Otro detenido más por el asalto al vivero
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En las últimas horas hubo un nuevo apresado por el llamativo asalto del 24 de marzo pasado en un vivero de calle Chapearouge 1090, donde se privó de la libertad a empleados y circunstanciales clientes. El nuevo sospechado, por quien ya pesa el pedido de prisión al Juzgado de Garantías 2, fue sometido a una rueda de reconocimiento y fue señalado por dos de las víctimas.
Sobre la pesquisa que aún trabaja en pos de dar con un cuarto implicado que ocupó el rol de chofer del rodado en el cual se trasladaron los asaltantes, se supo que los hasta aquí implicados resultan oriundos de la localidad de Merlo, de los cuales uno de ellos había tenido un puesto de venta ambulante de ropa en el reciente recital del Indio Solari.
Al decir de la hipótesis investigativa que derivó en las detenciones, tras el recital, el puestero en cuestión estuvo en el vivero y adyacencias observando los movimientos. Un par de semanas después vino junto a los tres restantes cómplices y cometieron el atraco.
El día del asalto, el que manejaba el auto se fue y alcanzó a fugarse, como así también el tercero que había ingresado al establecimiento. La semana pasada se lo ubicó en Merlo, donde fue detenido por otro asalto cometido en febrero, en el que había intervenido junto a los dos ya apresados por el robo al vivero.
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En la víspera, el nuevo apresado, identificado como Diego David Pereyra, apodado “Cheto”, de 34 años de edad, fue trasladado a la ciudad, donde se le practicaron dos reconocimiento en rueda de personas (positivos), se lo indagó y después se pidió la detención al Juzgado de Garantías 2, que debe resolver en las próximas horas la situación procesal.
Como oportunamente se informó, los otros ya apresados fueron identificados como Humberto Amado Aguilera (60), domiciliado en calle Cárdenas 398, a quien se le incautó un arma calibre 9 mm, con su numeración limada, cargador y balas intactas; y Mario Guillermo Silva, con residencia en la calle Perilano 1093, secuestrándose en su poder una escopeta recortada, de dos caños con un cartucho intacto.
El hecho
Sobre el suceso delictivo, cabe reseñar que ocurrió a las 9.30 del 24 de marzo pasado, cuando cuatro personas, respondiendo a un plan común previamente acordado que incluía la división de tareas en un ilícito contra la propiedad, se constituyeron en las inmediaciones del predio del vivero, sito en calle Chapearouge 1090, haciéndolo en un vehículo marca Volkswagen, modelo Gol, de color gris.
En dichas circunstancias, el conductor del vehículo aguardó en el interior del mismo, en las cercanías, en respaldo y a la espera de los tres restantes coautores (entre ellos Aguilera, Silva y Pereyra) quienes se bajaron del rodado e ingresaron al lugar, portando ilegalmente dos de ellos (Aguilera y Silva) en sus manos, dos armas de fuego -una cada uno-, tipo de puño con aptitud para el disparo acreditada.
Aguilera llevaba una pistola calibre 9 mm, con numeración suprimida, con cargador colocado, cargado con 15 municiones en su interior intactas, y Silva tenía una escopeta de dos caños calibre 16, cargada con un cartucho en su interior intacto, a la vez que el tercero de los sujetos lo hacía con un cuchillo en sus manos (Pereyra). Con esas armas apuntaron a los empleados y ocasionales clientes presentes y al propietario del lugar Daniel Alberto Moauro, quien arribara minutos después al lugar.
Inmediatamente después, los sujetos de referencia obligaron a los empleados y clientes a que se trasladaran hacia un tinglado existente en el vivero, donde los ataron con sogas. A continuación, mientras uno de los sujetos los custodiaba, los dos restantes ingresaron a la vivienda del propietario en busca de dinero de donde se apoderaron de un teléfono celular y de 20 mil pesos en efectivo.
Con relación a uno de los clientes se apoderaron de manera ilegítima de la suma de 4 mil pesos, más otros 20 mil pesos -también en efectivo- que se hallaban en el interior de su camioneta, de un teléfono celular y las llaves del rodado.
En el caso de otra clienta, se apoderaron de un teléfono Motorola G2. Consumado los hechos, los sujetos en cuestión huyeron inmediatamente del lugar munidos del botín, siendo en el interín aprehendidos dos de ellos (Aguilera y Silva) por personal policial que se hizo presente inmediatamente en la zona en virtud del llamado de emergencia que los convocaba, mientras los restantes coautores lograron evadir a los funcionarios policiales sin ser interceptados por los mismos.
A los acusados se les imputa “prima facie” la comisión del delito de “Robo agravado por el uso de arma y privación de la libertad agravada, todos en concurso real”. u
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