Necrológicas
DOROTEA LINA SACHERO de RUBIOLO
El pasado lunes 17 del corriente se apagó la vida de Dorotea Lina Sachero viuda de Rubiolo, causando dolor y tristeza entre sus seres queridos.
“La Nona, como todos le decían, nació en Banfield el 17 de octubre de 1920 en un barrio ferroviario, hija de un inmigrante italiano nacido en Canelli (provincia de Asti) llegado al país pocos años antes y de una argentina juninense.
En 1925, su familia se radicó en 25 de Mayo (provincia de Buenos Aires) donde Lina formó su propia familia con don Agustín Arturo Rubiolo. De esa unión nació Ana María, su única hija, a la que dedicó su vida y disfrutó de sus nietos Daniel y Gabriela Sosa.
En 1976, tras el fallecimiento de su yerno, la familia se instaló en Tandil.
Con los años se unieron sus nietos políticos Paola Forgue y Santiago Calvaroso y sus cinco bisnietos Ignacio, Juan Cruz, Ramiro, Mora y Camila que fueron la alegría de sus últimos años.
Sus restos fueron cremados y sus cenizas llevadas a la ciudad de 25 de Mayo”.
ROQUE FOTIA
A los 91 años de edad, el pasado martes 18 del corriente dejó de existir Roque Fotía, conocido y apreciado vecino al que apodaban “El Gringo”.
Había nacido el 22 de enero de 1923 en Calabria (Italia) y desarrolló su actividad laboral en la industria de la fundición metalúrgica.
Se desempeñó en Bariffi Hermanos, que luego pasó a ser BIMA, al ampliarse. También en Ronicevi y en Metalúrgica Tandil. Excelente trabajador, pero también artesano, tuvo su propia fábrica de materiales de aluminio. En sus ratos libres fundía en su propia casa, aluminio y bronce. Sentía pasión por este oficio que tanto contribuyó al crecimiento de la ciudad.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ISABEL MARIA CASTRO de MADSEN
Cuando contaba con 76 años de edad, el pasado jueves 6 del corriente falleció Isabel María Castro de Madsen, dejando pesar y angustia entre sus familiares y amistades.
“Isabel dejo su España a los 10 años y junto a sus papás y a sus 4 hermanos, eligieron la Argentina y Tandil para su vida futura.
Sus primeros años transcurrieron en la localidad de Gardey, donde en la adolescencia conoce a quien sería su esposo y compañero de la vida: Blas Grothe Madsen(f), y tuvieron dos hijos: Cristian y Sonia.
Luego se radican en Tandil, dedicando su vida al cuidado y atención de su familia.
Supo cosechar amistades que la acompañaron hasta sus últimos días. Con el pasar de los años la llegada de seis nietos alegraron sus días, disfrutando de los más pequeños sus travesuras y ocurrencias,
Y de los más grandes las tardes y noches de mates, complicidad y confidencias. Es por eso que su partida pronta e inesperada es muy lamentada por toda su familia y amigos. Rogamos una oración en su memoria. ¡Que en paz descanses!”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
MARIA LEONOR HERNANDEZ de LANESTOSA
A los 95 años de edad, el pasado viernes 7 del corriente falleció María Leonor Hernández de Lanestosa, causando dolor y angustia entre sus seres queridos.
María Leonor nació en la zona de La Vasconia el 4 de julio de 1919; era hija de Miguel Hernández y Dolores Rico.
A los 21 años contrajo matrimonio con Juan Bautista Lanestosa y tuvieron siete hijos: Eva, Abel, Juan Carlos, Miguel Angel, Alberto, Marta y Adolfo; quienes luego sumaron a sus hijas políticas: Ana Cándido, Elsa García y Teresa Alonso, además de disfrutar del cariño de dieciséis nietos y treinta y dos bisnietos.
“Mamá querida: fuiste una madre luchadora, que criaste a tus hijos con buenos valores y con amor…
Te vamos a extrañar mucho, siempre vas a estar en nuestro corazón.
Recordaremos con alegría tus infaltables picardías que nos hacían reír mucho. Fuiste una abuela muy buena y compinche, nunca faltaban tus consejos tan acertados que siempre nos dabas, en especial a tus nietas mujeres.
Siempre recordaremos tu gran elegancia y fuerza para afrontar la vida. Te amaremos por siempre y agradeceremos a Dios por haberte tenido 95 años de tu vida.
Con mucho amor: tus hijos, nietos y todos tus seres queridos. ¡Hasta luego abuelita, algún día nos volveremos a ver!”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
LUCIA LOPEZ de CARRERAS
Con pesar y tristeza ha sido recibida la noticia de la desaparición física de Lucía López de Carreras, una querida y apreciada mujer que contaba con 88 años de edad.
Lucía nació en Benito Juárez el 18 de diciembre de 1925; era hija de Lorenzo López Migueles y Thomasa Martínez Martínez, siendo la menor de cuatro hermanos.
De muy niña vino a Tandil, cursando sus estudios en la Escuela de Cerro Leones, dedicando sus actividades laborales en el comercio.
Muy joven se casó con Alfredo Carreras, quedando viuda muy pronto y trabajó cuidando enfermos hasta alcanzar su merecida jubilación.
Era una mujer amante de las plantas y animales. Vivió sus últimos años con sus hermanas y sobrino Carlos y sus sobrinitas Mabel, Titina y el enorme aprecio de sus vecinos, que la llamaban Coca y que la extrañan mucho.
Tras una corta dolencia, dejó de existir el pasado martes 11 del corriente. Familiares y amigos agradecen a todas las personas que la atendieron en el geriátrico Sugal.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ANA MARIA NABARROT de ECHEVERRIA
El pasado miércoles 5 del corriente se apagó la vida de Ana María Nabarrot de Echeverría, una querida mujer que contaba con 85 años de edad.
Ana María nació en esta ciudad el 18 de febrero de 1928, dedicando su vida a la actividad docente. Trabajó en la Escuela N° 5, luego en la N° 37 de su barrio de calle 11 de Septiembre; además fue maestra rural en Rauch.
Tuvo dos hijos: Miguel y Graciela que falleció muy joven y tres nietos: Christian, Florencia y Leandro.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
MATEO GREGORINI
El pasado martes 11 del corriente falleció Mateo Gregorini, con tan solo seis años de edad.
Mateo nació el 21 de junio de 2007 y sus padres Lucía Carolina Blois y Gustavo Martín Gregorini lo recuerdan así:
“Desde muy pequeño fue muy querido por muchísima gente, dado su carisma y amor. Concurrió al Jardín “Bambi”, donde se ganó el aprecio de sus compañeros y demás chicos.
Matu fue gran compañero de Lucía, su madre, a quien acompañaba incondicionalmente. Su bisabuela “Tota”, una gran mujer, ayudó mucho en la crianza del pequeño, enseñándole muchos valores, los que siempre puso en práctica.
Fue un niño muy obediente e inteligente, muy divertido y siempre sonriente.
El 2 de agosto de 2012 le descubrieron una enfermedad y al día siguiente fue sometido a una cirugía. Desde ese momento comenzó su lucha para salir adelante y nunca bajó los brazos. Con mucha fuerza y valentía afrontó todo lo que vino por delante. Nos demostró que nunca hay que rendirse, que siempre se puede un poco más.
Es admirable y nos da mucho orgullo el saber que una pequeña persona tiene un gran corazón y el valor para enfrentar todo lo que le tocó a él.
Hoy se convirtió en un ángel, uno de los que nos va a estar cuidando y guiando en cada paso que demos y aunque se haya ido muy pronto, nos dejó una enseñanza de vida que nunca olvidaremos”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
HECTOR HUGO BOCCACCIO
Cuando contaba con 66 años de edad, se produjo el fallecimiento de Héctor Hugo Boccaccio, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
“Huguito” para su familia, nació el 1º de noviembre de 1947, en Pehuajó. A los 18 años se fue a estudiar la cerrera de Contador Público a La Plata, pero debió abandonar sus estudios prontamente por temas familiares y comenzó a trabajar.
Su trabajo lo llevó por diferentes partes de la provincia, lo vinculó con amigos y gente que le marcaría toda su vida, y así llegó hasta Arrecifes, donde conoció a quien sería su esposa Noemí Ester De Sciullo; con quien se casó en 1972 y tuvieron tres hijos: Paola, Mariela y Leandro.
