Necrológicas
JULIO MARCELO MONTARULI
El pasado lunes 14 del corriente falleció Julio Marcelo Montaruli, dejando pesar y tristeza entre sus seres queridos.
Marcelo cursó sus estudios entre el Colegio San José y la Escuela de Educación Técnica Nº 2 "Ingeniero Felipe Senillosa", de nuestra ciudad. Luego, se recibió de Locutor Nacional en el ISER y comenzó a dar rienda a su mayor pasión: la radio.
A la par de su desempeño como empleado municipal, trabajó durante muchos años en Radio Tandil, donde condujo el programa que marcó un antes y un después en la radiofonía local: "Raíz americana", con el objetivo firme de hacer conocer los usos, costumbres y raíces de cada rincón de nuestro país.
Sin dejar nunca su trabajo en el Municipio, pasó por varias FM hasta que, finalmente, hace casi dos años, cumplió su máximo sueño: formar su propia radio. Junto a su hija, conformaron Tandil Radio, un sueño que fue tomando forma hasta hacerse realidad.
Casado con Patricia Panfido, formó una hermosa familia con sus hijos Florencia y Juan Manuel.
Marcelo nos dejó con tan sólo 56 años, con un camino largo aún por recorrer. Su esposa Patricia, sus hijos Florencia y Juan Manuel, su yerno Héctor, su nuera Melisa y sus nietos Bernardita y Martino lo recordarán por siempre como un excelente padre, amigo y compañero de la vida y saben que desde hoy, su tarea será seguir cuidándolos, pero desde otro lugar.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
DEMETRIO SALDISE
“Se apagó tu tierna mirada y tus últimos suspiros aquella mañana del sábado 12 del corriente, cuando tenías 99 años. Tu partida nos dejó un gran vacío.
Los gratos recuerdos son la herencia más valiosa que nos regalaste, momentos compartidos, salidas, y cómo olvidar cuando todas las tardes a pesar de tu lento caminar nos esperabas con un mate. Rodeando tu mesa, más de una vez escuchamos tus historias.
Sólo en Dios hoy descansa tu alma y es nuestra tranquilidad que estés junto a El y en paz.
Abuelo, no hay palabras que describan el amor, sólo dar gracias por haberte disfrutado tanto.
Te llevaremos en el alma para siempre. Tus nietas Andrea y Viviana”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
JOSEFA CASTRO PEDROSA de RAFAEL
El pasado martes 15 del corriente se apagó la vida de Josefa Castro Pedrosa de Rafael, a los 89 años de edad.
Josefa había nacido el 21 de abril de 1924, en su querida La Coruña (España). Vivió en La Plata parte de su vida, donde se casó con Manuel Rafael y tuvieron tres hijos: Carlos, Ricardo y Eduardo; luego se radicó en Tandil, fue su deseo, porque le hacía recordar a su querida tierra española.
Su partida es lamentada profundamente y la llevarán por siempre en su corazón, por sus hijos, nueras, nietos, bisnietos, consuegros, hermanos, demás familiares y también de la residencia Los Nogales donde vivió sus últimos días.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
MARIA AMALIA ANDRACA de CUTINI
“El pasado lunes 14 partió María Amalia Andraca de Cutini. Nació el 20 de diciembre de 1925 y tenía 87 años de edad.
Nació en Tandil, en la huerta de Duarte creció, hasta partir con sus padres Fermín, padre del corazón, el que la crió de chiquita y su madre Hortensia y sus hermanos: Chicha, Quito y Coco, a la zona de La Patria.
En el campo creció feliz, se hizo adolescente, trabajó con la familia Coira en El Lenocepin, cerca de ella conoció a su amado Cecilio o Chilo, que trabajaba con la familia Tapia; se casaron y se fueron ahí mismo a trabajar con la familia Homs, estuvieron también con la familia Delpech, donde en la capilla de la estancia, hacían catequesis, trabajaron veinticinco años en el tambo, felices tuvieron siete hijos: Mirta, Alberto, Mabel, Stella, José Luis, Andrés, Patricia y Negro, su hijo del corazón. Los amó con toda su alma.
Luego se pasaron a vivir al barrio de la Base, donde falleció su amado esposo y por su hija menor que quedó discapacitada, para rehabilitarla, se vino a vivir a la ciudad. Fue dama de Caritas de calle Montevideo, muchos años la luchó, era alegre, nunca se la veía enojada, le gustaba la música, los chamamé, la quería demasiada gente por su gran corazón, si te lo podía dar te lo daba, y algo que siempre enseñó a sus hijos; que había que perdonar.
