Necrológicas
RAUL AUGUSTO CLAIR
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl 16 de enero pasado, falleció en Tandil el doctor Raúl Augusto Clair, un estimado vecino de esta ciudad.
Había nacido el 7 de julio de 1941 en Allen, provincia de Río Negro. Toda su infancia y adolescencia vivió en Neuquén, junto a sus padres Raúl y Rosa, y su hermana Isabelita, que impregnaron su vida de momentos felices que nunca olvidó.
El quinto año de la secundaria lo realizó en el colegio San José de la ciudad de Buenos Aires, en 1959, en el centenario de esa institución. A los 50 años de su egreso, se reunió con sus compañeros nuevamente, hace sólo dos años.
?En 1959, cuando nos conocimos en la Facultad de Medicina comenzó nuestra amistad, que más tarde evolucionó a una relación que ha perdurado a lo largo de todos estos años y fruto de ella son cuatro hijos varones, luego dos nueras y cuatro nietos que iluminaron su vida?, recuerda su esposa Martha Mabel Aranguren.
Durante su carrera universitaria, trabajó como técnico de hemoterapia en La Plata y con su espíritu curioso e inquieto estudió las mejores formas de organizar bancos de sangre, experiencia que concretó en esta ciudad desde 1977 en el Hospital Ramón Santamarina, donde llegó a ocupar el cargo de director, y en la Clínica Chacabuco, donde se desempeñó como jefe del Servicio de Hemoterapia y Hematología.
En el Banco de Sangre se respira una atmósfera de amistad verdadera, con personal donde el afecto y la eficiencia compiten en su máxima expresión. Su desaparición tan abrupta ha sido un golpe para todos sus integrantes.
Su versatilidad hizo que tuviera su lugar en otros círculos, particularmente relacionado con más amigos en reuniones fijas semanales. En un principio, los sábados a la noche en el restaurante Don José, a la hora del almuerzo, momentos que han quedado en la memoria de los participantes. Actualmente, los viernes a la noche con otro grupo de amigos.
Fue parte de la peña del ?Pato? Politano, de los encuentros anuales de moteros, de exposiciones de automóviles antiguos y modernos, y muchas cosas más.
En sus primeros años en Tandil se formó un grupo de médicos muy activos, donde se realizaron las olimpíadas médicas; fiestas inolvidables del Día del Médico, donde interpretó papeles varios, que todos los que las compartieron recuerdan con alegría: el cura, el niño, la cigüeña, la vedette, la enfermera, el hombre del brazo de oro, entre otros.
Con varios colegas y amigos, hicieron los Consultorios Privados del Sol.
?Muchos pacientes se acercaron a manifestar con cariño y agradecimiento: ?¿Adónde vamos ahora??; ?el doctor Clair o el Gordo solucionaba los casos muy difíciles?, me decían?, relata su esposa.
El doctor Clair también formó parte del equipo que aportó propuestas de gobierno en salud en la primera postulación de la candidatura a intendente del Dr. Miguel Lunghi.
En la Universidad de Adultos Mayores estaba iniciando el camino hacia la tecnología que a muchos de la década del 40 les resulta difícil.
Su esposa dice: ?El día 13 de noviembre, un hermoso día de primavera, cuando el Indio Solari venía a visitar Tandil, salió a pasear en moto como muchas otras veces y en el Parque Independencia cayó de su moto, nunca supimos porqué, y él no recordaba ese momento. Recibió el apoyo en estos dos meses de su familia y amigos que formaron parte de su vida afectiva.
Comenzó un último período del que destacó la calidez humana con la que fue asistido por el personal de Terapia y de la Dra. Mariel Louge.
Nos dejó el domingo 16 al mediodía…
Y Raúl diría como el poeta: ?Vida nada me debes, vida estamos en paz??.
IRMA ALGAÑARAZ DE MENCIA
Irma Algañaraz, viuda de Cristóbal Mencia Valdez, nació el 2 de junio de 1931 en Tandil y falleció el 9 de enero pasado, también en esta ciudad, a los 79 años.
