No se queje, si no se queja
Un vecino de la ciudad utilizó el espacio que brinda la sección No se queje, si no se queja para expresar su “profunda disconformidad con el servicio que prestan algunos choferes de la línea del colectivo azul, en la parada del Campus”.
En este caso, señaló que aproximadamente a las 18.30 del viernes 1 de junio, “cuando llovía y estaba todo embarrado, un joven colectivero apenas comenzaba a salir marcha atrás (patente EVW 278), no se alejaba 50 cm de cordón aún, y junto a un grupo de gente corrimos para subir y tomarlo”.
Luego “abrió la puerta, esperamos que frene, pero nunca frenó. Nos subimos en movimiento, casi nos caemos. Y nos dijo ‘ya estoy saliendo’, de modo prepotente”.
El lunes pasado, en tanto “ocurrió lo mismo, con otro colectivero de la misma línea”, concluyó su queja un vecino de la ciudad.
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