Nueva marcha a cuatro meses de la explosión de un horno metalúrgico que provocó el deceso de tres operarios
Familiares, amigos y algunos compañeros de trabajo mantienen de esa forma el recuerdo y el reclamo por justicia tras la muerte de Luciano Vargas, Lucas Serén y Juan Cruz Andrade.
Durante la concentración se repartieron folletos en cuya portada aparecen las imágenes de los tres trabajadores fallecidos y la leyenda “Prohibido olvidar”, mientras que en el interior -bajo el título “Crónica de una muerte anunciada”- se repasan los últimos acontecimientos desde la trágica madrugada del 9 de enero, las movilizaciones y los cuestionamientos a la cúpula sindical y al intendente Miguel Lunghi.
Además, apuntan contra quienes consideran los “responsables de la tragedia”, el gerente de planta, el jefe de mantenimiento, el jefe de producción y el jefe de planta, con imágenes difusas de sus rostros.
Las esposas de las tres víctimas fatales, Soledad Bastarrica, Analía Donini y Natalia Fiori, expresaron sus emociones al cumplirse un nuevo aniversario del hecho y los motivos de la “pacífica” movilización para “no olvidar”, que contó con el acompañamiento de su círculo más íntimo.
“El 9 de cada mes es insostenible. En mi caso es peor el 10 porque fue el día que Luciano se fue”, confesó Bastarrica, quien luego cuestionó la ausencia de los directivos de la firma dependiente de Renault y de los dirigentes locales de la UOM.
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