En 1986 el trabajo los trajo a Tandil, donde halló un lugar para desarrollarse profesional y personalmente.
Aquí vio nacer a sus nietos: Mariano, Santiago, Tiziana y Ailín y vio partir a su amada Pety.
Será recordado por su generosidad, su honradez, su don de gente y por su locuacidad. Disfrutaba de viajar, de compartir tiempo con sus nietos y familia, de leer e ir al cine.
Acompañarán su último viaje canciones de Víctor Heredia, Joan Manuel Serrat, Mercedes Sosa, Jairo.
¡Hasta siempre Hugo!
Tus hijos, yernos, nuera y nietos.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
MARIA TERESA CUGNO de JONES
El pasado lunes 10 del corriente se apagó la vida de María Teresa Cugno de Jones, una querida mujer que contaba con 84 años de edad.
María Teresa nació en Guaminí (provincia de Buenos Aires) el 26 de diciembre de 1929.
En plena juventud conoció a Jones Kenneth John, de nacionalidad inglesa mientras estudiaba alemán en la ciudad de Düseldorf – Himmelggist, y se casaron en Inglaterra en 1985.
Tras vivir diez años en Silverstone (Inglaterra) en el año 2000 se radicaron en esta ciudad.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ROBERTO ARBILLAGA
A los 74 años de edad, el pasado jueves 13 del corriente dejó de existir Roberto Arbillaga, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
“Beto” Arbillaga nació en Ayacucho el 10 de enero de 1940; era hijo de José Antonio Arbillaga y Aquilina María Burges, siendo en mayor de siete hermanos.
Trabajó siempre en tareas rurales, en principio en Las Tres Marías, de Ayacucho y en 1974 se vino a Tandil, donde se radicó definitivamente, desempeñándose laboralmente en la Estancia “San Gabriel”, de Cademartori y después de la familia Conti.
Se tuvo que jubilar antes de tiempo por problemas de salud, la que fue deteriorándose con el paso de los años. Entonces se fue a vivir a Azucena con su hermana, junto con su cuñado que falleció hace dos meses; su partida lo llenó de angustia y tristeza, lo que hizo que su corazón dijera basta y no lo pudo soportar su salud.
“Tío: hoy descansa en paz, juntos a los abuelos y demás familiares y amigos que te esperaban en un sueño: Vino tu mamá, la abuela Pocha, junto con tu cuñado Pancho, me pedían que te dejara ir, que no podías vivir más así, que con ellos ibas a estar mejor; no lo puedo creer que salió todo como lo soñé, desde el momento en que te descompusiste hasta que decidiste irte con ellos.
Tío: siempre te recordaremos con lo mejor de vos, con cariño y respeto. Tus hermanas, sobrinos, demás familiares y amigos”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal de Ayacucho.
JUSTO JOSE MIGUELES
El pasado miércoles 5 del corriente se produjo el fallecimiento de Justo José Migueles, un conocido y querido hombre que contaba con 61 años de edad.
“Pino” Migueles, como todos lo conocían en su familia y en su trabajo nació el 24 de mayo de 1952, era amigo de sus amigos, cuando lo necesitaban él estaba en las buenas y las malas.
“Te recordamos como el hermano mayor de nueve hermanos, fuiste medio loquito, pero loquito bueno, siempre estabas cuando te llamábamos a preparar el mate.
Creemos que no pudiste soportar ese dolor que tenemos por haber perdido a nuestro hermano menor: Hugo “Pelé” y te fuiste con él y te olvidaste que nosotros quedamos más dolidos y más tristes. Te fuiste calladito como siempre lo hacías vos.
Te queremos, tus hermanos Ica, Carlos, Toto, Cristina, Lalo, Perico, Nancy; tu esposa Beatriz Ester Luje; tu hija Daniela; tu cuñada Jorgelina, Tito, Juan, Estela, Alfredo, Nancy, junto a nietos y bisnietos elevan una plegaria por el eterno descanso de su alma.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
EDUARDO CIRIACO POURTALE
El pasado jueves 13 del corriente falleció Eduardo Ciriaco Pourtalé y sus seres queridos escribieron en su memoria:
“Poco aire y mucha esperanza: este hombre nacido en Licenciado Matienzo (partido de Lobería) el 17 de Mayo de 1931, fue alguien que vivió con intensidad junto a sus padres Ciriaco Saturnino Pourtale y Ana Montero y su hermano Enrique.