En su juventud, Irma fue empleada doméstica y luego de casarse, se trasladó a vivir a Mar del Plata, donde se desempeñó como una excelente ama de casa. En la ciudad balnearia vivió 34 años.
A esta cálida mujer le encantaba jugar a las cartas con sus amigas, uno de sus hobbies especiales.
Se destacó toda la vida como una persona muy buena y servicial, familiar y dispuesta a ayudar a sus hermanos y amigos en todo momento.
Falleció de una enfermedad terminal, pero de corta convalecencia, que la hizo regresar a Tandil, donde vivió los últimos días de su vida.
Sus amigos y familia la recordarán por siempre como una excelente persona.
Sus restos descansan en el Cementerio Municipal.
DOMINGA FALLETTI VDA. DE FERNANDEZ
Un inmenso dolor sintieron los familiares y amigos de Dominga Falleti de Fernández cuando se enteraron de su fallecimiento, ocurrido el 12 de enero pasado.
Dominga había nacido en la localidad de Borghi, en la provincia de Santa Fe, el 16 de noviembre de 1926. Tenía varios hermanos que viven distribuidos entre Rosario y Tucumán.
Dominga se casó con el suboficial (R) Raúl Fernández, quien partió de este mundo algunos años antes, en 2004.
Este matrimonio les dio dos hijos, Susana y Raúl, y seis nietos, con quienes compartió incalculables momentos de alegría.
Dominga estudió de grande en la Escuela de Artes Visuales y disfrutaba mucho de la pintura. Hoy su hija Susana la recuerda pintando cuadros, actividad en la que desplegaba su creatividad.
Además, era una dedicada ama de casa, tareas en las que empleaba gran parte de sus días, así como también al cuidado de sus plantas.
Dominga Falletti Vda. de Fernández partió de este mundo a los 84 años y sus restos recibieron inhumación en el Cementerio Municipal. Hoy la extrañan sus hijos Susana y Raúl; sus hijos políticos Luis Alberto Fusé y María Paz López de Armentia; sus nietos Santiago, Leandro y Victoria Fusé, Esteban, Ignacio y Matías Fernández, como también el resto de la familia y los amigos.
ALDO IGNACIO ARTASU
El 9 de enero pasado falleció Aldo Ignacio Artasu, ?el Vasco?, como era conocido por sus allegados.
Había nacido en Tandil el 17 de diciembre de 1943 y era hijo del matrimonio conformado por Ignacio Artasu y Amalia Sequiera.
La mayor parte de su juventud jugó al fútbol en el club de sus amores, Defensores de El Solcito.
En el año 70 contrajo matrimonio con María del Carmen Sarlenga, con quien tuvo dos hijos: Rubén Darío y Romina Paola. Su hija, junto a su esposo Daniel Clemente, le dieron dos hermosas nietas, Juliana y Oriana.
En el corazón de sus familiares y amigos quedará siempre el recuerdo de ?el Vasco? bonachón y con un gran corazón, el mismo que le jugó una mala pasada en sus últimos años, que fueron difíciles de llevar.
Aldo Ignacio Artasu falleció a los 67 años, causando un inmenso dolor entre sus familiares y amigos. Sus restos fueron trasladados al crematorio de Miramar.
NORA ELISABET ALEN
El pasado 12 de enero falleció en Tandil Nora Elizabet Alen, a los 49 años.
Nora había nacido el 3 de enero de 1962, en la calle Ezeiza, de esta localidad.
Se dedicó a ser una laboriosa ama de casa, que disfrutó la compañía de sus hijos Hernán y Luciano, y de su nieta Martina, quienes hoy la extrañan.
Sus restos descansan en el cementerio parque El Paraíso.
Dedicatoria:
?Te fuiste de nuestro lado,
en silencio fue tu partida.
Nuestros corazones se han desangrado
por tan súbita despedida.
Tu espíritu luchador
a la vida se aferraba,
más Dios, desesperado,
a su lado te llamaba.
En ángel te has convertido,
velando por nosotros estás,
aguardando que se cumpla la cita
de unirnos en la eternidad?.
