Para Aredis, los discapacitados están ?arrinconados en sociedad?
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
El 20 de julio de 2005 nació la ONG Aredis a raíz de la iniciativa de un grupo de vecinos que se propusieron firmemente construir a futuro un hogar donde las personas puedan vivir de la mejor manera posible.
“Habemos muchas personas que estamos huérfanos porque los padres se van o porque pasan a ser personas mayores. Hay algunos que no tienen familia, o hijos, van creciendo y hay que pensar en el futuro de ellos. Por eso el objetivo de tener este hogar”, explicó Enrique Vistalli, vicepresidente de Aredis.
Y agregó que “mientras los chicos van a las escuelas especiales los contienen, pero después de los 21 años no, ése es el grave problema que nosotros planteamos”.
Los servicios a
la comunidad
Según puntualizó, la ONG asesora a las personas “para sacar un certificado de discapacidad, para cupos de viviendas de los barrios que se hacen y que no se tienen en cuenta que hay gente con discapacidad que no ocupa las viviendas que les corresponden, que según la ley tienen que ser construidas con fondos municipales, provinciales y nacionales”.
“También es importante que se cumpla la Ley del 4 por ciento, que todo Municipio, que tiene gran cantidad de empleados en planta permanente, el 4 por ciento de ellos tiene que ser gente con discapacidad. También espero poder llegar a los empresarios para que entiendan que la gente con discapacidad tiene los descuentos tributarios correspondientes”, indicó.
Asimismo, desde la asociación se prestan sillas de ruedas, muletas, bastones y andadores.
A partir de abril comenzarán los talleres de computación, historia, memoria y arte, que se dictan en forma gratuita para los asociados. Además, Vistalli invitó a partir del martes “a todas las personas con necesidades especiales que empezamos a hacer terapia grupal. Pueden ir con un acompañante o familiar. Es tan importante para cuando uno no puede ir a un psicólogo o psiquiatra, para que puedan hablar. Mucha gente se va desatando, desinhibiendo y cuenta realmente lo que siente”.
Muchos
socios
Vistalli recalcó que por sobre todo necesitan “muchos socios porque sin ellos no nos podemos mantener, tenemos un pequeño subsidio del Municipio pero estamos pagando alquiler, gas, hay gastos de teléfono, de servicios, de limpieza, de personas que trabajan con nosotros y realmente si nosotros no terminamos el hogar porque no se concreta lo del terreno, no hay subsidios a nivel provincial y nacional y local realmente no sabemos cómo proseguir. ¿Quién es tan mago de continuar con una institución sin tener ingresos importantes?”.
“No nos donan sillas de ruedas, muletas, camas ortopédicas, bastones, alguna vez alguien donó, pero generalmente cuando prestamos la sillas de ruedas nos las devuelven en mal estado, deshechas y muchas no las devuelven”, aseguró.
Y resaltó que “somos 15 mil discapacitados a la encuesta de 2007 en el distrito de Tandil, también nos llaman por temas de discapacidad adulta gente de la región”.
“Oídos sordos”
Asimismo, Vistalli recordó que hace un par de años le presentaron un proyecto a Luciano Grasso, que en ese momento era secretario de Salud, para “proponer a los empresarios de Tandil la fabricación de sillas de ruedas, de camas ortopédicas, muletas, bastones, no solamente para Tandil, sino para toda la región. Hay 134 distritos en la provincia de Buenos Aires, la Argentina es muy grande, se podría hacer una industria, materia prima hay en Tandil y mano de obra también”.
Empero, lamentó que “desde el Municipio no nos contestaron nada, directamente nos ignoran”.
“Hacemos socios por 18 pesos, antes cobrábamos 14 la cuota porque hacemos sorteos también, y tenemos hasta descuentos en farmacia, atención en el Centro de Ojos Tandil que agradezco tanto porque hace 7 años que nos acompañan y no le cobran un solo peso a la gente que manda Aredis”, afirmó.
Barreras urbanas
Explicó que el problema más grande “es el traslado para la gente con silla de ruedas, ya que no tenemos un vehículo con plataforma, y colectivo con rampa no hay en la ciudad de Tandil. La gente con silla de ruedas no se puede mover de su casa, por las veredas rotas, barreras de todo tipo, obras en construcción, mesas y sillas, es un conglomerado de cosas que hace que no nos vean sonriendo a los discapacitados, que cada día nos ponemos más tristes de ver que estamos muy arrinconados en sociedad y las posibilidades son muy pocas porque no te escuchan”.
Y añadió que “si en Mar del Plata y Buenos Aires tenemos micros con rampa, en Tandil también debería haber. Hay que ponerse en el lugar de un chico de 10, 12 años, una señorita que quiere ir al cumpleaños de un amigo un sábado o un domingo, al cine o al centro no puede movilizarse. Ni los remises tienen lugar para poner las sillas de ruedas. Estás preso en libertad”.
“Yo creo que no hay mejor sordo que el que no quiere oír”, concluyó.
La colaboración
de la gente
Por último, agradeció a “toda la gente que colabora con nuestra institución porque lamentablemente si no tenemos un apuntalamiento a nivel nacional no se puede seguir adelante”.
Y cuestionó que “nuestra señora Presidenta habla de los derechos humanos, pero nosotros también somos humanos, y ni nos tienen en cuenta. Queremos trabajar, el ciego puede trabajar de telefonista, en la Usina o en el Hospital. No nos dan lugar”.
Para inscribirse en los talleres pueden dirigirse al Pasaje Defensa 513 de 9 a 13 o llamar al 45-3172. Para asociarse pueden comunicarse al 42-7416. *
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios