Necrológicas
FRANCISCO RAMON CRAVEROU
Cuando contaba con 57 años de edad, el pasado jueves 13 del corriente falleció Francisco Ramón Craverou. Sus seres queridos escribieron en su recuerdo:
“Simplemente queremos decirle adiós al padre más hermoso y bueno que pudo darnos la vida; y ahora la tranquilidad que merece después de luchar tanto tiempo con esta enfermedad que te llevó de nuestro lado.
Te amamos. Tus hijos, tus nietos y tu mujer: Fiamma, Braian, Francisco, Marcos, Melisa Craverou y Graciela Hernández; nietos: Tiagho, Byron, Jeremías y Tomás”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
JOSE SAER
El pasado jueves 6 del corriente se produjo el fallecimiento de José Saer, cuando contaba con 87 años de edad. Sus sobrinos y familiares escribieron en su memoria:
“Para vos tío Vasco:
Un grande fuiste
no lo dudamos,
con tus sobrinos
y tus hermanos.
Con tu familia
con tus amigos,
también con todos
los conocidos.
Un grande fuiste
con tu trabajo
con tus patrones
que te adoraron.
Cuánto ayudaron
esas tus manos
de todo diste
por nada a cambio.
Cuánta pasión
con tu guitarra
tu música siempre
llenaba el alma.
Hoy nos toca despedirte
para siempre ¡Tío querido!
Tu corazón latirá
junto a tus seres queridos”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
SANTIAGO FELIPE LEIVA
El pasado viernes 7 del corriente dejó de existir Santiago Felipe Leiva, un querido y respetado hombre que contaba con 74 años de edad. Sus seres queridos escribieron en su memoria:
“Hermano, siempre fuiste una persona buena, de gran bondad y querida por todos.
Todos nosotros vamos a extrañarte. Aunque te hayas ido, siempre vivirás en nuestros recuerdos y corazones.
Desde tu partida hay una estrella más en el Cielo, lugar que te ganaste junto a Dios”.
FRANCISCA NELLY MARZULLO de TISO
A los 84 años de edad, el pasado jueves 13 del corriente, se apagó la vida de Francisca Nelly Marzullo de Tiso, causando dolor y tristeza entre sus seres queridos.
Nelly nació en Río Colorado el 28 de julio de 1930; muy joven contrajo matrimonio con Luis Gaspar Tiso y tuvieron tres hijos: Luis Rubén (f), Susana Nelly y Mónica Noemí.
Fue una excelente madre y esposa; luego de una corta enfermedad subió a los Cielos, dejando un vacío en su familia, que no la van a olvidar.
Sus nietos Florencia, Manuel, Claudio Hernán y sus bisnietos Sofía y Alma, elevan una oración en su memoria.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
RUBENS PAROLARI
Cuando contaba con 83 años de edad, el pasado martes 18 del corriente se produjo el fallecimiento de Rubens Parolari, un querido y conocido hombre del quehacer gastronómico tandilense.
“Palito” Parolari nació en San Cayetano el 14 de julio de 1931, y desde muy joven dedicó su actividad laboral en el rubro gastronómico, desempeñándose toda su vida como mozo, trabajando en el Bar Ideal, en Confitería El Cisne y en el Club de Pesca Tandil, siendo reconocido por su constancia al trabajo y por su hombría de bien.
Actualmente estaba jubilado, viviendo en el Hogar de Ancianos, donde era muy bien cuidado y atendido.
Su partida es lamentada profundamente por sus sobrinos Matías y Paola, quienes elevan una plegaria por el eterno descanso de su alma.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
ANGELICA TERESITA CIROS de AREVALO
“Así te fuiste mamá, dejando un inmenso dolor entre los que te queremos y un vacío imposible de llenar.
Cargaste con una vida dura desde tu niñez, nos criaste a todos tus hijos con los mejores valores, ejemplo de lucha, sacrificio y solidaridad en el prójimo.
A pesar de las adversidades nunca bajaste los brazos, la vida en el camino te quitó muchos seres queridos y te premió con hermosos nietos, bisnietos y gente que a cada paso agradecía tu ayuda espiritual y entregará con el que necesitaba.
Te fuiste en paz con Dios y el mundo, si hay alguien que se ganó el Cielo, sos vos mamita. Por eso y a pesar del dolor que sentimos, estamos tranquilos porque siempre estuvimos unidos, disfrutando cada momento a tu lado llenos de sonrisas, felicidad y cuando alguno de nosotros tenía un problema nos acompañaste e hiciste esas penas más llevaderas.
Te agradeceremos eternamente lo que hiciste por cada uno de nosotros, no alcanzará la vida para hacerlo.
Sabiendo que Dios te reservó el mejor lugar a su lado, desde aquí te decimos hasta luego, porque en algún momento será nuestro encuentro final.
Te pedimos que veles nuestros sueños, así podemos encontrar consuelo y alivio para este dolor que cada uno curará a su manera.
Gracias, mil gracias por todo y descansa en paz. Te amamos, tus hijos, hijos políticos, nietos, bisnietos y un agradecimiento eterno a todos los que nos acompañan a sobrellevar este dolor”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el cementerio parque Pradera de Paz.
TOMASA NUÑEZ de MARTINENGHI
El pasado jueves 6 del corriente se produjo el fallecimiento de Tomasa Núñez de Martinenghi, una querida y apreciada mujer que contaba con 89 años de edad.
Tomasa nació en Rauch el 10 de setiembre de 1925, vivió toda su vida en De la Canal, se casó con Jesús Martinenghi y tuvieron tres hijos: Raúl Jesús, María del Rosario y Hermenegildo.
Se destacó como una madre ejemplar, trabajadora, adorada por todos sus seres queridos alrededor de ella.
Con sus cinco nietos que la amaban, la querían y la sintieron con todo el corazón del alma y fue el ser más querido como madre, abuela y suegra.
“¡Te vamos a extrañar un montón. Ma, abue, sue!”.
ELSA BEATRIZ POSE
“El pasado viernes 14 del corriente se apagó una luz y se encendió una estrella, para guiarnos desde allá dejándonos la enseñanza, la unión de la familia, siendo una excelente madre, esposa y abuela.
Siempre estarás presente en cada momentos que estemos juntos.
Te recordaremos con esa sonrisa que siempre nos brindaste, incluso en los peores momentos.
¡Mami: infinitas gracias por tanto!
Tu esposo, hijos, nietos e hijos políticos, te extrañarán por siempre”.
ANGELICA GARCIA de GUAZZELLI
A los 91 años de edad, el pasado sábado 8 del corriente falleció Angélica García de Guazzelli, causando dolor y tristeza entre sus familiares y amistades.
“Porota” Guazzelli nació en esta ciudad el 26 de setiembre de 1923 en el seno de una familia conformada por sus padres: Domingo García y Juana Gutiérrez, junto a sus hermanos mayores Laura y Roberto, a los que más tarde se sumarían Osvaldo y Rubén.
De pequeña vivió en Hinojo, lugar adonde fue trasladado su padre ferroviario. Allí hizo casi toda la escuela primaria y luego la familia se radicó por algunos años en Las Flores hasta su asentamiento definitivo en Tandil.
Aquí llevó adelante la vida habitual de esa época colaborando en el cuidado de sus hermanos menores; en las tareas de la casa, y aprendiendo actividades que luego le serían de utilidad.
Con el tiempo conoció a quien sería su esposo: Oscar Guazzelli, con quien se casó en 1951. De esa unión nacieron sus hijos Jorge y Nora, a quienes llenó de cuidados y de cariño.
Un nuevo traslado laboral llevó a la familia a vivir unos años en Darwin (Río Negro), para luego afincarse definitivamente en Tandil.
Porota vivió una vida llena de amor y servicio hacia los demás, siempre presente ante cada necesidad de sus hermanos, cuñados y cuñadas, con los cuales tuvo una relación de entrañable afecto. Tanto su familia de origen como la política eran muy grandes y muy unidas, transmitiendo a sus descendientes los mismos valores y principios que practicaron.
En 1991 enviudó y asumió su nuevo estado con entereza y dignidad, no permitiéndose flaquezas que apenaran a su familia pese al dolor indudable que sentía.
El tiempo le acercó a su nuera Tuty y a las nietas Clara y Rosario y, ya más recientemente, a la alegría de sus últimos años, su bisnieto Joaquín.
Su vida se fue apagando lentamente, más por efecto de los años que por alguna enfermedad, hasta que llegó el final. Porota partió rodeada del genuino amor y respeto que se supo ganar en todos y cada uno de quienes la trataron, dejando en todos la lógica tristeza que producen las ausencias, pero también la serena alegría de haber conocido a un ser inmensamente querible”.
Sus restos, previo velatorio, recibieron inhumación en el Cementerio Municipal.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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