Necrológicas
ISABEL GARCIA de CASTRO
El pasado sábado 5 del corriente se apagó la vida de Isabel García de Castro, de 80 años, sumiendo en pesar y tristeza a sus familiares y amigos.
Isabel había nacido en esta ciudad el 15 de diciembre de 1930 y conformó su familia junto a su esposo Antonio y sus hijos Stella y Antonio, a quienes guió y educó, con los mejores valores, como también lo hizo con sus nietos Yésica, Luciano, José, Micaela y Valentina, al igual que a sus bisnietas.
También recibió el afecto de sus hijos políticos Silvia y Juan, de sus hermanos, cuñados, tíos, primos y sobrinos, quienes hoy lamentan su partida y elevan una plegaria por el eterno descanso de su alma.
?Abuela: tu partida nos sorprendió. Siempre estarás en nuestro corazón. ¡No te olvidaremos!?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailMERCEDES E. COTO de PIAGENTINI
Tras soportar los procesos de una larga enfermedad y rodeada de sus afectos más queridos, el pasado miércoles 2 del corriente se produjo el fallecimiento de Mercedes E. Coto de Piagentini, dejando tristeza y angustia entre familiares y amistades.
Mercedes nació en esta ciudad el 6 de noviembre de 1932; era una mujer muy querida por todos, de joven trabajó en Metalúrgica Tandil, ahí conoció al hombre con quien formó su familia: Roberto José Piagentini; luego de algunos años nació su única hija: María Mercedes y estuvieron juntos más de cuarenta años.
Este último tiempo lo disfrutaba con sus seres más cercanos: su hija, su yerno José Luis Alonso y sus dos nietas: María José (15) y Victoria (11).
?Mami: te extraño mucho (aunque a veces no te hacía caso), pero sabía que me lo decías por mi bien. Deseo que ya te hayas encontrado con la abuelita, a quien también extraño.
Ma´ se que de donde estás también me vas a cuidar como siempre. Gracias por todo lo que has hecho por mí, que gracias a Dios estoy bien. También a papá, donde estás lo vas a cuidar; él también te extraña. Mamita: quédate tranquila que con el Viejo nos vamos a cuidar mutuamente. ¡Gracias mamá! Tu hija te quiere y extraña. María Mercedes?.
SILVIO REINALDO PAGNACCO
El pasado viernes 28 de enero, dejó de existir en nuestra ciudad Silvio Reinaldo Pagnacco, dejando un profundo dolor y tristeza entre sus seres queridos.
?Titi? Pagnacco, como se lo conocía, era hermano de los integrantes de la conocida empresa del rubro de la construcción ?Pagnacco Hermanos?. Si bien al principio por su actividad integró la firma, más tarde se independizó tomando la posta de camionero, tanto como chofer y como mecánico.
Los últimos 20 años se dedicó al transporte de alimentos balanceados a diferentes tambos de la zona, respondiendo a la solicitud de la Cooperativa Agropecuaria Tandil ? Vela, tarea que realizó con responsabilidad y eficacia.
Se destacó por ser un hombre de pocas palabras y no le dio la importancia que requería su corazón, ni a los consejos de sus familiares, amigos y vecinos, para que atendiera más a su salud.
Hacía más de 25 años compartía su hogar con Mary, que lo cuidó con gran esmero y cariño, haciendo todo lo posible para sacarlo adelante día a día hasta que finalmente falleció.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ALFREDO MAXIMILIANO GUEVARA
Luego de soportar los procesos de una penosa enfermedad, días atrás, falleció en nuestra ciudad Alfredo Maximiliano Guevara, dejando un profundo dolor entre sus familiares y amistades.
?Maxi? nació en Benito Juárez y allí pasó gran parte de su vida; cursando sus estudios y desde muy joven comenzó con su actividad laboral en la albañilería, profesión que con el tiempo perfeccionaría y sería su modo de vida.
Por distintas cuestiones, allá por el 2007 se vino a vivir a esta ciudad y desde entonces, hasta sus últimos días, siguió trabajando de lo que tanto le gustaba.
Tuvo siete hijos: Tamara, Nadia, Aquiles, Nahuel, Nicolás, Sofía y Morena. Hoy todos ellos lloran su pérdida junto a los seres queridos que no sólo compartieron su vida en Benito Juárez, sino también aquellos que estuvieron durante estos últimos años en esta ciudad.
NELLY LOPEZ de THEILL
Tía Mecha, abuela Mecha, mamá o simplemente: Mecha, así la llamábamos. Y hacía honor a su sobrenombre: rápida y decidida para ayudar a los que la necesitaran, o para desempeñar sus tareas. Sabía dar esa luz pequeña, que luego se torna en fuerza.
Fue un ser abnegado en las diferentes responsabilidades que debió enfrentar en la vida. Y al hacerlo puso el mayor empeño sin demostrar queja alguna, al contrario, siempre esbozaba una sonrisa. Y así fue, aún en los momentos de su larga enfermedad.
