Pami demora la entrega de medicamentos y paralizó dos meses un tratamiento oncológico
La realidad refleja una vez más que la salud es una de las deudas más grandes que mantiene el Estado con la sociedad. El caso de Josefa Ana María Villalba así lo refleja.
Su hija, Julieta Hernández, contó a este Diario una desesperante situación. Su mamá padece un tumor de células endócrinas en la base del cráneo. Y hace más de dos meses que podría haber comenzado la segunda parte del tratamiento, pero la burocracia del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (Pami) hizo que aún no estén a su disposición los medicamentos necesarios. La demora obligó a la familia a iniciar una acción judicial para obtener respuestas.
?En octubre le detectaron una mancha que le comenzó a horadar un hueso que está detrás del ojo. Le realizaron la primera biopsia. Al estar complicado el tumor, no pudieron llegar, entonces pidieron una nueva. Y el tumor empezó a tomar otros huesos de la cabeza. En la segunda biopsia ya corría riesgos de vida?, narró Julieta, con dolor.
La situación de su mamá produjo en su padre un accidente cerebrovascular. La familia tuvo que desdoblarse para poder atender a ambos.
En el caso de su madre, el tratamiento a seguir era la radioterapia. Durante noviembre y diciembre hicieron tres viajes a Mar del Plata, en colectivo, para realizarle los estudios previos. Julieta tuvo que someter a su madre, ya muy deteriorada de salud, a los traslados, porque Pami no cubre este tipo de estudios en la ciudad. Otra incoherencia que refleja la fragilidad del sistema.
El avance de la enfermedad obligó a colocarle sondas nasogástricas. Ante esta necesidad, padeció otra demora: los frascos del producto que debían aplicarle no llegaban. Julieta tenía que dosificar las aplicaciones, aunque favorecida por la situación de su madre, que tras unos días comenzó a tolerar la ingesta oral de alimentos.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailContra el
sistema
El 31 de diciembre pasado su padre sufrió una descompensación y falleció dos semanas más tarde. ?Ni siquiera el duelo pudimos hacer, porque tenemos que seguir peleándola por mi mamá?, dijo la joven.
La paciente terminó el tratamiento de radioterapia el 2 de febrero y comenzó a ser atendida por el doctor Germán Poiman. Para empezar con la segunda etapa de asistencia, que contempla la aplicación mensual de Octreotide 20 mg, debían esperar 40 días, con el objetivo de que se desinflame la zona afectada. Y es en este punto en el que se encuentran, tras más de dos meses y medio, sin solución.
?El doctor Poiman me dio unos formularios ?explicó Julieta?, pero rechazaron la solicitud por la falta de un informe médico, que finalmente eran análisis. En este lapso mi mamá empezó a padecer dolores de cabeza. Tiene un deterioro físico cada vez mayor, está decaída y le falta el apetito?.
Fueron un sinnúmero las situaciones sin respuesta las que debió padecer al pedir el medicamento. ?Yo no sé si la va a salvar o no. ¿Pero si no llega y mi mamá se muere? No estoy pidiendo nada gratis, sólo lo que corresponde. Mi papá trabajó 36 años e hizo aportes toda su vida?, sostuvo.
Y luego, se hizo muchas preguntas, las mismas que se hace la sociedad cada vez que surge un caso de este tipo: ?¿La gente grande qué hace? ¿Se resigna? ¿Se consuela con que el sistema es así y hay que esperar? ¿Se muere sin intentos? ¿Tener Pami significa tener lo peor? ¿Por eso hay que aguantarse cualquier cosa? ¿Tengo que llevar a mi mamá a la central de Pami para que dé lástima, para que la vean así, y me den una respuesta??.
La joven afirma que su lucha no es contra el instituto previsional, sino ?contra el sistema? de éste, y por eso agradece el trato que recibió de los empleados y las prestaciones que le dieron para que su madre haya llegado hasta este punto del tratamiento. Pero, ahora, el estado de salud de esta mujer de 58 años es límite y necesita una respuesta inmediata.
Pami tiene hasta el martes a las 10 para contestar a un oficio judicial por qué no entrega la medicación. El próximo paso de la familia es interponer un recurso de amparo. *
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