Nos creíamos banca y nos tomaron de punto
Del mismo modo, sólo alguien muy naif puede pensar que un bono argentino pagará el valor nominal e intereses en tiempo y forma. Antes de esperar la nada, es preferible vendérselo a un fondo especulador para recuperar menos del 20 por ciento de su valor nominal.
Ahí aparece en escena el Seleccionado de los Buitres, que tiene respaldo, paciencia, buenos abogados y contactos. Se alimenta de la carroña y hace algo que no es legítimo pero sí es legal.
Por eso, la Justicia de Estados Unidos en sus diferentes instancias lo convalidó. El neoyorquino Thomas Griesa aplicó la tolerancia cero y mientras más hable Cristina en su contra, más bloqueos impone. La Presidenta, que calificó de extorsión los fallos, confesó que esperaba esta resolución. Entonces, ¿por qué no tenía un plan de contingencia? Por ahora, el Gobierno argentino sólo pretende negociar, pero el juez norteamericano ya restringió la posibilidad de pagar en nuestro país, con nuestras leyes, a los tenedores colgados que no entraron en las sucesivas reestructuraciones de la deuda.
El problema es grave en lo macroeconómico, porque ningún acreedor pretenderá cobrar donde hay cepo cambiario y cuatro cotizaciones distintas del dólar. Entrar en cesación de pagos es salir del sistema, caerse del mapa, perder credibilidad y quedar imposibilitado de tomar créditos en el exterior a tasas razonables. Algo que no sólo complicará al Estado nacional, sino también a los provinciales y municipales para obras públicas de envergadura. No pagar implica cerrarle la puerta a potenciales inversores y alimentar la inseguridad jurídica.
El cuadro es más grave en la microeconomía porque sucede en el peor momento de los 11 años de gestión kirchnerista, con todas las variables negativas: inflación, estancamiento, achicamiento laboral, fuga de divisas, pérdidas de reservas, investigaciones por corrupción, miedo, desconfianza e incertidumbre. Pagarle a un buitre el valor nominal de un bono más intereses, equivale casi a triplicarlo. Por la cláusula Rufo se allana el camino a los que renegociaron con quita, para que ahora cobren lo mismo. Esto, injustamente, sería suicidar al país. Es curioso que el Gobierno que tanto se jactó de resucitar a la Argentina, termine su mandato dejándonos otra vez en el calvario del default. O bien endeudándonos más, como ya lo hicieron con los bonos a Repsol y al Club de París, pasándole el problema a los futuros Gobiernos. El mismo escenario que recibieron en 2003 y del que tanto renegaron. No podrán embargarnos la Fragata Libertad mientras vaya a puertos amigos ni la flota de Aerolíneas Argentinas mientras se encuentre en leasing. Revisemos rápido el reglamento de la FIFA para evitar que se cobren con la Selección Nacional, que equivale a una verdadera fortuna. u
(*) Locutor Nacional y Periodista, conductor de Radio Splendid de Buenos Aires. Residente en Tandil desde 2008.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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