Noticias de ayer
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
Sorprendió que, desde el escenario, el Gobernador le dedicara un párrafo a la seguridad, poniendo énfasis en la necesidad de realizar prevención en los barrios a partir del crecimiento que viene experimentando Tandil.
Fue extraño que le diera a la seguridad un espacio en su discurso y que incluso asumiera públicamente el compromiso de enviar otros cinco patrulleros y quince camionetas, convoy que viene demorado desde noviembre del año pasado con la excusa de que falta el blindaje y ploteo de las unidades.
Es más, le entregó al jefe Departamental, Claudio Ilundayn, y a su par de la Distrital, Jorge Giménez, ocho camionetas que llevaban quince días de uso. No pudieron aguardar el acto para ser estrenadas por la imperiosa necesidad que pesaba sobre ellas.
Entre noviembre del año pasado, con el disparo al adolescente Juan Berté, y la llegada del tren pasaron varios largos meses. Es que aquel terrible hecho, de gran impacto para la comunidad, impulsó el convenio entre la Provincia y el Municipio para incorporar 33 móviles policiales.
En ese lapso, el tandilense medio despertó a su nueva realidad: el delito se ha convertido en moneda corriente. Sin embargo, las autoridades policiales no atribuyen el incremento de los casos a la falta de recursos materiales y humanos.
En la semana que se apaga, para muestra sólo basta recorrer las páginas del Diario. Impacta el relato del salvaje asalto a la funcionaria municipal Helena Berestain, a quien despojaron de un gran botín en joyas. También los detalles del robo al distribuidor de El Eco y Nueva Era; los dos intentos seguidos en una pañalera de avenida Actis; el atraco a una pareja llevado adelante por cuatro hombres caracterizados como policías… Y van…
Todos con una particular historia para contar, con algo que los distingue, un ingrediente que hace que las situaciones se vuelvan cada vez más violentas, extremas e impensadas.
Las noticias de ayer daban cuenta de la necesidad de que los esfuerzos del Estado se encaucen en acciones que garanticen la paz social, que permitan a la mayoría trabajar y que garanticen la propiedad privada.
Por eso, el reeditar la promesa –retroactiva a noviembre- de más patrulleros dejó un sabor a poco frente al vértigo de una ciudad que no parece capaz de mitigar los efectos colaterales de haber superado la categoría de pueblo.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios