Otro testigo le apunta al Ejecutivo por no controlar la concesión del Hipódromo y habla de ?soberbia?
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
El veterinario Marcelo Valle, otro de los testigos en la causa en que se investiga si funcionarios públicos incumplieron con su deber de controlar la concesión del Hipódromo, dialogó con El Eco de Tandil sobre los problemas que presenta la pista de carreras, el principal escollo para dar desarrollar la actividad hípica y generar fuentes de trabajo en el sector.
Su declaración se sumó a la de varias personas que presentaron declaración en la causa que tomó curso a partir de una denuncia que realizó el criador y propietario de caballos de carrera Jorge Cuenca por presuntas faltas al deber de funcionarios públicos en el ámbito municipal.
Valle, quien declaró ante la Justicia el lunes pasado, era el presidente de la Asociación de Propietarios de Caballos de Carrera, que se conformó durante los primeros años de la reapertura del Hipódromo, pero “divide y reinarás, se desarmó”, sostuvo. Además, tiene equinos y trabaja en haras en la parte de reproducción, por lo que conoce de la actividad.
Entró en contacto con el circo de carreras porque “hacía que patrones a los que les trabajo en los haras tengan caballos acá, porque me parecía piola que los tengan en Tandil. Ahora casi no quedan patrones míos con caballos acá, porque no está bien el lugar para entrenar”.
Consideró que fue citado como testigo por la Justicia por haber realizado, desde 2007, presentaciones ante el Municipio para reclamar que se le exigiera al concesionario del Hipódromo la ejecución de las obras comprometidas en el contrato y que pusiera en condiciones la pista.
“Yo no tengo nada en contra de Vistas Serranas. Yo lo que siempre decía es que la Municipalidad no hacía bien las cosas. Lo mío era siempre a la Municipalidad”, argumentó.
El punto:
la pista
En los reclamos, lo central “era siempre lo mismo: la famosa discusión de la pista. Nosotros decíamos que estaba mal y Vistas Serranas decía que estaba bien, una discusión eterna que sigue”.
Y focalizó que “lo que nosotros pedíamos como propietarios era un lugar digno para que los caballos puedan entrenar. Lo que nunca entendió la Municipalidad, o no quiso entender, es cuál era la idea de que el Hipódromo estuviera abierto. Para ellos, era que una vez al mes haya carreras, que las tribunas estén pintadas, que se saquen una foto y se acabó”.
En contraposición, “para los propietarios, los que tenemos caballos en Tandil, la idea de que el Hipódromo esté abierto es que haya una pista que durante los 30 días puedas trabajar. Si no podés entrenar el equipo de fútbol durante la semana, el domingo perdés”.
Cuestionó que “es algo tan simple como eso, pero nunca lo entendió la Municipalidad. No entendió que con que haya carreras de las cuales dos son computables, las otras son como partidos de verano (en el fútbol), con público pero de entrenamiento. Lo importante es poder correr las carreras buenas, que son las que están en La Plata, San Isidro, Palermo, y las dos oficiales del simulcasting, de acá o de Azul. Eso es lo que genera un movimiento, lo que deja para que puedas seguir en actividad, porque los premios en un hipódromo grande son de 30 mil pesos, 35 mil o 45 mil pesos y menos también, dependiendo de la categoría caballo. Hay que tener un lugar digno para entrenar los caballos y tener los caballos entrenados en una buena pista”.
Sostuvo que “lo que da trabajo, que era lo que siempre le quería explicar (al Ejecutivo) pero se ve que no lo sé explicar bien, es que los propietarios de caballos dan trabajo y pueden dar mucho trabajo; pero los días de semana, cuando vos entrenás”.
“Mi relación se
desgastó con todos”
-¿A quién le explicaba?
-Con el que iba siendo jefe de Gabinete yo tenía reuniones. Con el primero que fui a hablar fue con (Oscar) Maggiori. Me presenté a explicarle; la verdad, me ninguneó bastante y no fui más a hablar con Maggiori. Después fui con (Carlos) Fernández, ya más formal. Después hablé con (Marcos) Nicolini, con (Juan Pablo) Frolik, con (Marcelo) Giaconi, con (Helena) Berestain, y después no hablé más porque ya mi relación se desgastó con todos.
-Insistió en su postura…
-Siempre hicimos presentaciones por Mesa de Entradas, o sea que en realidad a mí me llaman como testigo por eso, porque yo presenté todas las pruebas en las que decíamos ‘esto no se hace, esto no se hace, esto no se hace’.
“Yo caminé con Frolik la pista en
2008 y le mostrábamos las piedras”
El veterinario explicó los puntos débiles que no permiten entrenar los caballos todos los días en el Hipódromo, al tiempo que aseguró que ha podido comprobar que se producen y aparecen lesiones más frecuentes que en circunstancias normales.
