Nosei tildó de fundamental la unión que tuvo el plantel
Tras intentarlo infructuosamente durante cuatro temporadas, Independiente se quedó con uno de los ascensos al Argentino B otorgados por el Torneo del Interior de fútbol, lográndolo en la campaña en la que acaso menos expectativa mantenía.
Mauricio Nosei, quien en 1994 se desempeñara como futbolista de la institución, tuvo el privilegio y el mérito de ser el entrenador de un proceso que quedará grabado de manera indeleble en la historia rojinegra.
En su visita a la Redacción de El Eco de Tandil, Nosei se refirió a la reciente consagración y a la eventual participación en el torneo Argentino B:
-Se logró una consagración en circunstancias especiales.
-Sí, porque si uno mira para atrás ve que las condiciones no eran las ideales, pero fueron muy importantes las ganas de los jugadores, quienes privilegiaron lo deportivo sobre otros intereses. Ellos demostraron mucha predisposición, lo que se sumó a la palabra de Horacio Morrone (presidente del club), quien cumplió la promesa de ayudarnos. Cuando él se acercó pudimos ir creciendo. Eso nos permitió llegar a una instancia definitoria, cuando quizá era algo que no estaba en los planes de nadie.
-¿Hubo un momento puntual de la campaña en el que pensaste que estaban en condiciones de lograr algo importante y ya no sólo participar del certamen?
-Sí, cuando eliminamos al equipo de Magdalena, me parece que fue el mejor rival que nos tocó. Fue la única serie que nos tocó definir fuera de Tandil, ese día allá jugamos muy bien, ganamos por penales. En ese momento comenzamos a mirar hacia adelante y vislumbrar que podíamos lograr el ascenso.
-Sin dudas, fue fundamental el rendimiento que el equipo logró como visitante.
-Seguro. Como local quedamos en deuda, teníamos la materia pendiente de jugar bien acá, algo que logramos en la final, en la que hicimos nuestro mejor partido de los jugados en Tandil. Teníamos la consigna de regalarnos un buen partido como local, y nunca podíamos hacerlo. El domingo, aparte de conseguirlo, logramos el ascenso.
-¿Fue el mejor rendimiento de la campaña?
-Fue lo mejor que hicimos como local, fuera de Tandil tuvimos muy buenos partidos, ya sea en Magdalena o Villa Gesell. De pronto lo del domingo resalta por lo trascendental, había mucho en juego. Tuvimos picos individuales muy altos. Me parece que Manuel Aguirre jugó su mejor partido del torneo, Lecuona lo hizo muy bien, él mantuvo un rendimiento muy parejo en toda la campaña, al igual que Quintas y Petersen. Agustín Aguirre hizo un gran partido, Turri anotó un gol importantísimo después de venir con el arco cerrado.
-Otro factor preponderante fue la continuidad de Argüeso y Lecuona, dado que no disponías de mucho recambio en la zaga central.
-En líneas generales, fue una clave que sufrimos pocas lesiones y suspensiones. Hicimos mucho hincapié en cuidarnos con las tarjetas, sabiendo que teníamos un plantel corto. No podíamos darnos el lujo de sufrir bajas.
-¿Saber que había otra chance de ascender brindó algo de tranquilidad?
-Es algo sobre lo cual hablamos mucho. Yo busqué que repercuta de una manera positiva, tratando de que fuera algo que nos permitiera jugar tranquilos pero sin que nos relajemos. Y debo reconocer que, desde que estoy en el club, los conceptos que hemos volcado con mi cuerpo técnico han sido bien asimilados, más allá de que a veces el jugador puede no estar de acuerdo. Es indudable que uno toma decisiones con que algún jugador o todo el grupo no comparte.
-¿Podés distinguir la figura de la campaña? ¿O se impuso lo colectivo?
-Si comparamos con el equipo del año pasado, te digo que aquél tenía más individualidades, con jugadores que estaban en un nivel bárbaro, como Parolari, Prezioso o Venanzi. Esta vez no tuvimos jugadores tan determinantes, pero demostramos estar más consolidados como equipo. Eso no quita que haya habido chicos que rindieron muy bien. Pero en general resaltó más la producción del equipo que un jugador puntual.
La importancia del grupo
-¿El conocimiento entre sí de los jugadores fue un plus?
-Sí, es algo que viene pasando hace mucho en el club. Cuando llegamos al club encontramos una base con jugadores que venían jugando hace un tiempo juntos. Seguro que sirve, hay movimientos que están mecanizados, que se hacen de memoria. En muchos casos, hay chicos que son amigos, a la hora de sacar un plus es algo importante.
