Necrológicas
MARINA LOBATO
Con muestras de hondo pesar y tristeza fue recibida la noticia del fallecimiento de Marina Lobato, una querida y apreciada mujer que contaba con 86 años de edad.
“Tía: que difícil escribirte en este diario, Mary nació en Capital Federal en 1 de octubre de 1926, pero desde muy chica se vino a vivir a Tandil con sus padres José Lobato (f) y Vicenta Falagán de Lobato (f), junto a su hermanos Nélida, Lucía (f) y José Fernando (f).
Vivió en el campo La Pola, al lado del Haras General Lavalle; fue a la escuela de la Estancia Goñi y a los diez años se radicaron en calle Mitre 384, para ir a la Escuela N° 2 y finalizar sus estudios; más tarde recibió el título de Contabilidad en la Academia Vulcano. Siguió viviendo en el campo, trabajando durante cincuenta años en el comercio de José Martín, hasta alcanzar su merecida jubilación.
Le gustaban los animales: perros y gatos, las novelas y el fútbol, siendo hincha fanática de Vélez Sarsfield; también jugar al truco y a la conga.
Tenía dos sobrinas, hijas de su hermano que la acompañaron hasta sus últimos días: Amelia Sara y Ana Elena Lobato; su hermana política Graciana Sara Olbeyra de Lobato (f); sus sobrinos políticos Héctor Moralez y Mario Carreño; sus sobrinos nietos: Abel, Ubaldo y Rubén Carreño, Marcos, Cristian, Rocío y Víctor Moralez; sus sobrinas nietas políticas, sus doce sobrinos bisnietos y su sobrino tataranieto Segundo Berastain Carreño.
Tía te extrañamos con mucho dolor, eras una tía que siempre estabas dando buenos consejos y para ayudar. Tía te extraño mucho, no tengo más tu compañía para mirar televisión, tomar mates, has dejado un vacío muy grande, no tengo con quien pelear por los perros, nadie me llama para que te acompañe o para jugar a las cartas. También te extraña y te recuerda tu ahijada Ariana y familia, tus primos, amigos te recuerdan con mucho cariño.
Tía te llevamos en nuestro corazón: Amelia y Ana. Tus restos descansan en el cementerio parque El Paraíso”.
Dedicatoria:
“Hoy me toca una tarea muy difícil… el tener que despedir a una amiga muy, pero muy querida… esa amiga que estuvo en los momentos más alegres y más tristes de mi vida.
Gracias por darme tus palabras de aliento y cuando necesité tus buenos consejos, siempre los tuve.
Te acordás que te decía que te usaba de mamá y vos, como no tenías hijos, me decías que me usabas de hija…
Sabés Mary, extraño esas largas charlas que teníamos por teléfono… o el “cruzarte, que tengo ganas de verte”.
Le doy gracias a Dios porque cada una siempre, supo respetar el gusto y las preferencias de la otra, quizá, por eso, fuimos por más de 40 años buenas amigas, sin haber tenido jamás, un sí o un no.
Espero que Dios y la Virgencita de Luján, dónde sea, nos haga encontrar nuevamente Mary…
Siempre te tendré en mi recuerdo, y en un lugar privilegiado de mi corazón… hasta pronto Mary”. Susana García.
ALICIA HILDA SERVETTI de ZAMPATTI
El pasado miércoles 19 del corriente partió al Reino de los Cielos, Alicia Hilda Servetti de Zampatti. De 86 años de edad.
Alicia nació en esta ciudad el 10 de febrero de 1927; en su juventud se casó con Bartolo Zampatti y tuvieron seis hijos: Beatriz, Mirta, Estela, María, Oscar y Cristina.
Su partida de este mundo ha dejado un profundo dolor en sus hijos, nietos, bisnietos e hijos políticos.
“Viejita: solo podemos decirte que te extrañamos mucho y te amaremos por siempre”.
Todos sus seres queridos participan con hondo pesar su fallecimiento y acompañan a la familia en este doloroso momento, rogando una oración en su memoria.
Sus restos, previo velatorio en Casa Alessi y Manna, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
MABEL BEATRIZ MILAN
Cuando contaba con 45 años de edad, el pasado domingo 2 del corriente se apagó la vida de Mabel Beatriz Milán y sus seres queridos la recuerdan así:
“Te fuiste en la plenitud de la vida, dejando a tus tres hijos cuando más te necesitaban. Te vamos a extrañar y recordar mucho tus vecinos y amigos de toda la vida.
