Necrológicas
DORA ESTHER BAYERQUE de FIGUEREDO
Cuando contaba con 87 años de edad, el pasado jueves 27 de febrero falleció Dora Esther Bayerque de
Figueredo, dejando hondo pesar y dolor entre sus seres queridos.
Esther nació el 24 de noviembre de 1926 en Mechongué (provincia de Buenos Aires). Sus sobrinos escribieron en su recuerdo:
“Tía querida: tus sobrinos siempre te recordaremos con mucho amor y cariño, fuiste nuestra segunda madre. (Tus sobrinos María Luján, Marcelo, Francisco, Alfredo, Claudia y Elida Noemí Domínguez”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
CARLOS ALBERTO SANDER
Cuando contaba con 66 años de edad, el pasado domingo 23 de febrero se produjo el fallecimiento de Carlos Alberto Sander, dejando pesar y angustia entre sus familiares y amistades.
Carlos nació el 5 de septiembre de 1947 en Lobería, donde transcurrió su infancia y adolescencia, trasladándose luego a la localidad de Napaleofú, conociendo a su gran compañera, que pasaría a ser su esposa en 1975, conformando una gran familia con la llegada de su hijo Caio.
Desempeñó su actividad laboral en tareas rurales, siendo buen compañero, trabajador y solidario; desde hace 15 años estaban radicados en esta ciudad.
Gran padre, gran esposo y una gran persona de esas que ya no quedan, destacado por su gran sentido del humor.
“Una estrella nueva brillará en el Cielo, un nuevo Angel que estará junto al Señor”.
IRENE MARGARITA MORIONDO de CALCAGNO
El pasado domingo 23 de febrero se apagó la vida de Irene Margarita Moriondo de Calcagno, una querida y apreciada mujer que contaba con 93 años de edad.
Irene había nacido el 29 de febrero de 1920 en Mar del Plata, donde creció junto a sus padres y hermanos. En su juventud se casó con Juan Carlos Calcagno con quien formó su familia cuando nacieron sus hijos Carlos Andrés y Alicia Margarita.
Se destacó por ser una excelente persona, buena anfitriona ama de casa y abuela cariñosa.
Se traslado a Tandil en el año ´86 donde disfrutó de la compañía de sus nietos y amigas.
Sus hijos, hijos políticos y amigos lamentan su desaparición, al igual que sus nietos y bisnietos, quienes elevan una oración por el eterno descanso de su alma.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
CARLOS DAVID MORIONES
“Carlos, Carlitos, Amor, Papucho, Gordito, etcétera, como te decíamos con los chicos, ya no estas. Dios y la Virgen María necesitaban alguien bueno, bondadoso, en el Cielo a su lado y allá fuiste, de repente, una tarde de febrero a las 6 y pico, caminado por el dique como siempre, en nuestro Tandil por adopción, nuestro lugar en el mundo, como decíamos. Tan solo con 45 años.
Desde pequeño soñabas con volar, pero un sueño verdadero, la vida nos juntó de adolescentes en la parroquia en Turdera (Lomas de Zamora) siendo scouts, y ahí empezó esta historia. Por el año 1985 dos adolescentes.
Ingresaste a la Escuela de Aviación Militar en Córdoba en 1987, dejando a tu familia y empezaron los viajes cada 15 días o más, así durante 6 años, cualquiera hubiese dejado, pero así seguimos, leales, firmes en el amor.
Nos casamos allá por enero de 1993 y nos fuimos a Mendoza, te tocaba la Escuela de Caza, estabas feliz, era el sueño que empezaba a cumplirse, y allí partimos al mes de casados, todo nuevo, todo raro.
En octubre nacieron las mellizas: Rocío y Victoria, que sorpresón cuando salió en la eco y apechugamos la crianza solos a 1000 kilómetros, con la familia que iba y venía.
A fines del ´94, te dicen que te toca Tandil y la felicidad estaba casi completa, habías estudiado para volar aviones de Caza y se dio. Y allá fuimos los cuatro, el destino y Dios nos puso a prueba y al mes en Tandil estabas siendo operado, diagnóstico: cáncer, 26 años y cáncer, un horror, las nenas de un año, un infierno, pero salimos a pesar de todo.
Y la vida nos regalo dos mellis más: Sofía y Tomás, enero del ´97, a pesar de todos los pronósticos. Te atrasaste en el vuelo pero pudiste recuperar llegando a juntar muchas horas y siendo un piloto ejemplar. Te premian con ir de instructor a España, a volar F-5 en la Escuela de Caza de Badajoz: un sueño hecho realidad.
Quiso el destino que en Badajoz perdieras a tu padre y llegaste para despedirte de él. Allá estuvimos casi dos años y medio. De vuelta la Escuela de Guerra y el Cóndor, cuatro años en Buenos Aires.
