Necrológicas
JOSE ARGENTINO TAPIA
“Hoy, a un mes y más de 20 días de despedirte físicamente tomamos valor para honrarte y públicamente decirte un "hasta luego".
Sabemos que en cada uno de nosotros vive algo tuyo, le agradecemos a Dios haber tenido el privilegio de que caminemos juntos.
Esforzado, honesto, trabajador incansable, fuerte, un esposo admirable, siempre dispuesto y disponible a acompañarnos a donde sea… si, "si era en familia" para vos era el sello que iba a ser un buen plan, amador de los fierros y de las carreras.
No te cansaste de compartir tiempo junto a tu Lucho y sus amigos que también te disfrutaron tanto como nosotros.
Familia, vecinos, amigos, y cantidad de gente nos acompañan, y te recuerdan con los ojos llenos de lágrimas con ese sabor de que les dejaste algo hermoso. También Marcos y Jazmín tus "nietos" por elección te extrañan, te quieren y te recordarán siempre.
Un hombre de pocas palabras sentimentales, pero tus hechos nos gritan tan fuerte que sabemos que viviste para nosotros, papá.
Gracias una vez más a tanta gente que nos acompañó, gracias a vos por tanto y gracias a Dios por tenerte en un lugar mejor.. "hasta luego" nos vemos en el cielo”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
SUSANA SALIGARI de FILIPUZZI
“El pasado sábado 15 del corriente falleció en Capital Federal, Susana Saligari de Filipuzzi, una querida mujer con amplios lazos familiares en esta ciudad.
Susana era hija del doctor Justo Saligari y “Beba” Díaz, madre de cuatro hijas y abuela de muchos nietos, supo desarrollar una familia con los valores morales que aprendió de su padre. La vida la llevó por distintos lugares de la república, siguiendo a su esposo Héctor Mario Filipuzzi.
En todos los sitios donde estuvo dejó grandes amigos. En Tandil, ciudad de sus amores, donde transitó su juventud, perteneció a esa generación de donde salieron cantidad de dirigentes políticos, deportivos, docentes, sindicales. Ciudadana de convicciones firmes, generosas, apasionadas y comprometidas.
Dedicada a la docencia, pasó por colegios secundarios y universidades. Su recuerdo permanente era para sus amigos de la adolescencia y sus primeros años de adulta: el “Petiso” Pedersoli, el “Flaco” Silva, Roberto Berkunsky, Irma y Jorge Algueró, Tito y Carmen Ghezán, Martín Eder.
Tu paso por la vida nos deja grandes enseñanzas y extrañaremos aquellas charlas, hasta altas horas de la madrugada, después de acostar a nuestras siete chiquitas, hablando sobre sentimientos, educación, política o simplemente aquellas realidades que se presentan asiduamente.
Todos, quienes mucho te quisimos y bien te recordamos, te deseamos una merecida paz eterna”.
LILIANA ANGELICA MUSA
“Querida Liliana:
Que la tierra se haga camino
ante tus pasos,
que el viento sople siempre
a tus espaldas,
que el sol brille tibio
sobre tu rostro,
que la lluvia caiga suavemente
en tus campos,
y hasta que volvamos
a encontrarnos,
que Dios te guarde
en la palma de su mano”.
Irma de Longhi.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
MARGARITA PEREZ de SICILIANO
“Y ahora el Cielo está de fiesta… suenan las campanas y los ángeles hacen sonar sus trompetas. Tus padres y hermanos preparan la mesa para el reencuentro.
Gonzalo te espera con ansias para que seas con él la abuela que fuiste con nosotros…
Y el abuelo con su boina, con su paso lento y volviendo de hacer mandados, deja las bolsas en el piso y te tiende sus brazos.
Es una fiesta de paz… es tu sonrisa llegando y tus ojos de cielo acariciando el despertar de una nueva y eterna vida. Es la ley: te tenías que ir. Profunda tristeza, dificilísimo imaginar tu ausencia.
Abuela, amiga, compinche, compañera. Te voy a extrañar muchísimo, pero quédate tranquila porque vas a venir conmigo en cada paso que dé, como hasta hoy… y no lo olvides que sos uno de los grandes pilares que tuvo y tendrá mi vida.
¡Gracias mil veces, viejita, por todo lo que me diste!