ELVIRA LUISA SOMMI
El 8 de enero pasado, a los 80 años, falleció Elvira Luisa Sommi, en esta ciudad.
Había nacido en Tandil, el 10 de octubre de 1930, y era hija de Don Angel y Doña Josefa del Carmen León.
A los 15 años, unió su vida a la de Miguel Pugliese, de cuyo matrimonio nacieron sus tres hijos Hilda Alicia, Miguel Angel y María Cristina.
Elvira estudió enfermería en la Cruz Roja de Tandil y ejerció su profesión durante 40 años en el ex Sanatorio Argentino, el Sanatorio Tandil y la ex Clínica Chacabuco.
Esta noble mujer dedicó su vida al trabajo y a la familia.
Falleció luego de una larga dolencia, en la Nueva Clínica Chacabuco, y fue sepultada en el Cementerio Municipal de Tandil.
FRANCISCO URIA
Con gran congoja, los familiares y amigos de Francisco Uria recibieron la noticia de su fallecimiento, ocurrido el 15 de enero pasado. Este querido vecino falleció a los 85 años.
Había nacido el 25 de julio de 1925 en la localidad de Adolfo Gonzales Chaves. Sus padres, que eran inmigrantes españoles, lo criaron junto a sus hermanos en el campo, cerca de la naturaleza.
Francisco contrajo matrimonio con Beatriz Lucía Pineda. De esta unión nacieron cuatro hijos: Francisco Miguel (f), María Luján, Mónica Beatriz y Francisco Julio.
Trabajó toda su vida en el campo, realizando tareas agrícolas, y al mismo tiempo, se esmeró en la educación de sus hijos.
En 1982 vino a Tandil con su familia, donde se radicaron. Aquí, siguió trabajando en el campo, como parquero. Se jubiló y continuó desarrollando tareas vinculadas al agro junto a su patrón, el conocido productor Raúl Arana.
Sus hijos le dieron una numerosa familia, con 17 nietos y 4 bisnietos. Todos ellos compartieron reuniones, ya que Francisco era muy familiero y le gustaba estar rodeado de sus seres queridos. Cuando alguien precisaba algo, siempre contaba con él, lo que pinta su enorme calidad humana.
Sus restos recibieron inhumación en el Cementerio Municipal de Tandil.
LUIS ALBERTO ZAMPIERI
El 23 de diciembre pasado, a los 47 años, falleció Luis Alberto Zampieri, ?Tatín?, como lo apodaban sus familiares y amigos.
Había nacido en Tandil el 21 de noviembre de 1963 y desde ese momento vivió en Cerro Leones. Era hijo de Antonio Luis Zampieri (f) y Catalina Orajovac (f). Se crió con sus hermanos Jorge Sosa (f) y Mónica Zampieri, y más tarde llegaron a la familia sus cuñados, Mario Peyrano y Mónica Falcón (f), Guillermo Falcón y Valeria Hachado.
Después del Servicio Militar, que cumplió en esta ciudad, se casó con Sandra Falcón, con quien tuvieron un único hijo en común: Mario Antonio. Pero también disfrutó de sus sobrinos Yésica, Leonel, José Luis, Jorgelina, Claudia, Iván, Nahuel, Priscila, Alexis, Thiago y Mía, y sus sobrinos en el afecto Catalina y Mauro; además de tíos, tías, primos y primas, quienes sienten un hondo pesar por tan terrible pérdida.
Desde corta edad, Luis Alberto se destacó en la producción en el horno de ladrillos Rodríguez, en el mismo barrio de Cerro Leones.
Después, con el tiempo, se mudó al centro y empezó a trabajar como albañil, junto a su patrón Domingo Sánchez, que lo quería mucho. A su lado estuvo hasta que le llegó una cruel enfermedad que lo llevó de este mundo muy pronto.
Dedicatoria:
?Papá. Hoy se cumple un mes de tu desaparición y sé que te fuiste en paz, haciendo lo tuyo, jugando a las cartas en el bar Toto, donde te gustaba ir todas las tardes a jugar un mus. Siempre estarás en mi corazón?, Mario Antonio.
Sus restos descansan en el Cementerio Municipal.
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