Teresa, Claudia, Mario y Gabriela Rodríguez”.
MIGUEL OMAR ALDERETE
“Amigo: te fuiste trágica y raudamente, sin avisar…, de espíritu aventurero, así como fue tu vida.
Te gustaban los desafíos y eso te llevó a hacer trabajos peligrosos, salvatajes en la playa, internándote mar adentro, manejando embarcaciones, volando en parapente y tantas otras cosas.
Lamento mucho tu partida, por tu familia, especialmente por tu mamá Sofía, sabia mujer, de una entereza increíble y por tu hijo adolescente. Que encuentres paz en tu nueva morada. Isa”
DOMINGO RICCHI
“Naciste hace 72 años, formaste tu familia en el ´62, llevando juntos 61 años. Trabajaste toda tu vida y hace 17 que te dedicabas a cuidar a tu compañera de toda la vida, ya que ella padece de una enfermedad que le imposibilita hacer sus quehaceres.
Vos que recorrías todo con tu bicicleta junto a Marcos, tu hijo inseparable, que te acompañó hasta el último minuto de tu vida.
Tuvieron ocho hijos: Domingo, Liliana, Claudia, Sandra, Nancy, Marcela, Cristian, Marcos y Pablo que lo criaste como si fuera otro hijo, los cuales te dieron nietos y bisnietos. Tenés una gran familia.
Elsa, tu compañera inseparable, siempre juntos en las buenas y en las malas, tú que le hacías de todo, hoy seguiremos nosotros, nunca la dejaremos sola. Quedate vos, descansa en paz. Te extrañaremos y nunca te olvidaremos abuelo.
No estaremos tristes porque te fuiste, nos alegraremos por cada mirada, con cada sonrisa que nos diste, la familia no te olvidará.
Pero sabemos que estés donde estés, estarás bien porque fuiste la mejor persona del mundo, te recordaremos por tus buenos actos, ya que sería imposible recordar algunas de tus fallas, demasiado perfecto para este mundo, miramos al Cielo y vos estarás en la estrella más brillante diciéndonos quédense tranquilos, yo estoy bien, ahora estoy con mis otros nietos, los cuales no pude verlos crecer…”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ADRIANA PATRICIA SANZBERRO
El pasado viernes 14 del corriente se apagó la vida de Adriana Patricia Sanzberro, una querida y apreciada mujer que contaba con 47 años de edad.
Adriana nació en esta ciudad el 18 de julio de 1965; hasta los tres años vivió en Gardey, junto a sus padres Jesús, Laura y su hermano Jorge.
En 1968 compran una casa en calle San Lorenzo al 900. Allí conoció a su amiga del alma Gachy Zámolo, cursó la primaria en la Escuela Nº 7 y el secundario en el Normal.
En el ´84 empieza magisterio en el Instituto Superior de Formación Docente Nº 10 y en el ´85 conoce a Juan Javier Farías y juntos empiezan a compartir la vida con el folclore en la Peña El Trébol de la Escuela Nº32 y en armar un proyecto de vida que se formaliza el 8 de enero de 1993 en matrimonio.
Después de vivir dos años en Villa Italia, donde ejercía la docencia en la Escuela Nº 21, se instalan en su casa propia en Venezuela y Pozos, donde conforman su hogar con la llegada de sus hijos Andrés, Agustín, Delfina y Rocío.
Ya en su segunda casa, el Jardín 907, donde trabajó durante 18 años hasta el 2011. Luego comenzó teatro en el Club de Teatro, donde actuó en varias obras con su grupo mayor. Comenzó con las correcaminatas, participando en todas que podía.
El 21 de diciembre de 2012 se operó de cáncer de mamas y comenzó con quimioterapia hasta este inesperado desenlace.
ADRIAN CARLOS CORREA
A los 79 años de edad, el pasado sábado 15 del corriente falleció Adrián Carlos Correa, dejando pesar y tristeza entre sus familiares y amistades.
Carlos era nativo de Tapalqué y dedicó su existencia a las actividades rurales, trabajando en tambos, crió animales y repartió leche. Era hincha fanático de San Lorenzo de Almagro y de la marca Ford en el automovilismo.
En su juventud formó su familia junto a Norma y tuvieron cuatro hijos, que luego sumaron a sus hijos políticos, siete nietos y dos bisnietos que alegraban sus días.