Ella vivía recibiendo a todos con sus té y masitas. Sus siete nueras y yernos, treinta y dos nietos, treinta y cinco bisnietos y dieciocho nietos políticos, una familia de 99 amores.
Ella decía que la recordaran con alegría, no con tristeza. A todos se los llevó en su corazón.
Era creyente en Dios, y decía que la familia era lo más importante, extrañó a su amado todos los días del resto de su vida. Una terrible enfermedad le marcó el paso de su partida, costó desprenderse de esta tierra por el amor que la unía, era fuerte, llevaba la sangre de los domadores Andraca, la última grande, sangre de caballos, pero ella ahora está con Jesús Nuestro Señor, ya que tenía el Cielo ganado.
Te vamos a extrañar Mamita, fuiste una gran mamá. Escribiste un gran libro de vida… es difícil hoy justo el Día de la Madre, pero como vos decías, todos los días es el día de la madre. Algún día nos abrazaremos nuevamente cuando vos con papi nos vengan a buscar. Cada cosa, cada momento estarás como siempre. ¡Gracias, gracias Jesús por regalarnos esta mamá! Tus hijos”.
CALOGERA GIARDINA de ACEBAL
A los 81 años de edad, el pasado sábado 12 del corriente se apagó la vida de Calogera Giardina de Acebal. Sus seres queridos escribieron en su memoria:
“Lina de Acebal nació en Sicilia (Italia) el 11 de marzo de 1932 y llegó en barco junto a sus hermanos emigrando para la Argentina, abriéndose camino a un nuevo porvenir a sus 18 años a una tierra lejana donde se establecería para siempre en su Tandil.
De familia cristiana traía en su maleta la herencia más valiosa que nunca perecería con el pasar de los años: su fe basada en Jesús que la llevaría a sobrellevar y superar tantos desafíos en su vida a lo largo de su preciosa vida de fe y perseverancia.
Luego de su llegada, su primer encuentro en un culto dominical fue con la familia Acebal, que no los unió solo en la fe sino también su casamiento con el único hombre en su vida, nuestro padre Juan Cándido.
Con la ayuda de su entrañable amiga y cuñada María, aprendió el español y junto a sus futuros suegros Gabino y Aurora, tío Luis y Piedad, Remedios, sus hermanos Mimi y cuñado Carlos, su hermano Cayetano, fundaron desde Sans Souci, lo que fue la iglesia Asamblea de Dios, que desde hace cincuenta años se encuentra en calle Montiel, lugar a donde Lina permaneció fiel a Dios y a su familia, llevando la antorcha del evangelio a sus generaciones venideras.
Por eso el 12 de octubre en su partida, su nieto Damián la despidió hablando del fruto que dejó a su descendencia: una fe inamovible en Dios.
Se aferró a su máquina Singer que la acompañó 63 años, haciendo con sus manos los vestidos, camisas y guardapolvos para sus hijos Carlos Gabino, María Aurora y Silvia Esther y los trajes de las navidades de sus alumnos de escuela dominical, donde les enseñaba las historias bíblicas que transmitió a hombres y mujeres de preciosas familias de Tandil.
Con su carácter implacable, su caminar ligerito, portaba su vigor y actitud que no la detenían hasta llegar a su destino… pensando siempre primero en los demás, antes que en ella, por eso a sus 80 años se sentía de sesenta y caminaba llevando sus productos de belleza no perdiendo sus relaciones con ex vecinos, familiares o personas de la iglesia.
Su modular y heladera cargado de fotografías de sus hijos y nietos que estaban fuera, estaban presentes y cercanos a su diario vivir.
Todos la honraron dándole lo mejor como ella decía
¡las flores las quiero en vida!
Acabó sus estudios primarios a sus 72 años, siendo abanderada y logrando su sueño.
¡Y ahora que? Mami acabó su carrera, guardó la fe, le espera la corona de la vida. Nosotros seguiremos sus obras y haremos que no se apague la luz de Jesús que irradió en sus preciosos 81 años de vida.
¡Mamma solo per te a mia canzione vuola!
