aseguro que nada de eso cambiaba en su entorno más íntimo: controlador, honesto, sistemático, alegre y de a momentos irascible, pero con un corazón que no cabe en este salón ¿Cabe dudas?
Por eso cuando algún pesimista compulsivo les pida un ejemplo de lucha, de entereza de optimismo, pero por sobre todas las cosas de fortaleza, que es la palabra que mejor lo define, denles sólo el nombre de mi tío: Carlos Alberto Cruz, o “el brujo” para sus amigos. No me queda otra cosa que decir más que me siento orgulloso de ser tu sobrino”.
(Francisco Gómez)
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Dedicatoria:
“Carlos Alberto Cruz: personita maravillosa incondicional , que lucho hasta el final por vivir y por vencer esta maldita enfermedad que poco a poco lo fue consumiendo, nunca le tuvo miedo a la muerte solo le preocupaba no poder ver crecer a su nieta a Bianca Soledad como él le decía, pero papi si de algo te podes quedar tranquilo es que yo Romina Cruz, tu hija, me voy a encargar de que ella sepa del amor y la adoración que sentías por ella, mi único consuelo en este momento es saber que para vos ya no hay más sufrimiento .
Gracias, solo tengo para decirte gracias por todo lo que me enseñaste y por todo lo que hiciste por tu familia.Te amo y desde allá arriba sé que nos vas a dar la fuerza necesaria para poder superar tu ausencia, tu hija que te llevará por siempre en su corazón…”.
( Romina del Valle Cruz)
ZULEMA AMERICA MARABELLI de RUSCONI
Tras soportar una larga lucha por su enfermedad, rodeada de sus afectos más queridos, el pasado miércoles 4 del corriente, dejó de existir físicamente Zulema América Marabelli de Rusconi, dejando tristeza y angustia entre sus familiares y amistades.
Zulema nació en esta ciudad el 14 de abril de 1945; era una mujer muy querida, conformando su familia junto a su esposo Luis Alberto Rusconi y sus hijos Stella Maris, Zulema Alicia, Carlos Alberto, Luis Héctor, Daniel Fabián, Rubén Santos, Claudio Adrián y Claudia Fabiana, a quienes guió y educó con los mejores valores, como también lo hizo con sus nietos y bisnietos.
También recibió el afecto de sus hijos políticos, de sus hermanos, demás familiares y amigos, quienes hoy lamentan su partida y elevan una plegaria por el eterno descanso de su alma.
“Ma, abuela Zule, mi Chule, así la llamábamos y la seguiremos llamando porque nunca dejará de existir en nuestras vidas.
Día a día se nos hace difícil no encontrarte en tu sillón, no compartir tus mates, tus charlas, tu risa, tus retos y deseos, de esos asados con tus seres queridos que te hacía tan feliz.
Entre tantas que nos enseñaste en la vida, una es la de ser fuerte y de esa misma forma seguiremos adelante”.
“Cuando tu manifestación de amor sea tan intensa, cuando recobres la fe y la esperanza, lograrás lo que tanto has ansiado, lograrás comunicarte con tu ser amado. Entonces, tal vez la tristeza y el dolor vuelvan a tu mente en algún momento, pero ya no estarán en tu corazón ni serán parte permanente de tu vida.
Reconocerás que la muerte no existe y que solo hay vida después de la vida. ¡Te amamos!
Su familia agradece eternamente al doctor Vito Mezzina, a la doctora Paula Martínez y al Centro de Diálisis Tandil, por su atención y calidez humana brindada, lo cual hicieron que todo resulte más fácil ¡gracias!
ANGELA MARIA DE LA CANAL de LAZARTE
“Desde el 16 de abril una estrella más brilla en nuestro firmamento. Tiene luz y color propio, pero lo que más posee es calor. El calor de la ternura de abuela, de la compañera de todos los momentos y de los recuerdos de nuestra infancia, adolescencia y adultez.
Con tu genio siempre estabas ahí, sentada cerca de la estufa para calentar tus piernas, bastón al lado y televisor encendido, esperándonos para contarnos tus historias y tus cosas.