-¿La pista está mal en todo momento o mejora cuando hay carreras?
-He dejado de ir a las carreras hace ya unos meses. Seguramente mejora para los días de las carreras; tampoco una cosa de locos pero zafa. Antes mucho más cuando la Municipalidad les daba el camión con el agua, ahí sí porque se regaba bien los días de carrera o el día anterior.
-¿El regador lo ponía la Municipalidad?
-Decía Municipalidad, si lo alquilaba o era gratis o no sé qué, la verdad es que no tengo ni idea, pero que decía ‘Municipalidad de Tandil, lugar soñado’ era así. Cómo era el tema, no sé. Lo que sé es que después de la primera charla que tengo con la señora Helena Berestain –primera y última-, ahí fue cuando le sacan el camión. Ella fue la que decidió que el camión no iba más. Eso fue en 2010.
-¿Cómo encontraban la pista cuando querían entrenar?
-La pista era un desastre. Yo en 2008 caminé la pista con Frolik. Yo entiendo que pueda no ser entendido en la actividad, y también sale ese ninguneo de quién sabe y de quién no sabe. Yo no digo que yo sé, yo digo mi verdad. Lo que digo es que si es un poco lógico, si lo llevo y ve pozos, cascotes, piensa que no se puede correr porque el tobillo se le tuerce. Eso lo vimos con Frolik, en noviembre de 2008, levantábamos las piedras y le mostrábamos las piedras que había, las toscas.
La pista está mal, que me digan lo que quieran pero lo sigo diciendo: la pista está mal, estuvo mal y espero que mejore. Lo único que nosotros queríamos en su momento era eso, una pista acorde, entrenar y dar trabajo. Somos una de las pocas actividades que damos trabajo a mano de obra no calificada, no se necesita salita de 5 para trabajar en el Hipódromo y hoy en día, con lo bravo que está, es una cosa que no entiendo cómo no se hicieron las cosas como corresponde.
Menos caballos
-Hablan de unos cien caballos que hay en el Hipódromo, ¿por qué los propietarios los tienen allí si no está en condiciones?
-El otro día corrió una yegua mía. Yo sigo pagando el stud y todo. Al que le gustan los caballos, quiere seguir teniendo el caballo.
Hoy en día no sé si te conviene tener un caballo de carrera en Tandil, porque una pensión sale entre 1.200 y 1.500 pesos por mes; llevarlo a correr te sale mil pesos si tenés que viajar solo, ya estás en 2.200; más remedios, estás arriba de los 2.500 fácil.
En La Plata hay un cuidador como Horacio Torres, que es uno de los mejores, que te cobra eso. O sea que uno tiene los caballos porque quiere, pero cada vez hay menos caballos. Y eso nadie me lo puede desmentir, porque en Argentina está habiendo un problema con la hípica, tiene una crisis. De esto sé bastante porque yo trabajo en haras, a donde nacen los caballos, y es que se pasó de 4 mil a 9 mil nacimientos por año, en poquitos años. Entonces, hay una superpoblación.
Todos los hipódromos explotan de caballos y en Tandil, mínimo, estamos igual. En Tandil tendría que haber muchos más caballos, porque no hay lugar donde poner los caballos en la Argentina.
-¿En Tandil habría lugar para albergar más caballos?
-Sí, habría que hacer boxes. Yo lo que hubiera hecho es tener una pista acorde para que se pueda varear y hacer muchísimos boxes y tener caballos. Eso da trabajo.*
“El Estado le da un subsidio a
Tandil y ganan los de afuera”
Valle indicó que si hubiese más caballos, “sí cumpliría la función por la cual (Miguel) Lunghi dijo que iba a abrir el Hipódromo, eso es lo que nosotros recriminamos. Lunghi, cuando le dijo a la gente del barrio 25 de Mayo, en la capillita, donde les explicó por qué iba a abrir el Hipódromo, les mintió descaradamente. Les dijo que iba a poner hasta Caballería y un cuerpo de Bomberos para convencer a la gente de porqué iba a pagar tanta plata al Hípico en vez de hacer cloacas. No cumplió nada de todas esas cosas que dijo. Ellos sí se tendrían que haber preocupado por eso”.
También cuestionó que al Ejecutivo “no les tendría que haber interesado si había carreras o no una vez al mes. Tendrían que haber entendido que el negocio y lo bueno era que haya caballos y la pista. Si tiene una buena pista, tiene trabajo. Es así de simple. Los propietarios tendríamos que estar pagando de 1.200 a 1.500 pesos, multiplicado por cien, ahí se saca directamente la plata que entra los barrios todos los meses hoy. Fíjense si hubiera 200 ó 300”.