A nuestra pequeña Grande abu Lina”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
ANGELICA MARIA MALISIA de ALVAREZ
“El pasado lunes 14 del corriente Angélica María Malisia de Alvarez “La Bichi”, se aventuró a un nuevo viaje.
Un caluroso 18 de diciembre de 1952 llegó al mundo para completar la felicidad de Petrona (f) y Enrique (f), siendo la más pequeña de ocho hermanos.
En su adolescencia conoció a Roberto, su amor de toda la vida, con el cual lucharon para tener su casita y fruto de ese amor nacieron sus tres hijos: Marcelo, Mariela y Marcela, completando su felicidad, ya eran toda una familia.
El pasado 26 de julio cumplieron 45 años de novios y ese mismo día como regalo de aniversario nació su primera nieta: Delfina Solís, hija de Mariela y Santiago. Pasaron los días y nuevamente el 7 de agostó nació otra nieta: Aroa Sua Alvarez, hija de Marcelo y Gisela.
Todo parecía estar perfecto, todo lo que soñó lo tenía, pero en la mañana del lunes 14, la llevaron de su casa para nunca más regresar.
Siempre estarás en nuestro corazón: tu esposo Roberto Alvarez, tus hijos Marcelo, Mariela y Marcela, tus hijos políticos Santiago Solís y Gisela Mestre, tus nietas Delfina Solís y Aroa Alvarez.
Dedicatoria:
“Querida mamona: han pasado ya seis días desde que te fuiste, que no estás en nuestras días y la verdad es que no está siendo fácil para ninguno de nosotros. Tu eras el pilar y ejemplo para todos los que ahora nos sentimos perdidos.
Qué duro es el destino… antes sufrías, ahora sufrimos nosotros porque no estás a nuestro lado. Hoy solo nos queda el consuelo que desde el Cielo nos seguirás guiando y cuidando.
Te recordamos con rabia, dolor pero sobre todo con mucho, mucho amor, vas a estar siempre presente en nuestras vidas. ¡Te amamos muchísimo tu nieta Aroa, tu nuera y tu hijo Marcelo, tu bebito!”
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“Mamita: Bichi, hoy me toca despedirte a vos, es tan duro para mí que no me salen las palabras, todo lo que me sale es de dolor.
Después de casi cuatro meses que luchamos juntas, tomaste un camino diferente, en donde encontraste la armonía y la paz que te faltaba.
Hoy ya solo quedan recuerdos de tu amor, fuiste mi compinche y consejera en todo momento, heredé muchos recuerdos de la infancia y hasta el último instante que estuve con vos, allá atrás van a quedar aquellas charlas que sosteníamos, los enojos y las alegrías, ya no voy a tenerte todas las noches que me esperabas que llegara de cursar y que te fueras a descansar tranquila, sabiendo que estaba bien.
Me dejaste muchas enseñanzas de la vida y muchos tesoros que guardo con todo fervor, ahora somos pocos los que quedamos y te recordaremos con todo nuestro amor.
Mamita, solo espero que ahora estés tranquila y en paz, disfrutando de los abuelos y los tíos, volviste a reunirte con tus seres queridos después de muchos años. Se que desde arriba nos vas a cuidar, vas a ser nuetro ángel guardián.
Te amé, te amo y te amaré, siempre estarás en mi corazón y en mi mente.
Guíame desde donde estés y demostrame tu presencia en la estrella más brillante y ahí sabré que a mi lado estás.
¡Que descanses en paz mami… te amo! Marcela”.
ROQUE FRANCO
El pasado lunes 14 del corriente se produjo el fallecimiento de Roque Franco, un querido y respetado hombre que contaba con 89 años de edad.
Roque nació en Cimina (Italia) el 3 de septiembre de 1924; llegado a la Argentina, se radicó en esta ciudad y su primer trabajo fue en el ferrocarril y simultáneamente tenía su reparto de diarios locales, siendo una persona muy apreciada por sus compañeros y superiores.
Había conformado su familia junto a su esposa María Brunero (también italiana); sus hijos María Josefina, Daniel Domingo y Atilio, que más tarde fueron sumando a sus nietos Daniel, Mayra, Nicolás, Matías, Soledad, Martín y Emilia, quienes elevan una plegaria por el eterno descanso de su alma.
En su vida particular se destacó por ser un irremplazable esposo, padre y abuelo, por lo cual nunca podremos agradecerte lo que fuiste para tu familia.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
SUSANA DOLORES MARQUEZ de MARTINEZ
Cuando contaba con 67 años de edad, el pasado martes 1 del corriente se apagó la luz de Susana Dolores Márquez de Martínez, que partió junto al Señor dejando mucho dolor entre sus seres queridos.