Y Dios nos sigue tendiendo una mano y te llaman para ser Jefe del Escuadrón de Mirage III en Tandil, otro sueño cumplido, y como si fuera poco, fueron tres años. Era la Gloria.
En el 2013 te mandan a Buenos Aires y aquí nos quedamos los cinco solos, vos ibas y venias cuando podías, los chicos ya grandes no fue fácil, pero sobrevivimos… y Dios te trajo de nuevo a Tandil, pero esta vez solo por dos meses, dos meses vividos a pleno, de vacaciones en la playa disfrutando con los chicos, y Dios te llamó a su lado, nos dejaste así de golpe sin poder digerir sin entender, una pesadilla hecha realidad, tu corazón dijo acá llegó.
Como vos decías “Volaste por diez años el mejor avión de la Fuerza Aérea Argentina” tan es así, que tus 1000 horas en Mirage III tuvieron el reconocimiento desde Francia, desde la Dassault Aviation mandaron un diploma. Mil horas bien voladas con ganas, con cuidado, con orgullo y respeto por el avión. Que orgullosos que estábamos todos…..y tan es así que pudiste darte el gusto de llevarnos a los cinco a volar en el Dakota, que feliz que estabas….
Un compañero de Badajoz nos dedicó estas palabras y las comparto:
“Carlos, rompiste las sombrías ataduras de la tierra,
y has danzado por los cielos en sonrientes alas de plata.
Supiste trepar hacia el sol, unirte al agitado alborozo de las nubes, y descender entre las hendiduras que marcaban sus rayos… has hecho cientos de cosas que ni siquiera otros hubiesen soñado, has virado y remontado el vuelo, te has mecido en lo más alto, en el silencio luminoso, y has planeado allí.
Perseguiste el aullido del viento, lanzaste tu inquieto corazón a través de las estancias infinitas del aire.
Has trepado y trepado, hacia lo alto… hacia el delirante azul intenso.
Alcanzaste con elegante facilidad las alturas barridas por el viento donde nunca la alondra, ni tan siquiera el águila volaron.
Y ahora Carlos, allá arriba, en el silencio, eleva tu mente, y rebasa la alta e inviolable santidad del espacio,extiende tu mano, y acaricia el rostro de Dios nuestro Señor.
Te necesitaremos, te buscaremos, te sentiremos y extrañaremos tanto, tanto que dolerá el alma hasta que ya no haya lágrimas y seguiremos adelante por vos, por y con los chicos en la facu y en el cole, en el día a día…..
Gracias Dios por haberme dejado compartir 28 años de mi vida con un ser especial, un grande en cuerpo y alma y darles un padre del que realmente se sienten orgullosos. Vuela alto amor, misión cumplida …..Y que en la Paz del Señor descanses.
Y como me dijo mi amigo “Dios se guarda las mejores flores para su jardín”.
“Los pilotos de la Patria, nunca mueren, simplemente la custodian desde mayor altura”… Adriana Canedo, Rocío, Victoria, Tomás y Sofía Moriones”.
HECTOR FELISATTI
Cuando contaba con 68 años de edad, el pasado viernes 21 de febrero dejó de existir Héctor Felisatti, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amigos.
Héctor nació en Navarro (provincia de Buenos Aires) el 27 de agosto de 1945; era un apasionado de la música y un mejor amigo.
En su juventud contrajo matrimonio con Lilia Haydeé Gontá y tuvieron un hijo: Claudio Héctor, que más tarde sumó a la familia a su nuera, Magdalena Cuevas, quienes junto a su hermana Marta, su cuñada Stella Maris Gontá, sobrinos y primos lamentan profundamente su partida y elevan una plegaria por el eterno descanso de su alma.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
RICARDO ARTEMIO BORGONOVO
El pasado 23 de febrero se produjo el fallecimiento de Ricardo Artemio Borgonovo. Sus seres queridos escribieron en su memoria:
“Ricardo, te fuiste muy joven…. Ya no se ve tu camioneta estacionada en la esquina; tu ausencia se nota, fuiste un buen tipo, amigable, querible, siempre con un chiste a flor de labios, solidario con todos y con muchos amigos.
Se te extraña en el barrio; dejaste huellas en el paso de esta vida.
Que en el Cielo te reciba una estrella luminosa y una mesa de amigos. Tu vecina Isabel”.
RUBEN ABEL SALTAPE
Cuando contaba con 67 años de edad, el pasado sábado 22 de febrero se produjo el fallecimiento de Rubén Abel Saltapé, causando dolor y tristeza entre sus seres queridos.
Rubén nació en De la Garma el 27 de febrero de 1945 y desde muy joven se radicó en esta ciudad, desempeñando su actividad laboral como maquinista en las canteras, hasta que alcanzó su merecida jubilación.