Fuiste la madre exigente y de carácter, la abuela cuidadosa y compañera, la bisabuela querida y amada. Tus últimos días te encontraron rodeada de mucha ternura y amor. Te cuidamos con dedicación y alegría y te acompañamos hasta las puertas del Cielo.
Si, allí estás… allí cada noche te encontraremos y brillarás para nosotros. Junto con las otras estrellas que brillan en nuestro cielo personal.
Abuela María: te quisimos mucho, te extrañaremos también mucho y siempre estarás guardada en nuestro corazón”.
(Tu Nena, tu Nene y Carlos, Dani, Norma, Pochinga, Lili, Sebas, Walter, Agus, Yani, Maxi. Isa, Matías, Luchi, María, Francisquito, Juani, Florencia, Lu, Clarita, Vicki, Vale, Fede, Coqui, Julián, Lauti, Valen, Adriana y Nati).
MARIA CRISTINA TORRES de FERNANDEZ
El pasado 28 de abril nos dejó físicamente María Cristina Torres de Fernández, una querida mujer que contaba con 53 años de edad.
“La China”, como se la conocía, nació en esta ciudad el 5 de enero de 1958; era hija de Gerardo Torres y Carmen Ginarte, e
integraba una numerosa familia compuesta por diez hermanos: María Delia, Alicia, Beatriz, Norma (f), Miguel, Susana (f), Juan Carlos, Silvia y Gerardo.
El 7 de septiembre de 1979 contrajo matrimonio con Felipe Luis Fernández y tuvieron tres hijos: Sergio Andrés, Vanesa Soledad y Luciano Gabriel, quienes con el paso del tiempo le dieron la alegría de disfrutar del cariño de cuatro nietos: Jonatan, Alejo, Yanela, Martína y otro en camino.
Se destacó como un excelente ser humano, esposa, madre, abuela y amiga ¡Te vamos a extrañar por siempre!
Todos sus seres queridos agradecen el apoyo y la contención de amigos y conocidos. “Rogamos por su descanso en paz”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
HERALDO JOSE DE LA CANAL
El pasado viernes 6 del corriente falleció el doctor Heraldo José de la Canal a los 79 años de edad.
Heraldo nació en Tres Arroyos el 13 de marzo de 1932, donde residía su familia, dedicada a la actividad agropecuaria, allí cursó sus primeros estudios. En diciembre de 1956 obtuvo el título de Doctor en Ciencias Veterinarias, en la Universidad Nacional de La Plata.
La primera actividad profesional, fue en la organización de los establecimientos “Santa Rosa”, propiedad de Otto Bemberg; en 1960 formó parte de la Comisión Asesora Nacional de Erradicación de la Fiebre Aftosa (CANEFA), posteriormente Selsa y Senasa en la evaluación de Programas en el entonces Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación, así fue incorporado a la actividad oficial.
En lo personal, en 1966 formó su familia con una nativa de Tandil: “Chichi” Carreira.
En esa época fue contratado por Naciones Unidas, por lo que en el período 1970–1980 accede al cargo de Consultor de ese ente, para la agencia FAO en el Centro Panamericano de Fiebre Aftosa, con sede en Río de Janeiro (Brasil).
Su gestión profesional continuó a nivel internacional como consultor de Programas de Evaluación para el gobierno de Venezuela, con sede en Caracas. Siempre en la ONU, trabajó para la Organización Panamericana de la Salud (OPS y OMS).
En su actividad profesional gozaba de un alto prestigio nacional e internacional, por su formación estadística y de organización de campañas de sanidad animal en distintos ámbitos institucionales.
A su regreso al país, en Tandil dictó cursos de postgrado en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Unicén, en 1980. Desde esa época se desempeñó también como presidente del Directorio de la Cooperativa Agropecuaria de Tandil. Simultáneamente se dedicó a la actividad ganadera, junto a su esposa, en un establecimiento ubicado en cercanías de Barker.
De su personalidad debemos destacar su conducta intachable en las relaciones humanas. Por su ejemplo de vida, toda su familia y amigos, lo recordarán por siempre con mucho amor.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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