Susana nació el 14 de septiembre de 1946 en María Ignacia (Vela); era hija de Cora Leonor y Catalino Márquez; cursando sus estudios primarios en la Escuela N° 13 de aquella localidad.
A los 21 años se casó con Ricardo Joaquín Martínez y tuvieron tres hijos: Ricardo Gustavo, Cora Mariela y Verónica Paola, quienes luego le regalaron tres nietos: Lourdes, Lucas y Fabricio.
“Dejaste un vacío enorme en todos los que te quisimos, un dolor inmenso, pero tu corazón sigue entre nosotros. Tus hijos y nietos”.
CARMEN CELESTINA FRECCERO
“La vida nos quitó una parte de nosotros, te llev ó así, de repente, de una manera que no merecías.
Fuiste la mejor madre y abuela. Personas como vos no se encuentran mucho en esta vida. Sabemos que estás en paz y que nos volveremos a encontrar, Siempre vas a estar en el corazón de cada uno de nosotros.
Te amaremos por siempre. Tus hijos, nietos y toda tu gran familia”.
HUMBERTO MAXIMO MANZANO
El pasado sábado 5 del corriente falleció Humberto Máximo Manzano, un querido y respetado hombre que contaba con 80 años de edad.
“Cacho” Manzano nació en Urdampilleta el 15 de agosto de 1933. Desde muy joven fue chacarero, conoció a Nelly, con quien vivió en Rauch, para luego radicarse en Saladillo, donde tuvieron tres hijos y se dedicó a parquero en la estancia “El Potrillo” durante varios años.
Después se trasladó a Tandil por unos años donde se dedicó al campo. Luego vivió en Daireaux cuidando a sus tíos y hacía un año que había regresado a esta ciudad, disfrutando de sus hijos y nietos.
Su partida de este mundo en lamentada por sus hijos Patricia, Vanesa y Roberto; sus hijos políticos Sergio Mordes y Diego Perkowski; sus hijas postizas Leonela, Jaquiline y Juaquina Herrería y sus nietos Ariel, Nahuel, Melina, Lautaro, Matías, Jonathan, Eric, Rocío y Joel, quienes elevan una oración por el eterno descanso de su alma.
VALENTIN MARTINEZ
A los 92 años de edad, el pasado domingo 13 del corriente se produjo el fallecimiento de Valentín Martínez, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
Valentín nació en esta ciudad el 8 de febrero de 1921; pasando sus primeros años en la zona de La Pastora y luego se radicó en Tandil.
En su juventud desarrolló varios oficios, hasta encontrar en los hornos de ladrillo su labor más gratificante. Con el transcurrir de los años decidió cambiar de tareas y dedicarse al comercio, hasta el momento de alcanzar su merecida jubilación.
Se casó muy joven con Victoria Cadonio, con quien conformaron una hermosa familia, con sus cuatro hijas: Mirta (f), Alicia, Betty y Susana. Cada una de ellas fueron formando sus respectivas familias y le regalaron ocho nietos y 14 bisnietos, quienes supieron disfrutar de su bonomía y amor de abuelo.
“Todos sus seres queridos lo extrañaremos y lo recordaremos con mucho amor, por los valores con que vivió y el amor que prodigó”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
ALBERTO RAMON COLOMBO
“Hoy queremos recordarte como el gran hombre, padre y amigo que fuiste.
Conocido en el ambiente comercial desde la década del 40, cuando muy joven abriste tu primer negocio (Camisería Royal) en la Galería Italia; al poco tiempo te casaste, tuviste siete hijos, a los que con mami nos dieron mucho amor, con esa mujer que te acompañó por más de 60 años, en las buenas y en las malas.
Hoy tu hija mayor y tu sobrino siguen tus pasos en el negocio que fuera de tu hermano (Pitarro) “Sastrería Colombo.
Ya te estarás encontrando con familiares a lo cual vos también tenías ganas de ver.
Papi: Mami está muy bien cuidada y vos sabés lo fuerte que siempre fue, no te preocupes, muy orgullosos, tus hijos de haber tenido un Papi, como te llamábamos, alguien muy especial. Tu querida esposa e hijos. !Gracias por todo Viejito!”.
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