Necrológicas
JUAN CARLOS QUIÑONES
“Se nos fue Cacho Quiñones, el cantor de los amigos. En un par de meses hubiera cumplido ochenta años. Pero lo creíamos eterno, por más que en los últimos tiempos su salud se había quebrantado. O, para decirlo mejor, en realidad lo queríamos eterno, que no es lo mismo. Eso nos pasaba a todos, porque fue un tipo querible. Entonces nos hubiese encantado que permanezca un buen rato más. Pero no fue posible.
Juan Carlos “Cacho” Quiñones (también apodado “El Oso”) era, además, una persona necesaria. Se nos fue el lunes pasado, 24 de febrero. Nos dejó su canto, su buen humor y expresión, junto con sus tareas solidarias, que tuvieron su punto culminante cuando junto con otros vecinos fundaron y dieron vida a la Sociedad de Fomento Villa Italia Norte, en la calle Beretervide al 900.
Había nacido ocasionalmente en Cacharí, por el oficio ferroviario de su papá, que vivía en Las Flores, el 20 de mayo de 1934. Cuando él tenía siete años se instalaron en Tandil. Se afincaron en el entonces populoso barrio “Playa Nueva”, ubicado a una legua de la estación central. Luego, Quiñones se convertiría en un trabajador del riel más.
Como cantor tuvo su gran debut oficial en el año 1956, en un concurso de cantores que se realizó en el club Defensa Tandil, y que lo ganó, a sus 22 años de edad. A partir de 1960 fue vocalista de la “Típica Manolo”, que dirigía el extinto bandoneonista Manuel García Miranda.
Por el ’67, Cachito Quiñones se acercó al folclore, que estaba de moda por entonces y había peñas por todas partes. Lo hizo como cantor y guitarrista. Fue uno de los creadores del famoso grupo de aquellos tiempos, “Tierra Querida”.
Después hizo tango y folclore, acompañado en guitarra por otro legendario, don Argentino Irrutia, hasta que en 1975 retomó con Manolo. A pesar de que el tango en esa época ya había declinado, eran fuertes todavía los bailes en Boca Juniors y en Defensa Tandil.
Tuvo siempre, como cantor, un estilo muy personal. En ese contexto, sobresalían su simpatía y carisma sobre el escenario.
Hacia fines de los noventa y década del 2000, fue uno de los animadores de los espectáculos que se organizaban desde el Centro Cultural Chapaleofú. En los últimos años fue homenajeado por la Universidad y por el Casino, ocasión en que recibió la distinción “Küme che” (buena gente).
Precisamente, él disfrutaba entre la gente, y mucho. Hace unos años, cuando los amigos le festejaron sus 50 años con la música, nos decía:
“Siempre digo que es la suerte de haber cosechado amigos, de estar en vigencia hoy por el sólo hecho de una trayectoria hecha de corazón. Cuando un cantor canta con el corazón en la mano, llega a los amigos. Y hoy tengo esa satisfacción porque sé que ellos me están apoyando”.
Excelente padre de familia, celebraba que sus hijos hayan hecho música, uno como integrante del grupo Fusión y otro como miembro de un coro.
Cachito Quiñones fue un grande de cuerpo y alma. Por eso el inmenso dolor que ocasionó su partida. Pero en verdad, no mueren quienes han dejado a los demás el regalo de su existencia. Cosa que le agradeceremos eternamente. (Néstor Dipaola)”.
Sus restos, previo velatorio, fueron cremados en el Crematorio de Dolores.
CARLOS ALBERTO PEREZ
Cuando contaba con 65 años de edad, el pasado miércoles 19 de febrero dejó de existir Carlos Alberto Pérez, causando dolor y tristeza entre sus seres queridos.
“Carozo” Pérez nació en esta ciudad el 17 de noviembre de 1948; dedicó su actividad laboral como empleado de Mueblería del Sur; era un apasionado del fútbol e hincha fanático de Boca Juniors. Fue socio fundador del Club Paso del Portillo, le gustaba estar con los niños y su tío preferido era Mingo.
Dedicatoria:
“Siempre vamos a recordarte como lo que fuiste una gran persona, intachable, honesta y con un gran corazón ¡un buen amigo! con el que podíamos contar, te vamos a extrañar mucho aunque seguirás vivo en nuestros corazones.
Tu señora Nelly; tus hijos Sandra y Carlos; tus nietos Cristian y Mariano; tu hijo político Mingo y Señora y Lulli. (Omar).
EMILIO HERMENEGILDO ROSSI
Cuando contaba con 81 años de edad, el pasado viernes 21 de febrero falleció Emilio Hermenegildo Rossi, dejando tristeza y angustia entre sus familiares y amistades.
“Pibe” Rossi nació en esta ciudad el 10 de octubre de 1932; era hijo de Emilio H. Rossi y Olga Baldi, conformando una familia con sus hermanos Margarita, Elsira, Yola, Haide y Gladis. Nacido y criado en Villa Italia (como él decía).
Cursó sus estudios en la Escuela N° 21, donde conoció a sus amigos de la infancia. Transitó su juventud en el recordado Club Ferro, donde siguió cosechando amigos.
El Servicio Militar hecho en Tandil le dio el hermano de la vida: Alberto Tano, de Mar del Plata, que hasta sus últimos días se visitaron y se acompañaron.
