Pablo González no deja de ascender y va por más
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Pablo Andrés González cerró otra temporada brillante, que lo depositó en la primera división del fútbol italiano junto a su equipo, Novara Calcio.
“Puchi” fue protagonista en el equipo que culminó en el tercer puesto de la Serie B y que logró el ascenso dejando en camino sucesivamente a Reggina y Padova. Su nivel no pasó desapercibido para Palermo, una de las revelaciones de la categoría superior, que se aseguró su pase en enero pasado.
El tandilense completó así un crecimiento meteórico. A mediados de 2009 se fue de Grupo Universitario, donde jugaba el Argentino B, y empezó a ganarse su lugar en Novara, que por entonces competía en la tercera división italiana. Dos vueltas olímpicas consecutivas llevaron a ambos al nivel más alto.
De paso por su ciudad y en el café Mariano’s, de su padre Daniel, se permite la humorada cuando se le remarca el protagonismo de su hermano en los cuadros que visten las paredes: “parece que acá son hinchas del Porto”. Como para que en el espacio futbolero de Belgrano al 300 también vayan haciéndole lugar a las imágenes victoriosas del goleador.
La comodidad del lugar resulta ámbito propicio para el diálogo con este Diario.
-Me imagino un balance por demás favorable.
-Realmente muy positivo, lograr dos ascensos consecutivos es muy difícil y más en Italia.
-¿Qué cambió para el equipo y en lo personal de una temporada a la otra?
-En la primera, que sería como un Argentino A de acá, los equipos son duros, se juega mucho al físico. Me tocaba más entrar los segundos tiempos, no tenía tanta participación. Ya en Serie B arranqué mejor y pude jugar más partidos de titular. Me afiancé y creo que fui un jugador importante dentro de la categoría.
-¿La formación de Novara iba variando?
-Siempre mantenía una base. Desde el primer día el técnico (Attilio Tesser) nos dejó en claro eso, que no le gusta hacer muchos cambios. Me tuvo entre los titulares y eso me dio más confianza.
-¿Jugaban siempre con dos delanteros?
-Siempre con dos arriba, la mayoría de las veces Cristian Bertani y yo. Entre los dos hicimos treinta y cuatro goles, él dieciocho y yo dieciséis. Fuimos una delantera muy eficaz.
-¿Esa fue una de las claves del ascenso?
-Sí, porque al principio de la temporada los equipos salían a atacarnos mucho y podíamos tener espacios de contraataque. Fuimos un equipo rápido y que supo aprovechar sus oportunidades. También aprovechamos jugar en superficie sintética.
-¿Eso es por las condiciones del clima?
-En realidad la cancha de Novara siempre fue complicada, el piso era difícil. Entonces, decidieron hacerla sintética. Fue el primer equipo en jugar en esa superficie en Serie B y va a ser el primero en Serie A.
-¿Durante la temporada fueron algo irregulares?
-Empezamos muy bien y estuvimos como punteros durante varias fechas. Después nos caímos, tuvimos demasiados empates y nos costaba ganar. Se mantuvo al técnico y de a poco nos fuimos acomodando.
-¿En determinado momento se resignaron a no estar entre los dos primeros y a buscar el tercer ascenso?
-Claro, porque Atalanta y Siena se habían escapado y se hizo imposible darles alcance. El objetivo pasó a ser quedar terceros para jugar los play off con ventaja deportiva. Sabíamos que con cuatro empates lográbamos el ascenso.
-Y casi se dio de esa manera, porque empataron tres partidos y ganaron el último.
-Así es, 0-0 y 2-2 con Reggina y después vinieron las finales con Padova. Otro 0-0 de visitante pero habiendo dominado, incluso el arquero me sacó un mano a mano increíble. Y en la revancha se nos facilitó con la expulsión de un zaguero de ellos y el gol mío de tiro libre. Lo terminamos ganando con claridad.
-¿Había cambiado mucho el plantel de una temporada a otra?
-Muy poco. Siempre se mantuvo la base y eso fue fundamental para los logros. Además, el de Novara es un grupo de amigos. Somos veinticinco y vamos a comer juntos, nunca hubo un inconveniente entre nosotros. En Independiente o en Grupo integré lindos grupos, pero siempre hay algunos que se llevan mejor que otros.
-¿Hubo grandes festejos entre la gente?
-Es como en todos lados, en los momentos favorables son todos hinchas y en otras épocas no aparecen tanto. Pero en los últimos partidos hubo buena concurrencia y también en los festejos en la plaza.
Lo que viene
-¿Sabés si vas a jugar en Palermo?
-Lo único que sé es que debo presentarme en ese club. Después, versiones hay muchas, pero nada concreto.
-¿Una de las posibilidades es que te cedan a Novara?
-No se descarta nada. En los festejos, el presidente de Novara me decía que ojalá estuviera con ellos en la próxima temporada, pero no sé que pasará.
Agradecido
-¿Cuánto tiene que ver en tu presente Ricardo Zarini, presidente de Grupo Universitario?
-Mucho. Cuando me mandó un mensaje felicitándome por el ascenso, le respondí que él era gran responsable de todo esto. Recuerdo que cuando llegué a Grupo, él me dijo que iba a estar un tiempo ahí y después me iba a llevar a Italia.
-¿Le retribuirás volviendo a jugar alguna vez en Grupo?
-Ya le dije a Richard que tengo que hacer lo mismo que Gustavo Ghezzi, quien antes de retirarse jugó un año en Grupo y después lo dirigió.
-¿Ghezzi es otro tandilense que siempre estuvo cerca tuyo?
-Sí, también fue importante su apoyo. Varias veces en Italia habló conmigo, me guió mucho. Conoce el fútbol italiano y sus consejos fueron muy valiosos para mí.
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