Pablo Cerfoglia: ?Tuve un muy buen campeonato?
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Pese a descender de la Serie D (quinta categoría) a la Eccellenza con su equipo, Modica, Pablo Cerfoglia regresó a la ciudad muy satisfecho con su reinserción en el fútbol italiano.
El tandilense, ex Grupo Universitario, tuvo su revancha en Europa y ya se ilusiona con tener una nueva oportunidad en la temporada que se iniciará el próximo semestre.
Pocos días después de su regreso a la ciudad, Cerfoglia visitó la Redacción de El Eco de Tandil para referirse a su actualidad futbolística:
-¿Con qué sensaciones regresaste de esta nueva experiencia en Europa?
-Volví muy conforme. Lo negativo fue haber descendido, en lo personal tuve un muy buen campeonato. Con Villa (Mauricio, marplatense ex Grupo Universitario) pudimos hacer una muy buena dupla.
-¿Tuviste continuidad como titular?
-De entrada no pude jugar, tuve que esperar unos dos meses hasta que llegara el transfer, una vez que llegó estuve casi siempre en el equipo. Me perdí un partido por acumular amonestaciones y algún otro por lesión, pero en líneas generales tuve continuidad. Me mandé una macana, porque cuando apenas llegó el transfer me lesioné en un tobillo y al otro partido jugué, cuando lo aconsejable era no hacerlo. Tuve la mala suerte de que caí con el peso del cuerpo sobre el tobillo lastimado y no me lo rompí porque tenía tres vendas y venía haciendo trabajos de kinesiología. Uno siempre quiere jugar y es su propio médico porque es quien siente el dolor, más allá de lo que diga una resonancia.
-¿Desde el comienzo se veía que Modica pelearía por no descender?
-Ocurre que era un equipo muy joven y con muy poco recambio. Yo, con 28 años, era el más grande. En esta categoría, hay limitaciones respecto a la edad de los jugadores, estando los clubes obligados a colocar cuatro jugadores menores. Todos utilizaban los cupos en el arquero, y defensores o volantes laterales para tener experiencia en los puestos claves, en la columna vertebral del equipo. En cambio, nosotros no teníamos muchas alternativas, incluso en oportunidades hubo que recurrir a chicos del club que no entrenaban con el plantel.
En diciembre llegó un técnico nuevo y sacamos muchos puntos ganando partidos imposibles. El aportó mucho también en lo humano.
-¿El nivel de la Serie D italiana puede compararse con qué categoría argentina?
-Cuando me tocó jugar Argentino A o B, tenía mucha más libertad. La D italiana es una categoría complicada para jugar en el sentido de que te limitan mucho más desde lo táctico. Allá tenés que hacer todo tal cual te muestran en un pizarrón, mientras que acá te dejan más suelto. Hay muchos jugadores de acá que podrían jugar tranquilamente allá, pero igualmente es una categoría dura, con muchos jugadores de experiencia que vienen de divisiones superiores.
-¿En qué posición te colocaron?
-Nada que ver con lo que hacía acá. Como te decía, estaba mucho más encasillado. Jugábamos con un 4-4-2, yo era delantero y tenía que apretar la salida de los defensores rivales, o si ese trabajo lo hacía el otro atacante del equipo yo tenía que bajar. Generalmente, el que presionaba era Mauricio y yo me retrasaba. Porque a él lo hicieron sacrificarse pero prefería estar cerca del arco, y terminaron dándole la razón porque hizo muchísimos goles, entonces no era conveniente que se aleje demasiado.
-¿Cómo fue la recta final hacia el descenso?
-En la penúltima fecha fuimos a jugar a Nápoles, donde un empate es casi un triunfo. Terminamos perdiendo 3-0 un partido que era para al menos empatar, yo casi no pude jugar porque recibí una terrible patada y me lesioné el tobillo derecho (anteriormente se había lastimado el izquierdo). Esta vez, con la experiencia de lo que me había pasado, me tomé mi tiempo y falté a ese partido y al siguiente, que también lo perdimos. Después, ante el mismo rival (Marsala), jugamos un play off para no descender, ganamos en la ida 2-1 y perdimos la revancha por el mismo resultado, después de ir ganando 1-0. Descendimos porque ellos tenían la ventaja por haber clasificado mejor en la primera fase. Estos dos partidos pude jugarlos porque me recuperé bien.
-¿Cómo se tomó el descenso en el club y su gente?
-El club no estaba bien organizado, con un presidente que hacía todo y por sus ocupaciones en su trabajo tuvo que poner a dos tipos que no servían para nada y terminaron teniendo problemas con el plantel, lo que generó un mal clima en el club.
-Haber estado con Mauricio Villa seguramente te ayudó a tener una mejor adaptación.
-Seguro, eso te ayuda mucho. Yo me había ido a los 15 años y en la calle escuchaba a todos hablando en italiano, cuando cruzaba a algún argentino, ecuatoriano, colombiano o quien fuera que hablara español, me daban ganas de ponerme a hablar. Obviamente, llegar con un argentino es muy favorable. A Mauricio lo conocí en el aeropuerto, antes de tomar el vuelo, cuando él estuvo en Grupo no coincidimos porque yo estaba en Rivadavia de Lincoln.
Con él pasamos juntos Navidad y Año Nuevo, fue muy bueno porque allá son cosas que no se festejan demasiado.
Al mes de que estábamos allá, viajó mi novia y la esposa e hija de Mauricio. Y para la segunda parte del torneo llegó Franco Parlacino (ex Nueva Chicago), un uruguayo. El resto del plantel era de jugadores italianos.
-¿Con el idioma tuviste complicaciones?
-No, hay muchas palabras similares, y cuando fui a los 15 años había ido a aprender con una profesora, en ese momento sí que no cazaba una, pero al mes y medio ya hablaba bien. No es lo mismo ir a escuchar un cassette de alguien que te enseña que estar en Italia y tener que aprender a la fuerza para no quedarte mirando.
-¿Qué expectativas tenés para la próxima temporada?
-Todavía no hablé con “Richard” (Ricardo Zarini, dueño de su pase). Me dijo que próximamente nos vamos a juntar. Mi idea es volver a Italia, si es posible cambiar de equipo como para no bajar de categoría. Estuve muy cómodo y me fue muy bien, si me hubiera ido mal hoy estaría pensando si quiero volver.
-¿Fue una especie de revancha luego de aquel frustrado primer paso por Italia?
-Sí, pero ahora quiero más. Al momento de llegar me planteé que era una revancha, pero no me conformo con eso. Cuando uno hace lo que le gusta es feliz, y trataré de seguir haciéndolo por mucho tiempo.
-¿Seguiste a Grupo a la distancia?
-Sí, y a Boca también. Miraba los partidos desde allá y me mantenía conectado con el país viendo algunos programas de televisión. También hablaba muy seguido con “Cabeza” Michel. La TV casi no la prendía, estaba todo el tiempo con la computadora.
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