Trabajó en Magnasco y unos años más tarde se independizó para transformarse en el único balancero de Tandil.
Su vida la transitó junto a su esposa Amelia Elsa “Teker” Polonio, con la que tuvieron dos hijas: Miriam y Mónica.
Dedicó su vida a la familia dándoles amor y valores, y a su trabajo y amigos haciendo un culto de la amistad.
Era el tío divertido que robaba las risas de todos sus sobrinos.
Los años pasaron y Juan Segundo Castaño Rossi y Blas Castaño Rossi lo graduaron de abuelo.
Fue el “Guardián de la calle Quintana”, lo podíamos ver fumándose un puchito en la puerta de su casa, saludando a todos los que pasaban.
Todos los días de su vida celebró la vida sonriendo. Su buen humor y sus ganas de vivir es su mejor legado !Buen viaje, papi!”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
IRMA ERNESTINA CENZI
“Querida Irma, aquí culminan 115 años de amistad con mi familia materna y yo, mi bisabuelo y su abuelo decidieron ser amigos y le hicimos culto a aquella amistad hasta hoy.
Todos los recuerdos que siempre comento, anécdotas que llevo en su corazón y que junto a sus hermanos Antonin, Chini y Mario me los hizo partícipe.}
Usted me sorprendió mucho, pues era muy fiel a aquella vieja ley “confiar en el otro” y eso usted lo hizo.
Querida Irma, usted forma parte de mis más lindo recuerdos. Emiliana y yo nos sentimos sus hijos en el afecto y mi hijo, su nietito en el afecto. ¡Que estés con Dios! Emiliana y Gustavo Bogna”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
RICARDO ANTONIO BORGONOVO
El pasado 23 de febrero se produjo el fallecimiento de Ricardo Antonio Borgonovo. Sus seres queridos escribieron en su memoria:
“Ricardo, te fuiste muy joven… Ya no se ve tu camioneta estacionada en la esquina; tu ausencia se nota, fuiste un buen tipo, amigable, querible, siempre con un chiste a flor de labios, solidario con todos y con muchos amigos.
Se te extraña en el barrio; dejaste huellas en el paso de esta vida.
Que en el Cielo te reciba una estrella luminosa y una mesa de amigos. Tu vecina Isabel”.
MARIA ISABEL LANDABURU
Cuando contaba con 70 años de edad, el pasado sábado 1 de febrero se apagó la vida de María Isabel Landaburu, causando dolor y tristeza entre sus seres queridos.
“Bocha” Landaburu nació en Rauch el 17 de marzo de 1944; desempeñando su actividad laboral como mucama en el hospital de aquella localidad.
En su juventud se casó en 1981 con José Manuel Mendizabal (f) y tuvieron a sus hijos: Sebastián Pedro y Néstor Gabriel, que luego sumaron a la familia a sus nietos Gabriela, Lucas y Milagros.
“Y ya pasó un mes desde que te fuiste Abu y dos meses de la peor Navidad del mundo y pensar por un accidente después de haber pasado un hermoso día en familia.
Cuando vos estabas llena de vida, la cual entregaste todas tus fuerzas durante un mes, pero las secuelas del choque fueron más…
Y ahora solo queda recordarte como eras abuela, por lo que todo te preocupabas y todo dabas por tus nietos y la familia; dejaste un gran vacío entre nosotros; eras lo que nos unía y hoy aunque sea todo muy distinto de ayer, solo queremos guardarnos ese cariño, esas comidas, esas charlas, esos consejos y caprichos que nos dabas, para esos momentos como el de ahora de extrañarte con locura.
Solo decirte que te extrañamos y siempre te vamos a amar, hoy y siempre Bocha”.
ALBERTO LUIS ALVAREZ
Con muestras de pesar y tristeza fue recibida la noticia del fallecimiento de Alberto Luis Alvarez, una querida y respetada persona que desempeñó muchos años de su actividad laboral en la profesión de techista.
Todos sus queridos amigos y compañeros de pesca ruegan una oración en su memoria por el eterno descanso de su alma.
OSCAR ALFREDO SASSOU
El pasado jueves 13 de febrero falleció Oscar Alfredo Sassou, un querido hombre que contaba con 58 años de edad.
Oscar nació en esta ciudad el 12 de junio de 1956; era hijo de Berta Noemí Luque y José Francisco Valentín Sassou, criándose junto a sus seis hermanos en el paraje “El Molino”, dedicando su actividad laboral a las tareas rurales y también a cosechar amistades.
“Sus nueve hijos y veintinueve nietos lo extrañan y lamentan su pérdida, intentando estar unidos para mantener vivas sus memorias y recordarlo como él se reflejó.
Nunca faltaba en cada reunión sus andanzas y anécdotas !Te extrañaremos permanentemente viejo!
Tus hijos: Juan Manuel, Natalia, Andrea, Lorena, Adrián, Andrés, José Luis, Hernán y Claudia; tus nietos: Leonardo, Nicole, Morena, Andrés, Jano, Romina, Sabrina, Ludmila, Eneas, Brisa, Maia, Valentín, Maximiliano, Ignacio, Aylén, Jazmín, Bautista, Narela, Alejo y Zoe”.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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