“Hoy ya no estás físicamente entre nosotros, pero te recordaremos con una sonrisa y siempre estarás en nuestro corazón. Y desde aquella estrella, en la que seguro estás junto a mamá; queremos que sepas que fuiste un gran padre, con tus defectos y virtudes, como todos.
De mi infancia guardo los mejores recuerdos, como cuando salíamos a andar a caballo por el campo. También de esos ricos asados, que solo vos sabías hacer y que compartíamos con toda la familia.
Dios te quiso llevar junto a él y aunque hoy estamos tristes por tu partida; el tiempo curará esta herida.
Papi: donde quiera que estés, ocupando una estrella, nunca te olvidaremos y siempre te vamos a recordar con mucho cariño y una gran sonrisa”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
ALBERTO MIGUEL FERREYRA
En el atardecer del pasado jueves 20 del corriente se produjo el fallecimiento de Alberto Ferreyra, uno de los grandes exponentes del deporte tandilense.
Su gran pasión fue andar en bicicleta, comenzando a competir en distintas pruebas. A los 19 años se consagró campeón argentino en la 43° Competencia de Paraná, Entre Ríos, disputada en 1954 y pocos meses después alcanzó el título en persecución individual, en el velódromo municipal.
En 1955, retuvo el título argentino en persecución individual y concretó su logro internacional más destacado, la medalla dorada
En los Juegos Panamericanos de México de 1955 logró la medalla de oro en la prueba de persecución por equipos, integrando la cuarteta junto a otros tres grandes ciclistas: Duilio Biganzoli, Clodomiro Cortoni y Ricardo Senn.
Eran tiempos en que el deporte argentino había alcanzado un notable grado de desarrollo, y el tandilense Ferreyra era uno de sus exponentes más importantes.
Sin embargo, el golpe de Estado ocurrido en septiembre de 1955 empezó a truncar las carreras de varios deportistas amateurs, quienes se vieron privados de competir en los Juegos Olímpicos de Melbourne del año siguiente.
Entre ellos, Ferreyra vio postergada esa posibilidad de seguir trascendiendo. El tiempo, sin embargo, jamás podrá borrar los méritos de uno de los grandes deportistas que dio Tandil a través de su historia.
Su partida es lamentada por sus hijos: Dardo, Fabio, Laura y Lorena; sus hijos políticos: Norma Cano, María Laura Aleandro, Cristian Madsen y Walter Stupino; su hermano: Juan Adolfo Christensen; sus nietos: Ezequiel, Emanuel, Malena, Federico, Agustín, Manuela, Eliana, Julieta, María Sol, Lautaro, Franco y Paula; sus nietos políticos: Mariana y Martín; junto a sus bisnietas; Pilar y Julia.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
MARIA DELIA LARRAGGIONE
A la edad de 84 años, el pasado lunes 24 del corriente falleció María Delia Larraggione, causando dolor y pesar entre sus seres queridos.
María Delia nació en un hogar de familia dedicada a las tareas rurales, el 8 de agosto de 1929, en la vecina ciudad de Benito Juárez.
A los ocho años, al radicarse la familia en Tres Arroyos, inició sus estudios en una escuela del lugar, finalizándolos en la escuela de monjas en Juárez y con los exámenes finales en la Escuela Normal de Tandil, egresando con el título de maestra de grado.
Ejerció la docencia en Cascallares, donde puso todas sus fuerzas, amor y ternura a enseñar a sus alumnos en el aprendizaje de las primeras letras; luego continuó en varias escuelas de Tres Arroyos, donde contrajo matrimonio y después se radicó en Tandil, donde conformó su familia y continuó su tarea como secretaria en las Escuelas Nº 56, 5, 14, y 1, hasta alcanzar su jubilación.
Con su trato alegre y personal, logró muchas amistades y formó parte de subcomisiones de Damas en instituciones para colaborar en las tareas necesarias; últimamente colaboró en la Capilla Nuestra Señora de Guadalupe hasta nuestros días, donde la conocieron por sus virtudes personales y de trabajo.
Su esposo, su hija, yerno y nietos desean expresar su eterno amor a la mujer maravillosa como esposa, madre, abuela, compañera y amiga, como también sus hermanas y hermano, familiares y amigos a un ser humano muy cariñoso e inolvidable, que su imagen de una mujer valerosa quedará guardada por siempre en nosotros.
HAYDEE AVINCETA de PIZARRO
“La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos, y daré paz en este lugar, dice Jehová de los ejércitos”.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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