-También la unión del grupo ha ocupado un lugar importante.
-Seguro, en estos niveles los grandes equipos se hacen con grandes grupos. Primero armás el grupo, y después surge el equipo, es difícil que se dé al revés. Este plantel hace mucho que está junto, los chicos se aceptan como son y eso fue importante.
-¿Tras la derrota en Río Gallegos, de cara a la revancha se hizo hincapié más que nada en lo anímico?
-Nos volvimos a juntar el martes, nos dijimos todo lo que debíamos y nos sacamos toda la bronca que teníamos encima por la impresentable terna arbitral que nos había tocado. Y nos propusimos, desde el miércoles, olvidarnos de ello y enfocarnos en la revancha. Sabíamos que no era un resultado imposible de revertir y que anteriormente habíamos superado situaciones adversas. Nos pusimos el objetivo de hacer un buen partido como local y ganarlo, después se vería si nos alcanzaba la diferencia. Eramos conscientes de que, en condiciones normales, Boca era un equipo al que se le podía ganar.
-¿Es un plantel que tiene líderes? Independientemente de tu función de conductor.
-Sí, hay líderes naturales. Como Quintas, Lecuona, Argüeso y Manuel Aguirre. Son referentes e hinchas del club. La noche del festejo le decíamos a Manuel que había hecho el gol del ascenso, cuando es alguien que convierte muy poco. Eso para él es muy significativo porque es hincha del club. Como te decía, el jugador brinda algo más cuando juega con amigos o es hincha, a diferencia de alguien que está en una institución de manera circunstancial.
Lo que viene
-¿Cuál es tu situación contractual con el club?
-No tengo un contrato ni un acuerdo por determinado tiempo. Siempre hemos ido renovando objetivos. Ahora, tendremos que volver a charlar sobre los pasos a seguir. Mi idea es la de siempre, encarar las cosas con condiciones razonables de trabajo, buscando hacer un papel aceptable y brindarle al jugador lo que se merece, sin pedir cosas exorbitantes.
-¿En qué medida debería retocarse este plantel para el Argentino B?
-En calidad y cantidad de jugadores, no mucho. Con cuatro jugadores de nivel, que no necesariamente tienen que ser de afuera, podríamos estar bien. En Tandil hay futbolistas que pueden rendir en niveles superiores, sólo que a veces no se les da la oportunidad o las herramientas necesarias. No necesitamos muchos refuerzos, siempre y cuando se pueda mantener el plantel. Sí buscar que estén un poco más aliviados con sus otras actividades paralelas, para que puedan dedicarse más de lleno al fútbol. Este año vivimos pidiendo permisos, yo me incluyo, dado que tuve que faltar en mi trabajo particular, en el que por suerte nunca me pusieron una traba. Agradezco eso, como también el apoyo de mi familia.
-¿Confiás en que pueda armarse un plantel competitivo?
-Primero habrá que ver si el club decide participar, a mí no me han comunicado nada oficial. Sí hablé con Horacio, él está contento y calculo que tendrá la intención de que se participe. Si se confirma, se verá el objetivo. Yo siempre digo que hay que buscar llegar lo más lejos posible, yo no puedo decir ?vamos a tratar de mantener la categoría?, si te ponés objetivos pequeños estás desvalorizando a tus jugadores. Es, indirectamente, decirles que no están capacitados para lograr algo más importante. Y el tiempo te podría demostrar lo contrario.
-¿Estuviste cerca de irte antes del comienzo del torneo?
-Sí, no estaba de acuerdo con la forma de encarar el proyecto que tenían los dirigentes. Ellos decidieron como club participar del torneo con determinadas condiciones, con las cuales nosotros (cuerpo técnico) no estábamos dispuestos a convivir. Después apareció Horacio (Morrone), que acercó diferencias y mejoró las condiciones de trabajo. Los jugadores cedieron un poco, mostraron una gran predisposición para jugar el torneo y ahí decidimos encararlo. Creo que es lo más lógico, cuando estás en un lugar en el que no te sentís cómodo o no compartís la forma de trabajo, te querés ir. Lo más saludable para todos es dar un paso al costado.
-¿Sentís que te vas transformando en un mejor entrenador?
-Sí, uno va aprendiendo y reuniendo experiencia. Yo todavía soy joven para esta función, empecé un poco de golpe y me fui preparando, haciendo el curso. De todas formas, lo teórico es apenas un papel en este espectro. Ocurre que lo de los libros está escrito para aplicar en altos niveles. Yo tengo que leer y después saber adaptarlo al ambiente en el que trabajo. Además, el fútbol es muy dinámico y sus metodologías de trabajo van cambiando.
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