Palpitando el anhelado sueño de la sede propia, se descubrió la piedra fundamental para ATAD
Encabezó el acto el jefe comunal, acompañado por la directora de ATAD, Fernanda Lumelli. Estuvieron presentes además el jefe de Gabinete, Marcos Nicolini; padres, alumnos, directivos y docentes, concejales y comunidad en general.
Cabe recordar que en 2006, a raíz de un incendio, la asociación sufrió la destrucción del edificio en el cual funcionaba y, desde ese momento, el Municipio se hizo cargo del alquiler donde actualmente funciona, en calle 4 de Abril 1409.
Sin embargo, la donación del terreno ubicado en Brandsen y Brown, en noviembre del año pasado, les devolvió las esperanzas de poder disponer de una sede propia, lugar en donde podrán continuar llevando adelante las distintas tareas con mayor comodidad para los 118 alumnos con los que cuenta actualmente ATAD.
Así, comienza un camino de concreción de sueños donde la construcción del nuevo edificio le permitirá a ATAD ampliar la matrícula, priorizando la atención de niños y jóvenes cuyas características les dificulten el acceso a otros espacios, mejorar las condiciones de trabajo, responder en tiempo y forma a la demanda de atención, así como superar la intervención de emergencia, entre tantas otras tareas.
Con el acompañamiento además de la banda municipal, los encargados de brindar unas palabras al público presente fueron el intendente Miguel Lunghi y la titular de ATAD, Fernanda Lumelli; ambos discursos cargados de emoción y esperanzas.
El jefe comunal se remontó en primer lugar al camino recorrido por los integrantes de la asociación civil: “Tan largo ha sido el recorrido que el término `discapacitado´ hoy está superado por el de `capacidades diferentes´. Estas cuestiones de lenguaje, suelen definir mejor, a veces ampliar la comprensión y, en otros casos, instalar la posibilidad, como todo lenguaje, de pensar en otra dirección”, resaltó.
Recordó cuando en noviembre del año pasado se hizo entrega de los certificados de dominio del terreno que será el territorio de su sede propia, momento en el que había expresado que “era sólo un paso más para la institución que lleva adelante un trabajo muy importante en la ciudad”.
Desde su gestión, garantizó el acompañamiento permanente en los pasos que dio ATAD en todos estos años, porque –destacó- “ustedes son parte fundamental del proyecto de ciudad integrada como eje del desarrollo que hemos planificado”.
Por otro lado, Lunghi mencionó que “este nuevo desafío también tiene la meta de ser reconocido como un servicio de salud. Porque hoy manejamos conceptos de “diversidad funcional”.
Apuntó a seguir sumando y aseguró que habrá muchas voluntades, garantizando desde su cargo político, el compromiso futuro. “No es este simbolismo lo que nos hace mejores funcionarios, sólo si logramos entre todos abrir la puerta del edificio propio de ATAD, podremos decir: hemos ayudado en algo”, manifestó.
“Son ustedes, los integrantes y los colaboradores en estos 32 años, quienes podrán decir tarea cumplida. Por ahora, sólo desde mi lugar de Intendente y de médico, puedo decir: adelante, vamos a seguir caminando”, culminó el jefe comunal.
“Emoción y
entusiasmo”
Tras descubrirse la piedra fundamental y conmovida por lo que significa el nuevo paso, Fernanda Lumelli, directora de la institución, dialogó con El Eco de Tandil y expresó su emoción por la concreción del sueño que se palpita cada vez con mayor intensidad. “Emoción mezclada con alegría, con entusiasmo, con expectativas, con poder empezar algo nuevo que nos merecemos, realmente creemos que es un paso fundamental para ATAD”, aseguró.
Agradeció luego al Municipio por haberles dado “el puntapié inicial” ya que desde que se incendió el edificio en 2006 les está pagando el alquiler en donde funcionan actualmente. “La posibilidad de donarnos el terreno hace que podamos empezar a vislumbrar algo del nuevo edificio, realmente al intendente Miguel Lunghi nuestro agradecimiento eterno porque fue lo fundamental para poder empezar con esto”, reconoció Lumelli.
Recalcó también la donación de la familia Del Potro, que les donó “materiales por un valor 150 mil pesos”, y aseguró que los seguirán apoyando.
Asimismo, contó que “estamos organizando con una subcomisión de eventos que está formada por gente jubilada que trabaja a la par nuestro y ellos se encargan de organizar eventos para recaudar fondos para seguir construyendo. Es decir, todo aporta y la idea es que los que puedan y tengan ganas de sumarse, están invitados y convocados”.
Las nuevas
posibilidades
Por otro lado, Lumelli advirtió que por el momento en el edificio donde funcionan -ubicado en 4 de Abril y Uriburu-, no están siendo prestadores de salud y el tener su sede propia les permitirá poder trabajar con todas las obras sociales.
En tal sentido, expuso que “para la comunidad de ATAD, más que para nadie, el tiempo cuanto más corto sea, mejor”, aunque aclaró que “esto no depende pura y exclusivamente de nosotros sino del apoyo que tengamos de gente, como nos viene apoyando, como se gestó esto, y ahora la idea es que se sigan sumando voluntades para que esto se concrete y llegue a tener un final feliz”.
Actualmente, recalcó que “el Municipio nos paga el alquiler y nos sigue apoyando. Por eso -insistió- agradezco profundamente el poder estar ahí, lo que pasa es que es un espacio que nos queda chico y lo ideal sería que pudiéramos tener un edificio para estar en mejores condiciones, sobre todo porque los niños se merecen”.
De cara a la nueva etapa, adelantó que “el edificio consta de 500 metros cubiertos, proyecto que desde el primer momento fue donado por el arquitecto Daniel Rego, de La Plata, él nos donó el proyecto completo, pensado en las posibilidades para que las obras sociales puedan considerarnos prestadores de salud” u
La trayectoria de
la asociación civil
La asociación civil ATAD fue fundada en 1982, y surgió como una necesidad social de Tandil y su zona de influencia, impulsada por un grupo de profesionales y de padres con la necesidad de darle un enfoque integral a la problemática.
ATAD comenzó siendo un servicio de estimulación temprana, lo cual se extendió a los niveles inicial y primario logrando en agosto de 1986 que la asociación, en ese entonces con cinco alumnos, sea incorporada a la enseñanza oficial de la Provincia de Buenos Aires.
Actualmente, ATAD cuenta con una matrícula de 118 alumnos, de los cuales el 40 por ciento posee discapacidad motora y componente mental; y el 60 por ciento con discapacidad mental. De dicha matrícula, 85 se encuentran integrados en servicios educativos comunes públicos y privados en sus diferentes niveles.
Asimismo, se cuenta con 22 maestras de grupo e integradoras, 6 técnicos, todo ello a cargo de su directora, Fernanda Lumelli.
La asociación civil brinda sus labores en dos turnos e incluyen servicios tales como la evaluación diagnóstica interdisciplinaria; estimulación temprana; atención en fonoaudiología; kinesiología; terapia ocupaciones; psicología; y psicopedagogía; escolaridad en todos los niveles en la misma sede; integración escolar en escuelas públicas y privadas en todos los niveles; trabaja con grupos heterogéneos en diferentes talleres de escuela: descubriendo el mundo; teatro; plástica; educación física; cocina; huerta; entre otros.
Por todo ello y por la necesidad de contar con un espacio propio donde desarrollar las tareas que día a día lleva adelante la asociación, con el fin de ayudar a cada familia a darles mejor calidad de vida a estos niños, el Municipio realizó una donación a favor de ATAD, en noviembre de 2013, aprobada por la Ordenanza 13728 y promulgada el 5 de diciembre mediante el Decreto 3674.
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