Su partida de este mundo es lamentada profundamente por sus hijos Martín y Luciano; su nuera Elisa; sus nietos Juan, Julieta y Lila, quienes lo recordarán con mucho cariño.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ROBERTO FELIX VERA
Cuando contaba con 62 años de edad, el pasado domingo 2 del corriente falleció Roberto Félix Vera. Sus seres queridos escribieron en su memoria:
“Papi: has recorrido un largo sendero, sembraste un terreno fértil, hiciste tu tarea… descansa, todo tiene su tiempo, una frecuencia sutil armonizará tus latidos
para que recobres tu energía.
Una nueva etapa comienza, gracias por tu inmensa dedicación y entrega, tu corazón está abierto…
Puede que una extraña sensación de vacío te invada, estás preparándote para llevarte la luz de nuestro amor.
Soy testigo de tu invalorable esfuerzo, tus ganas de seguir con esa sonrisa.
Celebro tu coraje de haber caminado pese a las dudas y el cansancio, ahora es necesario el equilibrio que ofrece el descanso, para poder emprender otro tramo en tu camino de ascensión, ahora irradiarás paz y armonía, ahora todo es perfecto, mi gran amor te dará la fuerza necesaria para desplegar tus alas, no tengas miedo, estás acompañado, ellas te guiarán.. tu espíritu lo sabe, yo lo sé… seguí a las mariposas… te abrazo con mi alma fuerte, muy fuerte… ya nos vamos a reencontrar, estoy segura de eso…
Te vamos a recordar siempre: tu esposa Luisa, tus hijos: Edgar, María, Silvana y Ester; tus hijos políticos Daniel, Belén, Martín y Gastón; tus nietos Thiago, Gaspar, Oriana, Zoe, Branco, Felipe y Jaime…Q.E.P.D”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal de María Ignacia (Vela).
ROSA MIRON de MARTORELLO
Una gran luchadora y trabajadora fue Rosa Mirón de Martorello, nacida un 9 de enero en Balcarce.
Dedicada a la cocina, luego de casarse con Fermín Martorello se vinieron a vivir a Tandil. Junto a su esposo criaron a sus tres hijos: Pablo, Gustavo y Verónica.
La vida no fue tan grata y se llevó a uno de sus hijos muy pronto. Igualmente siguió luchando y disfrutando de sus nietos: Gustavo, Juan Pablo, Laura, Celeste, Agustín, Juan Cruz y Sol, quienes la quisieron mucho.
“Hoy queremos agradecerle todo lo que nos dio, todo lo que luchó y le pedimos que desde allí arriba nos guíe; se fue el jueves 20 de febrero… y dejaste un dolor profundo en todos los que te queremos.
Te vamos a extrañar, pero sabemos que estás escoltada por Pablo. Un beso y un adiós”.
Asimismo, toda su familia “agradece al señor Víctor González (enfermero del Hospital Enrique Larreta de María Ignacia, Vela) por todo lo que hizo por nosotros y por ponerse la camiseta del hospital… con todas las letras un gran enfermero y amigo de la familia… gracias Víctor… familia Vera; también al hospital de María Ignacia (Vela)… y a Sarita Arias. A todos muchas gracias”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
SEBASTIAN BAZAN
“Hermano del alma, tu partida es algo muy difícil de superar, tu ausencia se siente muy fuerte en todos nuestros corazones.
Nos quedan los recuerdos hermosos que vivimos y compartimos en esta corta vida que pudimos disfrutar.
Sólo te pedimos que guíes a tus padres y hermanos desde donde te encuentres, ellos más que nadie saben de este dolor tan profundo que no los deja siquiera pensar un instante.
Te pido luz para todos los tíos y nosotros tus primos que no entendemos aún, ni nunca tu pronta partida, que no podemos siquiera asimilar que ya no estás…
Acaso nunca nos demos cuenta de lo importante que somos para muchas personas, y sólo pensamos en una o dos en ciertos momentos difíciles de nuestras vidas y no paramos a pensar siquiera un instante en quienes en realidad nos aman de verdad.
Ahora nuestros ángeles nos cuidan, Seba “El Negro” su partida también nos destrozó y aunque eramos chicos, fue una pérdida terrible, difícil de sobrellevar. Ahora vos “Flaco” nos quedamos desolados, partidos en mil pedazos sin saber que hacer para mitigar tanto dolor, tanto sufrimiento.
Las situaciones fueron tan trágicas que nos marcaron un antes y un después en nuestras vidas, la de todos, los tíos que te adoraban, nosotros tus primos, pero más hermanos que te amábamos Seba.
!Te fuiste Flaquito! Nos dejaste, ahora sólo nos queda recordarte con alegría y decirte que te llevaremos por siempre en nuestro corazón. Nunca dejaremos de pensar en ti y en cada estrella brillará tu luz para cada uno de nosotros. Descansa en paz. Tus primos”.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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