Papá Noel visitó un comedor de Movediza y sorprendió a gran cantidad de niños
El titular del comedor, Fernando Membrilla, dialogó con El Eco de Tandil a propósito del encuentro y trazó un panorama sobre la realidad del barrio a partir del contacto permanente con los más de 30 chicos que asisten por un plato de comida o a recibir apoyo escolar.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn primer lugar explicó que la idea de la jornada surgió bajo la premisa de “poder darles una Navidad a los chicos que quizás no la van a tener porque los escuchamos hablar en el comedor y algunos de ellos ni siquiera tienen el arbolito armado”.
Así comenzaron con la organización y la búsqueda de distintas donaciones que pudieran aportar al evento frente a la propiedad. Facturas, pan dulce, jugo, golosinas, algún regalo y una buena convocatoria completaron el escenario ayer por la tarde.
“Por los chicos del barrio”
“Queremos hacer muchas cosas por los chicos del barrio”, confió Fernando Membrilla, y en ese marco planteó proyectos como la implementación de una escuelita de fútbol, que se suman al roperito que se logró conformar gracias a las donaciones de comerciantes de la zona, clases de apoyo escolar y de música.
“Estamos trabajando para los chicos y para las familias que lo necesitan”, dijo y agregó que harán “todo lo que se pueda para tenerlos ocupados y que no estén en la calle o haciendo cosas que no deben hacer”.
El merendero nació casi como una consecuencia de la demanda que recibía la familia en un kiosco que tenían. “Venían a pedir pan o comida y como no teníamos para darles, sacábamos de nuestro bolsillo. Entonces surgió la idea de hacer un merendero que poco a poco fue sumando más cosas y ayudas”, recordó.
Fernando Membrilla reconoció que el centro se mantiene “a pulmón” y contó que “vamos a los negocios y pedimos aquellas cosas que no vendan, o ropa para chicos que lo necesitan, las panaderías nos dan lo que sobra del día, hay un tambo que nos dona la leche”.
“Fuimos formando una gran familia para poder darles algo distinto a los chicos, ocuparnos”, expresó.
Falta de contención
En su diagnóstico, Fernando Membrilla aseguró que “falta contención” en varios sentidos, pero principalmente “educativo y humanitario”.
Graficó que “hay muchos padres que hoy tienen que trabajar los dos y los chicos no tienen un lugar donde pasar el tiempo y andan por la calle”. Entonces este espacio propone “una forma de ayudar a los padres a educar a sus hijos y que estén en un lugar contenido”.
“Además de su pancita, hace falta educación para que en un futuro puedan tener un oficio”, concluyó.
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