Tu nieta Manu”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
OLGA HAYDEE CARRA de MONACO
“Para alegría de tus padres llegaste a este mundo el 5 de noviembre de 1937; pasaste tu infancia en la cantera Albión, junto a tus hermanos.
A los 21 años formaste tu propia familia junto a Hugo Mónaco; al año nació tu primera hija que no tuviste la suerte de poder tenerla en tus brazos. Al poco tiempo nació Claudio y con el correr del tiempo llegó Marcela.
Tus hijos fueron formando sus propias familias y después llegaron tus nietos, los que te alegraron tus días y vos los aconsejabas.
Siempre estuviste al lado de nosotros guiándonos y protegiéndonos.
A los 77 años, después de sufrir muchos meses, nos dejaste mamá para partir al Cielo.
Desde allá serás la estrella que nos guiarás. Nunca te olvidaremos, fuiste una gran esposa, madre, suegra y abuela”. Tu familia.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
HECTOR AGUSTIN MURRONE
“El pasado martes 18 del corriente se produjo el fallecimiento de Héctor Agustín Murrone, a la edad de 72 años.
“Califa” o “El Gringo” había nacido en esta ciudad el 29 de agosto de 1942 y era un hombre retirado de la Policía Bonaerense, con la jerarquía de Capitán.
Se fue de este mundo una persona llena de amor para dar, un ejemplo de vida, honesto, trabajador fiel a sus principios, compañero, amigo.
Siempre dispuesto a ayudar aquel que lo necesitara, supo ganarse el respeto de aquel que lo conociera. Dicen que las personas que quedan en nuestro corazón, su recuerdo nunca muere y vos lo estás y lo vas a estar por siempre.
Hoy, tus hijos Marcela y Fabián, tu yerno Horacio, tu nuera Nancy, tus nietos, tus hermanos, tu compañera Mónica y tus amigos del bar donde se encontraban todas las mañanas, te vamos a llevar siempre en nuestro corazón”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
OSCAR LUIS RICARDO
Cuando contaba con 69 años de edad, el pasado sábado 15 del corriente se produjo el fallecimiento de Oscar Luis Ricardo, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
Oscar nació en esta ciudad el 29 de mayo de 1945, desempeñando sus actividades laborales durante 35 años como trabajador del Haras “General Lavalle”, hasta alcanzar su merecida jubilación.
Supo ser amigo de sus compañeros de trabajo que lo acompañaron a lo largo de su enfermedad. Tenía tres hermanos: Susana, Domingo y Blanca.
Compañeros y amigos como Daniel y Guille estuvieron junto a él hasta sus últimos momentos.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
MARIA EVA GILES de ESCUDERO
El pasado martes 11 del corriente se apagó la vida de María Eva Giles de Escudero, una querida y apreciada mujer que contaba con 79 años de edad.
Su partida de este mundo ha dejado gran pesar, destacándose por ser una hermosa hija, hermana y la mejor madre, abuela y bisabuela.
“La reina de la familia ya descansa en la Paz del Señor”.
JUANA ELSA ABAD
El pasado domingo 23 del corriente y cuando contaba con 82 años se apago la vida de Juana Elsa Abad, “Beba”, desde ese momento el Cielo tiene un nuevo ángel…
Te vamos a extrañar estas fiestas porque siempre llegabas con tu bolsita llena de mantecoles para dar. Fuiste una persona muy generosa que siempre dio, lo mucho o lo poquito que tenías, sin esperar nada a cambio.
Fuiste muy buena tía y persona, te vamos a recordar siempre. Te queremos Beba. Tu familia”.
ALFREDO ALCIRE PEREYRA
Cuando contaba con 86 años de edad, el pasado sábado 8 del corriente falleció Alfredo Alcire Pereyra, y sus seres queridos escribieron en su memoria:
“Le dijo Jesús: yo soy la resurrección y la vida, el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá”. Juan 11:25
Querido Viejo: hoy te escribo estas palabras para recordarte, cuando era chico vos me cuidaste, y ahora la vida me dio el honor de cuidarte hasta la hora de tu partida.
Todos vamos a extrañar tu presencia, tus consejos y tus bromas, aunque tu ausencia es muy grande, Todos te llevaremos en nuestro corazón. Te vamos amar eternamente. Siempre estarás presente. Tu hijo Alfredo.
Elevamos una oración y rogamos por tu eterno descanso. Tu esposa Rosa, tus hijos, tus nietos y bisnietos”.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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