Nicolás Hernandorena se proyecta al exterior
Ha participado de numerosos salones y muestras colectivas e individuales a nivel local, regional y nacional. Con algunas incursiones como ilustrador de obras literarias y arte de discos, también ha dejado sus pinceladas en murales alusivos a la defensa de la vida. Algunas de sus obras forman parte de colecciones privadas en su tierra natal, así como en Tandil, Capital Federal, Filadelfia y las ciudades españolas de Valencia y Marbella.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email-Hiciste la gráfica del nuevo disco de Os Palmeiras…
-La tapa de los discos es algo que comencé a realizar el año pasado. En 2008 surgieron muy buenos proyectos, de empezar a trabajar más dedicado a la pintura y el dibujo, a un año de egresado. Tengo la mochila con las herramientas y desde ahí puedo empezar a cambiar un poco. La convocatoria de los chicos de Os Palmeiras surgió por una amistad muy linda que tenemos.
-¿Cómo fue el proceso creativo?
-Me propusieron la idea, me hicieron escuchar el disco. Ellos habían visto algunos dibujos míos anteriores. Empezamos a escuchar la música, hice una recolección de información, de fotos de ellos, de donde ensayan, los instrumentos de cada uno. A partir de ahí íbamos mostrando y fuimos viendo la posibilidad de ir conociendo lo que estaba haciendo. Ellos habían dejado que lo trabaje totalmente a mi gusto. Fue tener la libertad de poder probar.
¿Ya tenías experiencia en tapas de discos?
-Trabajé en una oportunidad con un amigo que vive en España y es músico, pero no llegamos a imprenta. Este último trabajo tuvo mucha tirada.
Nueva etapa
-¿En qué serie estás trabajando actualmente?
-El año pasado terminé ?Toda la mar en ciclos?, una serie de tintas donde había personajes en equilibrio. Ahí empecé con ?Marcha mar?, a pensar en la infancia desde el juego, con una lectura muy lúdica. Me atrajo el fin de la infancia, porque uno va creciendo e incorporando nuevas etapas. Paralelamente, pensé lo que perdemos de la infancia: la sorpresa, la magia, el juego, la admiración por los mayores, de las cosas simples. Eso me interesó muchísimo. Uno se va olvidando de eso y quise recuperar esa mirada y trabajar desde ahí.
-¿Y qué elementos surgieron?
-Aparecieron mucho las calesitas y de esos trabajos quedó seleccionada una pintura en un salón del Banco Provincia, que da un premio estímulo a jóvenes pintores. De 400 trabajos quedé seleccionado entre 30. Yo trabajé con tintas, sellos y microfibras que me gustan mucho.
Aparecieron elementos de barcos, por mi amor por el mar de mi ciudad natal, Necochea; también hay relojes de tiempos vinculados con el paso del tiempo.
Además, trabajo diferentes puntos de vista: el horizonte, lo panorámico. También me gusta dejar espacios amplios y combinar. También surgieron las grullas, las calesitas desarmadas o vacías. De esta serie quedaron unos veinte trabajos que en 2008 se presentaron en varios salones y tuve buena respuesta de la gente y en los salones nacionales.
¿Actualmente qué trabajo estás desarrollando?
-Una serie que son los niños faro. Son niños en los faros. Hago hincapié en que vienen a iluminarnos. Un fin de infancia, como renacer. Está fresquito, son bocetos. Los voy a trabajar este año.
-¿También trabajás con microfibras?
-Sí, es lo que está saliendo y en formato grande para llevar a salones que convocan artistas en tamaños grandes.
-¿Has podido vender tu obra?
-Surgió una sorpresa inesperada. Se compraron obras para Filadelfia, en Estados Unidos y otras tres obras se fueron a España a una galería. Una sorpresa enorme para mí. El contacto se dio porque el año pasado hice una muestra de ?Toda la mar en ciclos?, y ahí se empezó a generar un blog, que es una forma de difusión muy grande. A partir de ahí, gente que venía de Filadelfia quiso llevar la obra.
-Entonces, ¿se puede desde Tandil?
-Es algo que charlamos mucho con otros artistas o compañeros. Uno siempre elige cualquier disciplina artística como camino porque desea triunfar en eso o construirse desde ese camino. Si a partir de ahí uno va teniendo respuestas, eso genera cada vez más crecimiento y hace que apuestes a ese camino. Si bien uno trabaja para eso, no sabe cuándo va a llegar. Uno a veces piensa que tiene que apostar a Capital o a salir del país, pero también se puede desde los lugares chiquitos. Si hay algún secreto, es estar trabajando todo el día y apostar a lo que uno sabe hacer.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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