Un niño muy sufrido fue, adolescencia y juventud rodeada de buenos ejemplos, del campo y su gente, de caballos y la fidelidad de varios perros, le enseñaron a ser un gran hombre y un padre con virtudes olvidadas hoy día.
Rectitud por sobre todas las cosas y a veces exageradas, honestidad, sinceridad, lealtad y con un amor por el prójimo capaz de dar a quien no conocía hasta los últimos pesos de su billetera.
Con grandes ideales patrióticos, por el inmenso amor que sintió por su patria, por los Granaderos a caballo del General San Martín, por el ferroviario, por la gente de campo y el metalúrgico, y todos los trabajadores que hicieron de esta Nación una de las mas grandes.
Siempre cerca de Dios y quizás reprochándole más de una vez las cosas que el Creador permite en la vida misma y que todos los cristianos lo vivimos diariamente pero que algún día sabremos el porqué.
Muy rezongón al ver como su patria estaba cada vez mas hundida por los manejos desacertados y maliciosos de quienes están y estuvieron al mando de nuestra Argentina. Pero esperanzado que llegue un patriota que guíe esta República.
Tus 82 años fueron vividos como quisiste y pudiste sin olvidar tus principios pero el cigarrillo fue siempre tu mal compañero quien poco a poco te sacaba ese aire tan preciado para seguir luchándola y los golpes de la vida fueron haciendo mella en ese cuerpo y restaba quizás ese humor alegre que supiste tener.
Hasta hace unas semanas no dudé que saldrías adelante Papi querido y por ese egoísmo de tenerte siempre a nuestro lado no dejábamos que tu sufrimiento terminase y esa esperanza inquebrantable de reunirte con tus padres y hermano llegase de una vez por todas.
Viejito mío: te vamos a extrañar, tus hijos Jorge y Daniel, tus hijas Anahí y Paola, tus nietos Cinthia, Jonathan, Tobías, Tomás, Sol y Marianella, tus bisnietos Tobías y Liz, nunca dejaremos en el olvido tu legado tan preciado y tus principios tan fundados”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
GUSTAVO AMILCAR FREITAS
De manera inesperada, el pasado viernes 18 del corriente falleció Gustavo Amílcar Freitas, que contaba con 51 años de edad.
“Querido Gustavito: a tu mamá le cambió la vida desde el momento en que Miguel y Héctor vinieron con la noticia de que estabas descompuesto; en el instante me di cuenta de que nos habías dejado.
Pienso que habría sentido menos dolor si un rayo me hubiese despedazado, dolor que no me abandona y que con cada día que pasa se hace más intenso. Sólo han pasado dos días desde que estás en el Cielo, contando con la amorosa compañía de la Virgencita.
Ya hace tiempo que eras un adulto, pero para mí siempre serás mi pequeño, necesitando de mi presencia y de mi cariño, eso nos hizo muy unidos, muy compañeros, estando siempre muy pendientes uno de otro, por eso no sé si podré vivir sin tu presencia, sin tu vida diaria.
Pero ya me he dado cuenta de que no me abandonarás, ayer, estaba recostada y vi tu imagen frente a mí, parado junto a la puerta del vestidor; me esforcé en no pestañar para no dejar de verte.
Se que viniste a visitarme como lo hacías regularmente , así que todos los días te estaré esperando, para poder contarnos muchas cosas que quedaron sin decirnos. Como por ejemplo, que, en lo que yo pueda, estaré pendiente de la felicidad de mi nieto, ese hijo por el que sentías tanto amor, el que te era igualmente retribuido.
Perderte ha sido para mí un dolor inmenso, seguramente como el que debe sentir toda madre que pierde a un hijo.
Me despido de vos con un beso y un abrazo, sabiendo que muy pronto nos vamos a reunir y vamos a poder estrecharnos con mucho amor para siempre… tu mamá, Gloria Estela López”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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