Hija de una antigua familia del pueblo de Vela, se casó con Víctor Theill. Así se fusionaron no solo dos almas, sino dos razas. Supieron amalgamarse y coincidir en las ideas familiares que ambos desarrollaron para la educación de sus hijos.
Cuando los hijos tenían necesidad de continuar los estudios, se instalaron en Tandil. Mecha dejó el pueblo por la ciudad, pero su modo de vida siguió la misma dirección. El norte de su brújula fue la familia y a ella dio todo el amor y dedicación.
La familia política era numerosa, de origen danés, con distintas costumbres y los mismos principios. Mecha fue una más entre todos los daneses, supo hacerse querer o fue querida porque así era su naturaleza. Como es la naturaleza de aquel que sin albergar grandes títulos, deja entrever en su vida el título mayor, aquel que dice: Supo dar y sentir amor, fue amable con todos, fue digna y leal hermana de sus hermanas y amigas, fue amorosa esposa, madre y abuela. Esto hace la eternidad de su alma, esto es lo que la distinguió, fue el ejemplo dejado por Mecha, como por descuido, sin pretenderlo, espontáneo. Es lo que perdurará para siempre y nos permitirá pensar que su partida, es para ella, un verdadero descanso en Dios?.
JUAN CARLOS ELISSONDO
A la edad de 77 años, el pasado martes 8 del corriente falleció Juan Carlos Elissondo y sus seres queridos lo recuerdan así:
?Hace muy pocos días, no recuerdo cuántos, despedía a una amiga.
Hoy, con todo el dolor de mi alma, debo despedirte a vos. Tengo que decirte y no quiero: ¡hasta pronto mi Vaskito!
Dicen que la muerte no es nada, que no existe, que sólo es pasar a la habitación de al lado. Si creemos eso, te estaré esperando en nuestra casa, en cada habitación de al lado.
Me diste casi quince años de una vida plena. Fuiste el hombre que supo valorarme, que supo amarme sin condicionamientos en todo momento.
Junto a nuestros hijos; nuestros nietos, nos hiciste felices todo ese tiempo. Y eso vale ¿no es cierto Vaskito?
Ahora sí, te digo hasta siempre, hasta pronto. Hasta que Dios lo disponga.
Con mucho, muchísimo amor de tu esposa, hijos y nietos?.
Sus restos recibieron cremación en el cementerio Las Acacias, de Necochea.
MIGUEL ANGEL CORONADO
Con pesar y dolor fue recibida la noticia del fallecimiento de Miguel Angel ?Lito? Coronado, cuando contaba con 69 años de edad y sus seres queridos lo recuerdan así:
?La vida siempre fue para vos honestidad, perseverancia y trabajo, era lo que te definía; cuando trabajabas en Metalúrgica Tandil para levantar tu casa; con el ?Colorado? Occhionero haciendo las tapas de cilindros que con alegría probabas, y con la mecánica agrícola que tanto trabajo te dio con su tecnología ante tus grandes manos, que siempre estuvieron construyendo esa que fue tu misión.
Y lograste una gran familia, un gran mundo de amigos. Todos los que te recordamos con amor. Tus hijas Patricia y Susana, tu hermana Ana, sobrinos y familia política?.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque El Paraíso.
ANGEL MATIAS CORREA
El pasado 13 de enero falleció Angel Matías Correa, un querido y respetado hombre que contaba con tan sólo 31 años de edad.
Matías nació en esta ciudad el 14 de abril de 1979; era hijo de María Cristina Lescano (f) y Roberto Omar Correa; siendo un niño debió afrontar junto a su hermana Yanina Soledad, la muerte de su mamá, quedando al cuidado de sus abuelos maternos, quienes lo criaron como si fuera un hijo más.
Padre de tres hijos: Rodrigo, Nicolás y Paloma, sorteó situaciones muy difíciles en su vida, hasta que en las trágicas circunstancias que diéramos a conocer oportunamente apagó su vida.
?Maty: las personas que queremos nunca mueren, solo se duermen de a ratos. Un día, quién sabe cuando, nos vamos a volver a encontrar, para tomar unos mates y fumarnos un cigarrillo.
La vida tiene estas cosas, algo que nunca vamos a lograr comprender. Ahora sólo quedan los recuerdos.
La muerte se lleva todo lo que no fue.
Amar al otro es renunciar a verlo, incluso muerto.
Renunciar a que vuelva a descubrir que sigue estando ahí en un silencio que ya no nos causa pavor.
En un desierto que se hace acogedor de lo más valioso que tenemos, lo esencial de lo que pertenece cuando ya no se tiene nada?.
Rogamos por el eterno descanso de su alma ¡Por siempre en nuestros corazones!
(Tu familia materna y tu hermana Yanina Soledad…).
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios