NOTI ECO MARKETING Tendencias mundiales: ¿cómo impactarán en nuestro país?
Según un análisis efectuado por una importante escuela de negocios, se vislumbran 9 tendencias que serán de gran impacto para todo el mundo. Será positivo o negativo, dependiendo de cómo agarre parado a cada país.
Una de las tendencias son los cambios en la distribución del poder económico. Está claro que ya hace algún tiempo, el poder económico se está desplazando hacia el continente asiático, con una creciente clase media a nivel mundial. Pero, si bien este sector demanda los alimentos y servicios que produce la Argentina, el desarrollo de Brasil, Rusia, India y China, promueve una mayor competencia por la inversión. Nuestro país deberá diseñar estrategias para atraer esos desembolsos y mejorar la calidad institucional y su posicionamiento como marca.
La segunda tendencia mundial es el cambio del entorno geopolítico y de seguridad. La inestabilidad geopolítica aumenta al mismo tiempo que merma la confianza en las instituciones internacionales. Hay una especie de guerra entre ?viejos? y ?nuevos? poderes geopolíticos y, por otro lado, la globalización impulsa nuevas dimensiones de poder.
Las modificaciones en el escenario laboral es otra de las tendencias. Existe por estos días una guerra por los talentos, ya que el mundo demanda trabajo calificado al menor costo posible, con Asia como referente y la tercerización en alza. Estas son buenas noticias para la Argentina, ya que su posicionamiento como exportador de servicios con valor agregado (software, diseño) y de outsourcing es muy bueno. Además, la calidad de los recursos humanos resulta todavía una ventaja comparativa. No obstante, existe faltante en algunas especialidades como: ingeniería, agronomía, geología, sistemas.
Como conclusión de este ítem, sería ideal que no haya más fuga de talentos.
Otra directriz es el panorama industrial inconstante. Por un lado, el poder cambiante en la cadena de valor. Por otro, países como Brasil, Rusia, India y China que dejarán de ser emergentes antes que nosotros, por supuesto, lo cual no es buena noticia, ya que la competencia crece. A esto hay que sumarle el cambio en los modelos de negocio, negocios que se vuelven locales y globales, fusiones de por medio en muchos de los casos.
Es necesario que nuestro país se mueva estratégicamente, aliándose, según convenga, con los países vecinos como Brasil y Chile, para tener una mejor inserción a nivel mundial. Además, para que las empresas locales puedan jugar globalmente, es fundamental articular con el sector público.
Variación en la economía de la información y el conocimiento es otra propensión. Internet está cambiando sobremanera la forma de hacer negocios. Además, cada vez es más complicado proteger el conocimiento. Sin embargo, en nuestro país son pocos los que tienen acceso al servicio de Internet. Sólo el 6%, según una reconocida consultora.
De todos modos, hay una oportunidad de que la Argentina se convierta en un centro de I&D de compañías, en rubros como agronegocios, biotecnología o nanotecnología.
La sexta tendencia es la creciente presión sobre los recursos naturales. Claro está que el agua, la energía y los alimentos están bajo amenaza, por su escasez. Por otro lado, se estima que el mundo necesitará 50% más de alimentos en 2030, respecto de 1998.
Otra de las directrices que se percibe son las nuevas demandas del público. Cada vez se les demanda a las empresas más transparencias y rendiciones. Todos demandan: empleados, clientes, ONG, instituciones, inversores. Y esto es tanto a nivel local como mundial. Sin embargo, las firmas argentinas lo tienen claro y están atentas a estas exigencias crecientes.
Otra tendencia es el panorama tecnológico cambiante. La biotecnología, la nanotecnología y otras disciplinas se encaminan a transformar la industria. Al respecto, si bien hay algunas empresas dedicadas al sector en el país, el gasto en investigación y desarrollo es bajo. Las privadas son las que deben aumentar su inversión, ya que por parte del Estado hay una fuerte presencia. De hecho, el Gobierno ha creado un Ministerio de Ciencia y Técnica, y a buena hora.
Por último, los nuevos hábitos y distribución de los consumidores es otra propensión. La población se vuelve más vieja, hay nuevos grupos de consumidores urbanos y asiáticos, y más gente en movimiento. Estas variaciones del escenario hacen que las compañías deban desarrollar productos para la tercera edad, trabajar con nuevos modelos familiares y nuevos estilos de consumo.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEstas son las 9 tendencias a las que hay que prestar especial atención, ya que son las que marcarán y moldearán los diferentes ámbitos en un futuro no muy lejano.
Si bien a nuestro país le falta todavía mucho por hacer para alinear sus estrategias a estas realidades, lo cierto es que en algunos aspectos ya lo está haciendo, lo cual resulta muy inteligente. Pero no hay que dormirse. Todavía queda mucho por hacer?
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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