Necrológicas
JOSE GONZALEZ
El pasado martes 23 de julio, a los 64 años dejó de existir José (Pepe) González, una persona maravillosa, buena, excelente esposo, padre, abuelo, tío y padrino.
Un papá que nos dejó experiencias, palabras, sabiduría y, por sobre todo, su gran amor a la vida y especialmente a su ¨Negra¨. Su alma está con nosotros y desde acá siempre lo vamos a extrañar.
Su hijo Vlado y su hija política Gema creen con toda fe las frases de San Agustín:
¨Cuando llegue el día que Dios ha fijado, y nuestra alma vaya al Cielo que ha precedido a la mía, ese día volveremos a vernos.
Sentiremos que nos seguís amando y encontraremos tu corazón con todas tus ternuras purificadas. Sabemos que nos dirías: enjuga tu llanto y no llores si me amas¨.
Su esposa Marta, sus hijos Vlado, Juliana, Cristabel y Alejo; sus hijos políticos Gema, Marcos y Mariano, sus nietos Jerónimo, Ambar y Felipe; sus sobrinos Daiana y Coki, Rocío y Emanuel, Paula; su cuñada y hermana del corazón Iris Pereyra y sus primas Judit y Valentina desean que descanse en paz y piden una oración a familiares, amigos y compañeros de trabajo por él.
Te queremos mucho”.
LUIS ALBERTO HAEDO
A la edad de 81 años, el pasado lunes 22 de julio falleció Luis Alberto Haedo, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
“Hombre leal, sincero, honesto y con un profundo sentido de la amistad. Conocedor y amante de sus tareas de campo, donde forjó su personalidad: austera y solidaria.
Se brindaba a los demás de una manera franca y abierta, con la inocencia propia de quien no tiene maldad en su corazón.
Desde ese lugar supo acuñar su mayor virtud, que fue no juzgar jamás a nadie.
A los 81 años partió para gozar del premio eterno.
¡Gracias Luis por todo lo que nos diste! Tu esposa, tus hijos que eran tu orgullo y tu ilusión, tus nietitas Lourdes e Isabella”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
AMELIA QUINTEROS de HEREDIA
“El 15 de agosto de 1939
Una estrella bajó a la tierra
Ella iluminó lugares, vidas y familias
Tal vez la encontraremos en un sueño
Sin plantearlo, por casualidad,
Tal vez, en algún momento, en algún lugar.
El 2 de agosto de 2013
Ella regresó a su hogar,
El firmamento…
Desde ahí nos va a seguir iluminando.
Hijos, hijos políticos, nietos, bisnietos,
Familiares y amigos.
¡Levanten la mirada!
Esa que ven…
Sí esa, la que nos ilumina.
Esa estrella… es Amelia”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
ESTELA MAR VALENZUELA
Cuando contaba con 85 años de edad, el pasado sábado 29 de junio se apagó la vida de Estela Mar Valenzuela, dejando pesar y tristeza entre sus seres queridos.
Estela nació en Gonzales Chaves el 5 de diciembre de 1926; vivió siempre en el campo dedicada a su familia.
Muy joven se casó con Jesús González, conformando una familia con sus ocho hijos.
Se destacó por ser una buena madre, pasando su existencia en este mundo rodeada del amor y el cariño de sus seres queridos, quienes lamentan profundamente su partida y elevan una plegaria por el eterno descanso de su alma.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
MARGARITA LEONOR FIGUEROA de SEGUEL
Tras soportar los procesos de una repentina dolencia, el pasado martes 23 de julio se apagó la vida de Margarita Leonor Figueroa de Seguel, una querida y apreciada mujer que contaba con 73 años de edad.
Margarita nació en Ercilla (Chile) el 22 de febrero de 1940. Había cumplido sus Bodas de Oro el pasado 10 de abril junto a su amado esposo Sebastián Seguel y fruto de ese amor nacieron sus cuatro hijos: Carlos, Patricio, Stella y Walter.
Con el transcurso del tiempo se fueron sumado a la familia sus hijos políticos: Eli, Alejandra, Zulma y Rubén; sus nietos: Angelina, Cintia, Carla, Fernanda, Daiana, Sebastián, Daniel, Braian, Enzo, Valentina y Nadia; al igual que sus bisnietos: Kevin, Francisco, Candela y Victoria, que iluminaron sus últimos años de vida.
Ella era una mujer muy laboriosa y hacendosa; le gustaba mucho trabajar en la huerta y era una apasionada de la cocina. Disfrutaba mucho de reunir a sus hijos en familia y compartir buenos momentos… mujer muy sociable dado que contaba con muchas amistades que hoy lamentan profundamente su partida de este mundo.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
DIEGO EXEQUIEL DEL GIORGIO
El pasado martes 30 de julio falleció Diego Exequiel Del Giorgio, con tan solo 22 años de edad.
Diego nació el 25 de junio de 1991 y sus seres queridos lo recuerdan así:
“Amor: gracias por estos dos años que estuve a tu lado, me hiciste tan feliz, tu partida tan pronta me rompió el corazón… Quedaron tantas cosas por compartir y sobre todo por cumplir. Mis mejores sueños murieron dentro de mí.
Mi corazón llora porque no estás, cómo quisiera volver a escuchar tu voz… Poder sentir tu olor, poder estar junto a ti.
¿Dónde mirar para poder encontrarte?, dónde gritar te necesito… y decirte por última vez lo mucho que te amo…
Lloro por no poder estar junto a vos, tu recuerdo vive en cada paso que voy.
Como decirte adiós, si ayer estuve a tu lado.
Algún día nos volveremos a encontrar en la eternidad, mientras tanto “amor” protégeme desde el lugarcito que estés, solo espero volver a estar junto a ti… Espérame!
Jamás te voy a olvidar por siempre quedarás grabado en mi corazón, recordando todos aquellos momentos hermosos que compartimos juntos.
¡Te amo amor! Por siempre en mí. Tu novia Barby”.
——————-
“Dieguito: hermano y amigo, te fuiste dejando en los que te queremos un dolor imposible de sanar, siempre recordamos tu voz y tu sonrisa, nuestro eterno ángel. Que tu luz nos guíe, te amaremos por siempre Nico y Lara”.
——————-
“Hermano querido te nos fuiste tan rápido, te fuiste sin saber lo mucho que te queríamos, queremos que sepas que de donde quieras que estés siempre vas a estar con todos nosotros. sos nuestro ángel, sos un ejemplo a seguir siempre luchando por tus sueños te amamos, fuiste un gran hermano, una gran persona aunque no estés físicamente con nosotros lo estás en el corazón, por siempre en nosotros te amamos Flor y Lucía”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ELSA ISABEL IRIARTE DE LOPEZ DE ARMENTIA
El pasado jueves 1 del corriente falleció Elsa Isabel Iriarte de López de Armentia, una querida y apreciada mujer que contaba con 89 años de edad.
Elsa había nacido el 3 de febrero de 1924 en Líbano, un pueblo del partido de General Lamadrid; hija de Esteban y de Emilia Ortiz Jocano, se crió con el aire fresco del campo y la compañía de sus ocho hermanos.
El 24 de octubre de 1946 se casó en otro pequeño pueblo del mismo partido: La Colina, con Ricardo O. López de Armentia, “Tono”, con quien se radicó en Tandil poco tiempo después.
Elsa fue una mujer bella y delicada, poseía una distinción natural, una cordialidad y una sonrisa espléndida. Una dama.
Fue modista durante muchos años, trabajó cosiendo para muchas mujeres elegantes de Tandil y con especial dedicación para sus hijas Elsi y Tere.
Durante un tiempo acompañó a su esposo, Tono, atendiendo el negocio familiar “López de Armentia Regalos” en la calle Belgrano de nuestra ciudad, donde consiguió sin esfuerzo el afecto de los clientes. Los que tuvieron la suerte de conocerla, saben de la distinción y gracia que ella poseía.
Cuando Elsa fue abuela, se convirtió en "Tata". Así la llamaron sus cinco nietos: Luiggi, Nico, Lucrecia, Lucila y Julia. Y Tata los disfrutó y amó y ellos tuvieron la suerte de tenerla a su lado para que pudiera disfrutar los siete bisnietos que le regalaron.
