NOTI´S ECO MARKETING
En un futuro no muy lejano, las empresas exitosas serán aquellas que dispongan de recursos humanos con suficiente imaginación y creatividad como para adaptarse al contexto cambiante.
Bajo estas circunstancias, todo lo de valor estará dado básicamente por el talento del personal para capitalizar las crisis y sortear los cambios, adaptándose a ellos y aprovechando las oportunidades que traen consigo.
El costo de cualquier producto o servicio ofrecido podrá resumirse en dos componentes: el costo de los materiales y el costo de los intangibles involucrados en su elaboración, siendo el primero mínimo en comparación con lo intangible.
En este ambiente, las reglas de negocios convencionales dejarán de funcionar, cediendo el paso a nuevos modelos de negocio orientados a la gerencia de la imaginación humana.
La subsistencia en esta era estará dada por el aprendizaje y la adaptación de quienes conforman las organizaciones.
El valor de mercado de las empresas solía estar en sus bienes tangibles. Actualmente, se encuentra en activos intangibles, como su reputación, sus nombres de marcas o las ideas que tienen sus empleados. Sin embargo, las organizaciones gastan mucho tiempo y dinero administrando los bienes tangibles, e ignoran la gerencia de los intangibles. Este es un error grave que distorsiona la realidad.
La imaginación será el recurso de mayor valor en la nueva economía. La riqueza del futuro se generará en aquellas organizaciones que puedan proporcionarle al mercado productos nuevos, creativos y revolucionarios, ideados por la imaginación humana.
Las empresas que triunfarán tendrán que operar desde lugares divertidos y efervescentes. Sólo así lograrán desarrollar talento creativo.
No sólo deberán ser flexibles, sino también suficientemente curiosas para satisfacer las necesidades de los clientes en formas que sobresalgan sobre sus competidores.
El vínculo entre la experiencia del cliente y su regreso a comprar en el futuro será emocional, por lo cual trabajar en esto no sólo será inteligente, sino acertado. Los bienes deberán tener características tales que originen sentimientos y emociones, e involucren a sus clientes en el proceso desde muy temprano.
Para mantener el liderazgo, será necesario romper moldes y reinventar.
La única manera de mantener a su empresa adecuada a los cambios requeridos por el mercado, es manteniéndose en un estado de revolución permanente. Hacer pedazos la estructura actual una y otra vez, será la única forma posible para moverse hacia delante. El cambio y la mejora continua ya no son suficientes. En estos tiempos, una revolución perpetua es necesaria.
La preocupación permanente por actuar en todo lo que suceda alrededor será esencial. Y adaptarse a ello obedeciendo a las nuevas tendencias será básico para subsistir.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa publicidad en tiempos de crisis
Ante economías inestables algunas empresas optan por hacer reducciones dramáticas en su gasto de marketing y publicidad, lo cual resulta un crimen.
Recortar la publicidad en tiempos de crisis es un error, porque de todas formas los clientes siguen consumiendo. Aunque el consumo baje, las marcas que el consumidor más recordará cuando pase la crisis serán aquellas que mantuvieron su publicidad.
La experiencia demuestra que las compañías que mantienen el apoyo a sus marcas en una economía débil, salen a flote con mayor rapidez y alcanzan oportunidades de crecimiento superiores a aquellos que escogen recortar el apoyo a sus marcas en pos de mantener, a corto plazo, resultados financieros semejantes a los anteriores.
Si bien en tiempos de inestabilidad hay que ajustar las tuercas y optimizar al máximo los presupuestos publicitarios, la realidad es que ser extremistas y recortar todo el presupuesto no es saludable para ninguna organización. Para esto que las agencias de publicidad deberán ser creativas y presentar a sus clientes ideas que impacten en la mente del consumidor.
Sin embargo, cabe recalcar que si sólo nos centramos en estrategias de precios bajos, y esto pasa a ser el motivo principal de selección de nuestro producto, el consumidor tenderá a perder rápidamente el respeto por los valores de superioridad de una marca, convirtiéndose ello en un obstáculo para recuperar la rentabilidad deseada en una economía recuperada, abriéndole la puerta a aquellos que mantuvieron su balance.
Quienes ponderan recortar dramáticamente los presupuestos publicitarios en estos momentos, para cumplir con las obligaciones financieras, deben pensar que lo importante en tiempos de crisis debe ser ganar la guerra, no la batalla.
La meta final debe ser que los productos sigan siendo los preferidos de los consumidores una vez la situación económica se estabilice. Hay que favorecer decisiones de mercadeo estratégico por encima de aquellas puramente financieras. Hoy, más que nunca, hay que invertir en publicidad.
Es por todo lo anterior que recortar todo tipo de presupuesto publicitario es un grave error. Por el contrario, lo aconsejable es racionalizar los gastos y optimizar los recursos en pos de obtener buenos resultados. Esto es, destinar el dinero a campañas y medios mediante los cuales obtengamos el mayor retorno sobre la inversión.
De esta forma, seguimos teniendo presencia en el mercado y no perdemos la posición, que a largo plazo es lo que más importa.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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