En la misma línea, sostuvo que a eso “hay que sumarle los premios que traerían a Tandil los caballos bien vareados cuando van a Buenos Aires, La Plata o San Isidro y ganan”.
Explicó que en esta ciudad, “en las carreras los que menos participamos somos los de Tandil porque no hay caballos, porque no están bien vareados. Entonces, el Estado le da un subsidio a Tandil para que venga la gente de Azul y Mar del Plata a ganarnos las carreras. La verdad es que yo no sé cuál es la gracia. ¿Sacarse una foto todos contentos que diga ‘lugar soñado’ con el lugar pintado? Lo único”.*
DEFICIENCIAS EN EL CONTRATO
“Llamaron a un par de cuatro
de copas que no tenían ni idea”
Con respecto a las críticas a la empalizada, Valle ratificó que “siempre estuvo en mal estado y es como dijo (Raúl) Pérez Roldán, eran tubos de PVC. Es un desastre, y en muchos hipódromos del interior la empalizada es un desastre. A mí no me sirve que nos comparen con los hipódromos del interior, hay que comparar con un contrato firmado”.
En este sentido, el veterinario manifestó que “el contrato está muy mal hecho” y expresó que “por eso yo creo que esta causa que inicia (el denunciante Jorge) Cuenca es verdadera; yo creo que hubo un incumplimiento de funcionario público, por negligencia seguramente, ni siquiera por mala intención, pero el contrato es muy malo”.
Como ejemplo, señaló que si dice “hay que hacer una empalizada, que es un palo; un cerco perimetral, que puede ser un hilo de alambre”.
-¿Qué faltó? ¿Asesoramiento?
-Ser un poquito menos pedantes, un poquito más abiertos y mínimo, haber escuchado a gente (que conoce). O sea, se subieron arriba de un caballo y no se quisieron bajar nunca más.
-¿Se acercaron a ustedes antes de la licitación?
-Yo hablé antes de la licitación con (Oscar) Maggiori. Me salió con que él era amigo de ‘Pochola’ Silva, que es un ex Puma (rugbier) que está en la Comisión de Carreras. Después sé que llamó a un par de cuatro de copas que no tenían ni idea. Llamó a uno que hace cabalgatas, ¿qué puede hacer en el Hipódromo?
El problema de la Municipalidad es que cuando uno habla -si hace un reportaje le van a decir que no- todos reconocen las falencias. Por eso el problema que yo tuve con la Municipalidad es que nos decía: ‘Ustedes ayúdenme’. Está bien, nosotros lo ayudábamos, pero el contrato no se cumple, ¿qué hacen? ‘No, nosotros no lo vamos a echar a Blanco’. Bueno, entonces no tenemos nada que hablar. Yo no quiero que lo echen a Blanco pero yo quiero que se cumpla y si no se cumple, que hagan algo. Nunca iba a ser nada para no demostrar que Lunghi se equivocó.
-¿Cree que es una cuestión de soberbia?
-Sí, creo que es soberbia. Yo no creo siquiera, en un momento se dijo que hay coimas, no tengo pruebas ni sé, pero creo que es más soberbia que otras cosas. Son soberbios y no saben, y nunca quisieron preguntar. Hay cosas que se las he explicado yo. Ellos no sabían cómo era el tema del 60 y del 40 por ciento, nunca los supieron.
-¿Los porcentajes de qué?
-Del subsidio, que el 60 por ciento va a premios y el 40 a obras.
-¿Se invirtió el 40 por ciento en obras?
-No. Pero indudablemente, papeles presentados tiene que haber. Blanco está muy seguro de que cumple con el contrato, así que… La Municipalidad llegó a un acuerdo para cambiar ciertas cosas, ahora también es extraño.
-Hubo obras para el barrio que canjeó por infraestructura para el Hipódromo…
-Por eso siempre insisto en la gran falencia del Municipio. En este tema yo sé y tengo idea por lo que veo, y si otras concesiones son como ésta, este Municipio es un desastre. De eso sí estoy seguro.*
Del canon y las apuestas
por vía legal y en negro
Marcelo Valle cuestionó que la Municipalidad le permitiera al concesionario dejar de hacer el comedor y la guardería para Villa Aguirre a cambio de ejecutar una obra hidráulica para evitar el escurrimiento de aguas en la pista de carreras, “porque tenía que tenerla para el mantenimiento de la cancha, es algo que tendría que haber hecho sí o sí”.
En este sentido, dijo que habrá que analizar si la obra de hidráulica tiene igual costo que las tres que figuraban en el pliego de concesión. “(Guillermo, director de Vialidad) Allasia presentó la obra que había que hacer y esa obra no se hizo. Que digan lo que quieran, pero esa obra no está. Y si no que le pregunten a Allasia, acá hay que empezar a involucrar gente”, manifestó.
En cuanto a los controles, consideró que a pesar de que están a cargo de personas que no saben de la actividad hípica, “hay cosas que son lógicas. Había un veedor, era veterinario, que al principio no sabía, fue aprendiendo y se ve que aprendió bastante porque lo sacaron. No le renovaron el contrato”.
Le dio la razón a Blanco al mencionar el totalizador de las apuestas, que no ha sido incorporado porque es muy costoso. Aseguró que la inclusión de algunos puntos en el contrato lo hacen “inviable, porque nunca se iba a poder hacer un totalizador electrónico, un museo, una escuela de aprendices, una sarta de barbaridades que eran imposible de cumplir. Ahora, si vos lo firmaste, jodete y cumplilas”.
Además, cuestionó que si el Municipio modificó algunas cuestiones podría haber revisado lo del canon de 7 mil pesos mensuales, que se obvió actualizarlo a través de los años.
“También me sorprendió que en el contrato dice que es 7 mil pesos o el 3 por ciento de las apuestas, depende de cuál es el número mayor. Si el 3 por ciento de lo que se apostó es más de 7 mil pesos, podría quedar eso de canon y si no es 7 mil pesos”, explicó.
-¿Se puede controlar cuánto se apuesta?
-Sí, pero la Municipalidad no controla. Eso sí lo he hablado con ellos, con Helena Berestain, y dicen: ‘Nosotros no controlamos eso’. Pero tienen que controlarlo porque cuando abrió el Hipódromo eran 70 mil pesos de subsidio (de Loterías y Casinos de la Provincia) y 7 mil pesos de canon (al Municipio), era el 10 por ciento. Hoy es 500 mil, mínimo debería ser 50 mil pesos, el 10 por ciento. Ahora, todo aumenta. Las pensiones cuando se abrió el Hipódromo eran de 400 pesos, hoy son 1.500 pesos. ¿Se sigue apostando igual en este lugar que el 3 por ciento nunca superó los 7 mil pesos? ¿Una inflación del 25 ó 30 por ciento anual y no aumentó nada? Aumentaron los premios que cuando se arrancó eran hasta los 70 mil y ahora es 500 mil. No controlan eso. Capaz que Blanco tenga razón y no lo superó. Ahora, no se pueden guiar por un papel que les dan porque es la plata de la gente. Tienen que poner gente ahí que investigue.
Después tienen los remates, que es otra clase de juego, que es en negro. Ahí no sé cómo podrían llegar a controlarlo. Ahora la Municipalidad tiene que controlar eso, no queda otra, porque es su canon.
-¿Y se sabe que se hacen apuestas en negro?
-En realidad saben todos. Si están todos los domingos ahí. Una cosa es que se permitan los remates, no pasa nada, se hacen en todos lados, pero tienen que tener su gente controlando.*
*********recuadro*****************
DESPUES DE 2014
“No vamos a aceptar que
cualquiera lo agarre”
-¿Qué va a pasar cuando en 2014 termine la concesión y el Hipódromo vuelva al club Hípico?
-No sé qué va a pasar.
-¿Pero hay gente interesada en administrarlo?
-Convengamos una cosa, cuando Blanco dice ‘nadie quiso’ tiene razón. Con 500 mil pesos en subsidios por mes seguramente va a haber más gente que quiera, eso seguramente va a hacer así. Sí sé de gente que está mucho más despierta, entre los que me incluyo, que no vamos a aceptar que cualquiera agarre el Hipódromo. No va a ser tan fácil esta vuelta.
-Pero el Municipio se lo devuelve al club Hípico…
-Sí, pero a lo mejor no lo quieren ellos y lo dan a licitación. Pero en la Municipalidad nunca quisieron comerse el sapo de tener que sacarlo a Blanco porque no cumplía. El Hipódromo tendría que haberlo administrado la Municipalidad, nosotros gratis se lo manejábamos, nos habíamos ofrecido gratis.
-¿El club Hípico puede tener apertura hacia otros sectores?
-Hoy en día con 500 mil pesos todo es más fácil. Yo leía que el otro día Pérez Roldán hablaba de la época dorada, pero el Estado bancaba. Siempre que fue época dorada, el Estado bancó. Cuando el Estado no bancó, en general en la hípica, no fue época dorada.
Acá casi lo lotean, por eso lo salva Lunghi. Querían abrir una calle para lotear una parte y pagar la deuda de la que se hace cargo la Municipalidad. Así es como nace todo esto. Era un gesto bueno, lástima que después lo manejaron mal para mi manera de ver. Se siguen jactando de que abrieron en Hipódromo, pero no cumplieron con lo que dijeron y no cumplió la función social.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios