?No estoy enojada sino dolorida?
Julia Elena Balda, viuda del policía, se mostró conmovida y manifestó su profunda fe al marcar que ?sé que él está con el Señor y que algún día nos vamos a encontrar. El fue un ejemplo para sus hijos, un excelente compañero y dio la vida por el prójimo, en el lugar en el que a él le gustaba trabajar: en la ruta. Dios le concedió hasta ese deseo?.
Destacó que ?el dolor está porque Carlos no está, pero sabemos que está con el Señor. Nos enseñó a que seamos gente honesta, a que sus hijos trabajen y que estudien?.
Añadió que ?entre todos vamos a salir adelante, que es lo que él hubiese querido: que siguiéramos con todos nuestros proyectos. El era un luchador que se levantaba todas las mañanas para trabajar y estudiar, para superarse. Sembró con su ejemplo: no quería las mejores notas, sino que quería que sus hijos fueran las mejores personas. El fue la mejor persona, como esposo y como papá. Indudablemente, el Señor lo necesitaría?.
Por otra parte, se mostró agradecida con el acompañamiento de la comunidad tras el trágico hecho, ya que ?los hermanos en el Señor que permanecen han estado con nosotros, al igual que sus camaradas, que no dejaron de pasar un día por casa. El subcomisario Urruchúa está a total disposición, al igual que la gente de Sociales?.
En otro momento, dijo que ?no estoy enojada con nadie, sino que estoy con dolor porque no lo tengo, pero es todo agradecimiento? por las demostraciones recibidas.
Julia Elena Balda acotó que ?sus compañeros pasan todos los días por casa y recordamos anécdotas y cosas que él contaba? y que en el destacamento ?Carlos era el que veía a los chicos jóvenes como a sus hijos: si los tenía que retar, lo hacía y si había que hacer chistes, los hacía?.
Añadió que su esposo ?iba todos los días a la escuela, dormía una siestita para poder estar hasta las 23. Era el abanderado?.
Finalmente, resaltó que ?les digo a mis hijos que no se nos apague esa senda?.*
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