Nicolás Hernandorena participará en Tándem
El proyecto es auspiciado por Multimedios El Eco y es dirigido y coordinado por Mariana Cassarotti e Indiana Gnocchini.
Uno de los objetivos de Tándem es efectuar un recorrido desde la mirada de los realizadores por las distintas formas en que el arte se apropia del mundo de la moda y el diseño, intentando contribuir a difundir criterios más amplios y menos taxativos de los lenguajes artísticos para creadores y espectadores, impulsando el intercambio, favoreciendo nuevas lecturas.
-¿Cuándo y para qué fuiste convocado para Tándem?
-El año pasado estuvimos exponiendo juntos con Mariana Cassarotti en la propuesta de Arte Joven que organizó el Museo de Bellas Artes de Tandil. A partir de ese momento construimos un vínculo muy lindo que disparó ideas y reuniones muy amenas. Al poco tiempo, Indiana Gnocchini, directora del Museo, me contactó para comentarme de la idea de Tándem, en la cual Mariana también participa de la organización, y me pareció una propuesta brillante; combinar el arte y el diseño en un mismo evento, buscar la oportunidad de darnos a conocer desde otra perspectiva, intercambiar y fusionar los diferentes lenguajes bajo una mirada distinta, enriquecernos desde el espíritu.
-¿Cómo nació el diseño de la imagen?
-Primero fue pensar, sobre todo, cómo sintetizar esa unión de las disciplinas, porque uno desea poder comunicar y decir desde la expresión visual y, luego, en segunda medida, dejar una parte librada a la imaginación del espectador; que aquella persona que se encuentre con la imagen logre intrigarse para poder descifrarla, escucharla, contemplarla.
En ningún momento separé la imagen de Tándem de mi obra, de hecho, se construyó como una extensión de mi dibujo. En ese sentido tuve absoluta libertad para crearlo, y en la medida que terminaba los bocetos, los compartía con Indiana para definir cuál se acercaba más con el concepto que queríamos transmitir.
-¿Qué elementos consideraste para organizarla?
-Además de la representación de la figura humana, me gustó situar a los personajes en un espacio etéreo, un poco jugando al equilibrio, a los escenarios circenses donde fluye la magia, la sorpresa; una especie de atmósfera lúdica donde maravillarse. Luego aparecen elementos como la bicicleta o la máquina de coser, que funcionan a modo de transporte y que, además, conllevan una narración en sí mismos propia de su historia, que me ayudan a contar.
-¿Cómo se fue definiendo la imagen?
-Utilicé tinta sobre papel que me dio la posibilidad de describir a los personajes con una línea muy blanda, muy sutil, lo que me facilitó repasar una y otra vez la composición hasta que el ensayo fuese más certero, y ahí cobraba fuerza una postura, o un gesto que comenzaba a pulir la imagen. Luego incorporé el color, que apenas surgió como un acento y después, en algunos trabajos, resultó ser más predominante.
-¿Qué te parece el evento?
-Me parece maravilloso. Creo que estamos en una época donde la información se mezcla, se suma, se desarma y se comparte con tanta fuerza y fluidez, que no podemos quedarnos sólo con una manera de decir. Desde mi punto de vista, el intercambio siempre es positivo; nos sitúa desde un lugar donde podemos dar aquello que conocemos pero, sobre todo, prosperarnos con las experiencias y conocimientos del otro. Esa fusión, llevada con un intenso cuidado para que las partes alcancen su mejor brillo, nos instala en una entrega constante e impecable para un crecimiento desde lo profundo.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSobre el artista y su perspectiva
Nicolás Hernandorena es nacido en Necochea y radicado en Tandil. Es profesor de artes visuales y se ha perfeccionado en dibujo, pintura y figura humana. Ha participado de numerosos salones y muestras colectivas e individuales, a nivel local, regional y nacional, con algunas incursiones como ilustrador de obras literarias; también ha dejado sus pinceladas en murales alusivos a la defensa de la vida. Algunas de sus obras forman parte de colecciones privadas en su tierra natal, así como en Tandil, Capital Federal, Filadelfia y las ciudades españolas de Valencia y Marbella. En esta oportunidad es el responsable de la ilustración de tapa del catálogo y afiche de Tándem.
Comenta el autor: ??El propósito es jugar, indagar en cuánto uno se anima al intercambio, cuánto uno elige y renuncia para soltarse, hacerse color, variar la forma, alterar el espacio, hacerse transparente y trascender. Tándem es esa alquimia, donde al igual que los abrazos, por un segundo se contempla el fin de dos formas, que se encuentran para siempre?.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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