Obama creará una junta para controlar el rescate financiero y prevé la quiebra de algunos bancos
El presidente estadounidense, Barack Obama, anunció ayer la creación de una junta para supervisar el paquete de rescate financiero de 700 mil millones de dólares y advirtió que algunos bancos tendrán que absorber deudas incobrables y que otros “no van a sobrevivir”.
El presidente demócrata dijo que asumía la responsabilidad por rescatar la economía estadounidense en su peor recesión en 80 años.
“Si no puedo lograrlo en tres años, voy a tener un solo término (de gestión)”, afirmó en declaraciones a la cadena norteamericana NBC que reprodujo la agencia de noticias española Europa Press.
Funcionarios del gobierno, la Reserva Federal y los principales bancos están trabajando sobre propuestas de cómo van a emplearse los últimos 350 mil millones del programa de rescate aprobado por la administración de George W. Bush, que fue objeto de fuertes críticas del Congreso y la ciudadanía.
Sin embargo, la enorme infusión de dinero no consiguió descongelar los mercados crediticios de Estados Unidos, mientras que algunas de las instituciones financieras emplearon el dinero para pagar dividendos, comprar otros bancos y entregar grandes bonificaciones a ejecutivos.
“Es muy probable que los bancos no hayan reconocido plenamente todas las pérdidas que van a sufrir. Van a tener que absorber esas pérdidas y algunos bancos no van a sobrevivir”, dijo Obama en una entrevista grabada el domingo por la noche y transmitida ayer en “Today”, el programa de la cadena NBC.
Mientras que mantuvo las sombrías predicciones para corto plazo, Obama garantizó a los estadounidenses que sus cuentas bancarias no corren peligro.
“Todos los depósitos de la gente van a estar a salvo, pero vamos a tener que sacar esas deudas incobrables”, dijo.
En cuanto al plan de gastos extraordinarios propuesto por su gobierno, Obama dijo que las diferencias “muy modestas” entre los legisladores demócratas y republicanos no deberían retrasar su aprobación.
Obama habló el domingo con los periodistas, acompañado por el gobernador republicano de Vermont, Jim Douglas, quien es a la vez vicepresidente de la Asociación Nacional de Gobernadores, en la Casa Blanca.
En la entrevista grabada para NBC, el presidente objetó cuando se le preguntó si planeaba establecer lo que se conoce como un “banco malo”, bajo el que el gobierno asume las deudas incobrables e inversiones de instituciones financieras en problemas.
Insinuó, sin embargo, que algo así puede estar bajo estudio y que los contribuyentes se convertirían en dueños de acciones en esos bancos y casas de inversiones.
“Con el tiempo, a medida que se restaura la confianza en el mercado, podremos comenzar a deshacernos de esos bienes, algunas de esas acciones que los contribuyentes tengan en esas compañías comenzarán a valer más”, dijo.
Ayer, Obama y su vicepresidente Joe Biden se reunieron en la Casa Blanca con líderes del Congreso para presionar, una vez más, por la aprobación del paquete de estímulo económico de 800 mil millones de dólares.
En la misma entrevista, Obama se mostró preocupado por los riesgos relativos al cierre de la prisión de de Guantánamo y confirmó el retorno de gran parte de los militares destinados en Irak.
“¿Podemos tener la garantía de que (los presos) no realizarán en el futuro nuevos ataques contra Estados Unidos? No, pero puedo garantizar que si no respetamos nuestra Constitución y nuestros valores, esto nos hará menos protegidos y ayudará a Al Qaeda a reclutar nuevos miembros”, analizó el presidente.
Estados Unidos confinó en Guantánamo a personas que apresó en varios países y a las que considera sospechosas de terrorismo y, tal como prometió en campaña, una de las primeras medidas dictadas por Obama al asumir fue dictar el cierre de la cuestionada prisión.
Paralelamente, Obama confirmó que un número sustancial de los 140 mil soldados estadounidenses desplegados en Irak regresarán a sus casas dentro de un año ya que, aseguró, los iraquíes están listos para asumir más responsabilidad en su seguridad.
En la entrevista realizada, Obama ponderó las elecciones provinciales que se desarrollaron en Irak durante el fin de semana, los comicios más pacíficos desde la invasión de Estados Unidos en 2003 para derrocar a Saddam Hussein.
Obama, quien heredó de la administración Bush las guerras en Irak y Afganistán, prometió durante su campaña presidencial retirar todas las tropas estadounidenses de Irak en 16 meses, a un ritmo de una o dos brigadas al mes. (Télam)
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