La muerte se la llevó en paz, dejando su belleza intacta. Conservó hasta el final su espléndida sonrisa y su eterna coquetería, a pesar la larga convalecencia que tuvo que transitar.
Tata se fue cobijada por el amoroso cuidado de sus hijas Tere y Elsi.
Sus restos descansan ahora en cementerio parque Pradera de Paz.
SALVADOR BATTAGLIA
Nacido el 8 de septiembre de 1924 en Tandil, Salvador Battaglia cursó sus estudios en la Escuela Nº 2, terminándolos a los 84 años, siendo ejemplo y dando su afecto a compañeros y directivos de la institución, llegando a ser abanderado.
Desde muy chico trabajó como cadete en farmacia Pérez, más tarde desarrolló otras labores hasta que ingresó en ENTel, donde desarrolló sus actividades laborales hasta alcanzar su merecida jubilación.
Formó su familia con Anita Pagliani, viuda con dos pequeños hijos, y tuvieron dos hijos: Ana Rosa y Guillermo.
A la vez que trabajaba en ENTel, también dedicó su vida a servir a Dios como pastor evangélico, fundando las Iglesias de Villa Italia en Tandil, en María Ignacia (Vela), en Baradero y colaboró con el desarrollo y crecimiento de varias iglesias en la provincia de Buenos Aires y también formó parte de la Asociación de Pastores de Tandil.
Como socio, formó parte de la confraternidad interdenominacional de adultos mayores, concurriendo a varios congresos en Mar del Plata, y acompañando al liderazgo de este ministerio estos últimos años en la Iglesia Bautista.
Sus hijos agradecen al pastor José García por dejar que tuviera un lugar para servir a Dios hasta sus últimos días, que fue lo que siempre amó en la vida.
Partió a la presencia de Dios, dejando ejemplo de optimismo y lucha por lo que uno ama.
SARA CEFERINA MARABELLI de PEREZ
El pasado miércoles 31 de julio dejó de existir Sara Ceferina Marabelli, viuda de Pérez, causando mucho dolor y tristeza a su hija Ana María Pérez, su hijo político Miguel Angel; sus nietos Mariana, Susana, Matías y Rocío, al igual que a sus hermanos Reimundo y Carmen, su cuñada Mari y demás familiares.
“Mamá: estamos todos muy tristes por tu pérdida, te extrañamos mucho; ahora que estás en el Cielo con tus hermanos y tus padres.
Nadie más que yo sabe lo que sufrimos juntas y todas las cosas lindas que pasamos. Los días son muy tristes desde que te fuiste. Un pedacito de mi corazón se fue con vos. Tus bisnietos te extrañan mucho. Sabías y sabes que te amo ¡Te amo!”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
CORA MARTA PECCHIA de ERRECALDE
A los 71 años de edad, el pasado martes 30 de julio se apagó la vida de Cora Marta Pecchia de Errecalde, causando dolor y pesar entre sus familiares y amistades.
Cora nació en Lobería el 28 de febrero de 1942; hija de Delia Navarro e Isidoro Pecchia y era la tercera hija del matrimonio.
En su juventud se casó con Juan Oscar Errecalde y tuvieron tres hijos: Claudio Oscar, Paula Andrea y Yanina, que luego sumaron a su yerno Marcelo Fabián Corbeto y a sus nietas Andrea Florencia y Melina.
Siempre será recodada por sus familiares, cuñados y sobrinos, sobrinos políticos y amigos “Que tengas un descanso eterno lleno de paz”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
JUAN JOSE ALCALDE
A los 49 años de edad el pasado miércoles 31 de julio falleció Juan José Alcalde, dejando angustia y dolor entre sus seres queridos.
“Coco” Alcalde nació el 28 de noviembre de 1963 en Cañada Seca, provincia de Mendoza, donde vivió hasta los 9 años, pasando su adolescencia en esta ciudad junto a sus padres Leonor y Eduardo Jorge, además de sus cuatro hermanos Delfina, Jorge, María y Ariel
El 1 de febrero de 1985 contrajo matrimonio del cual nacieron sus hijos Noelia, Juan., Celeste y Yesica, quienes lo acompañaron hasta sus últimos días.
Trabajó durante diez años en Expreso Ballent, teniendo que abandonar sus tareas debido a su enfermedad.
Sus nietos fueron su debilidad, quienes lo hacían reír y pasar buenos momentos: Lucrecia, Thiago, Uriel, Valentín y Priscila, quienes lo van a extrañar.
“Coco: fuiste una gran persona y siempre estarás en nuestro recuerdo. ¡Te amamos! Tu familia”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
ROBERTO LUIS FERNANDEZ
Con pesar y tristeza fue recibida la noticia del fallecimiento de Roberto Luis Fernández, un querido y respetado hombre que contaba con 68 años de edad.
Roberto nació en 29 de abril de 1945 en Mendoza; a los 30 años se radicó en esta ciudad donde conoció a Blanca Correa, con quien formó su familia con seis hijos.
En su Mendoza natal practicó boxeo, siendo sparring del recordado campeón mundial Nicolino Locche.
Dedicó veinte años de su vida siendo chofer de camiones recorriendo las rutas del país, donde cosechó muchas amistades. Su último tiempo laboral fue como remisero, siendo más conocido como “el mendocino”.
Los domingos disfrutaba de los asados con sus hijos y nietos y amaba la pesca, en compañía de sus mascotas Gero y Gori.
Hoy su familia lo va extrañar y recordar por siempre. Descansará en paz junto a su nietita Camilita, de dos años, que partió al Cielo.
JULIO FELIPE LAUZURICA
(foto lauzurica en hoy)
El 5 de agosto a los 87 años nos dejo un grande, un ser que desde muy joven marco con su personalidad a los que tuvieron la suerte de compartir algo con él.
En su hogar, en su trabajo, o en su querida asociación de bomberos voluntarios a la cual hizo honor de su lema: desinterés, abnegación y solidaridad.
Contenedor con su familia, acompañó en su crecimiento a sus ahijadas, a sus nietos, y dejo el legado de una vida tan transparente como sus ojos.
Todos los que lo conocieron lo recuerdan con mucho afecto y respeto: un señor.
A su familia le dejo un enorme vacío, pero también el consuelo de haber compartido toda su sabiduría y amor por muchos años.
Las personas como él no pasan en vano por la vida, siempre te recordaremos.
Tus hijos, hijas políticas, nietos, bisnieta, hermanos y Mónica.
Palabras de su bisnieta
Julieta para despedirlo
Nos brindaste todo tu amor, cariño, nos diste todo lo que pudiste y nosotros también.
Pero ahora más que nunca yo creo que fuiste el humano con más personalidad, capacidad y amor para brindar que conocí. Se que allá vas a estar mejor con la abuela Haydée y con muchas personas más, se que en algún momento nos volveremos a encontrar, y te pudiera jurar que cuando venga a Vela siempre voy a poner tu plato en la mesa, porque aunque no puedas cenar o estar físicamente estas en nuestro corazón y no vas a salir de allí.
Fuiste muy amable con todos, en tu caso paso que fuiste alguien que además de su bondad brindó su capacidad en los bomberos voluntarios, y esto sirvió mucho a la comunidad y aunque no sé cuantos incendios apagaste, fuiste de mucha ayuda.
Esto fue un poco, pero vamos a hacerla corta, te amamos. Tu bisnieta Juli y toda tu familia, tus nietos, tus hijos, las esposas y familiares de ellas.
¡Vamos a extrañarte! Nos habíamos acostumbrado demasiado a tu presencia, y aunque sabíamos que tu partida era inminente, nos resistíamos a la realidad. Peleaste como un león aferrándote a esta vida hasta que tus fuerzas desvanecieron.
Dejaste un vacio enorme, que trataremos de llenar con los recuerdos buenos que nos dejaste. Tu generoso corazón, ¡gran corazón! tanto que en tu casa siempre había un lugar más. Siempre con esa sonrisa dulce dibujada en tu rostro. Así te recordaremos, y lloraremos todas las lágrimas que de nuestro ser broten.
Lidia, Alfredo, Daniela y Débora
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios