Oposición constructiva y el opositor constructor
Poco esfuerzo le insume al intendente Miguel Lunghi acaparar la iniciativa política local. Por eso, en semanas en las que anuncios propios pueden no tener demasiado peso, acercarse a quienes presentan iniciativas positivas -por caso, las primeras viviendas municipales- le alcanza para sostenerse en el centro.
En el justicialismo, por el contrario, deben redoblar sus energías para disputarle apenas algo de ese espacio y, al mismo tiempo, no herir las susceptibilidades que entre los peronistas serranos siempre están a flor de piel.
Es así que, mientras el mismo Intendente se definió frente a Santiago Montoya como parte de la ?oposición constructiva? al sciolismo, ahora es al tandilense Diego Bossio que conduce la poderosa Anses a quien toca el -más incómodo- rol de opositor constructor de una alternativa política al encolumnado lunghismo.
?Nos abre puertas que antes para nosotros estaban cerradas? resumió hace pocos días un concejal peronista, tras participar de uno de los encuentros en la Casa Rosada. Por estos días, se dieron dos episodios similares.
Primero Néstor Auza en cónclave con el propio Bossio y la ministra de Industria Débora Giorgi, por la situación que atraviesa Metalúrgica Tandil, que encendió una señal de alerta, primero desde la UOM, más allá de todo dato macroeconómico que marche sobre cuatro ruedas.
El segundo fue el encuentro que también juntó al joven K con el ministro del Interior Florencio Randazzo, los concejales Eduardo Ferrer y Adriana Calvar, y Rogelio Iparraguirre; por el anuncio de la documentación rápida para los ciudadanos de Tandil.
Para quienes prefieren ver aspiraciones políticas siguiendo con detenimiento el portarretrato del armador, ahí están dos de los que pueden tener expectativa electoral en 2011: el veterinario y el profesor.
Pero la construcción política no sólo se nutre de reuniones y fotos con anuncios desde despachos importantes del poder, sino que se alimenta de otras decisiones que pueden contener y alinear, por momentos, pero dispersar o hasta desmotivar a la tropa propia en el tramo decisivo de la carrera.
Bossio se ha esforzado, desde que se hizo de la Anses, por contener a casi todos los justicialistas serranos, otorgándole directamente un lugar de relevancia en esa estructura, como sucedió con Marcelo Cifuentes, o incluyendo a cercanos, tal el caso de Corina Alexander, compañera de vida de Rubén Sentís. Si la estructura de ese organismo no resiste la carga, puede abrirse el espacio vía La Plata, como sucedió también este año con Jorge San Miguel que recaló en la Jefatura de Gabinete provincial.
Nadie muerde la mano que le da de comer, por eso quienes abonan a esa teoría de inclusión por cargo, aseguran que en 2011 nadie sacará sus pies del plato, y que todos terminarán encolumnándose detrás de quien resulte el candidato que obtenga la venia.
Pero atinado también es pensar que semejante despliegue tarifa la militancia y puede bajar la expectativa de cada uno de los sectores el año entrante, en un momento más decisivo para la contienda local: para qué ir contra un robusto Lunghi a cruzar golpes, si cada uno puede permanecer cómodo en la oficina que ya disfruta.
Es ahí entonces donde encontrará varios de sus principales desafíos e interrogantes el constructor opositor, frente a un lunghismo que se dice de la oposición constructiva: tratar de contener a todos, que no saquen los pies del plato y que el precio definitivamente no se devore a la militancia.
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