Para la familia Campeggi, en las fugas hay ?inutilidad o connivencia? de los custodios
El letrado de la familia Campeggi, Jorge Bellido, se mostró molesto ayer ante El Eco de Tandil porque se enteraron de la tercera fuga de Carlos Godoy, uno de los condenados por el crimen de Franco “exclusivamente a través de los medios” y añadió que la familia se pregunta si en el caso hay “inutilidad o connivencia” del personal del Servicio Penitenciario Provincial.
“Hemos chequeado la noticia con personal del Servicio Penitenciario, que -muy a regañadientes- tuvo que admitir que esto había sucedido”, dijo el abogado de los familiares del niño asesinado en un ciber, en 2007.
Tras mencionar que “oficialmente aún no nos han dado detalles y los que tenemos son los que publican medios como Clarín”, Jorge Bellido dijo que “más que de película, esto es de comedia”.
Al cuestionar el accionar de los penitenciarios, el abogado consideró “importante destacar que la noticia llegó a los medios a través de Gendarmería, no a través del servicio Penitenciario. El hecho sucedió el jueves y recién el sábado los medios recogen la novedad”.
Acotó que “también en la fuga anterior el silencio del Servicio Penitenciario fue total hasta que de alguna manera se vieron obligados a admitirlo, porque empezamos a respirarles en el cuello”.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailReflexionó que “la pregunta que se formula la señora Molina –que es muy puntillosa- es si esto responde a inutilidad por parte de los efectivos del Servicio Penitenciario o hay realmente una connivencia que hace que este tipo se vea facilitado a fugarse cada vez que se le da la gana”.
Es que “para todos aquellos que sabemos en qué condiciones viaja un detenido cuando es trasladado, es incomprensible pensar que se puede escapar por una ventanilla. Van separados en celdas individuales dentro del vehículo (por eso se llaman celulares) y esposados”.
Carlos Godoy había sido condenado en julio del año pasado por el Tribunal Oral Criminal 2 de Mercedes a la pena de 25 años de cárcel, mientras que su cómplice, Fernando Avallay (33), fue sentenciado a prisión perpetua.
Godoy actualmente está alojado en la Unidad 2 de Sierra Chica “lo que es absolutamente absurdo considerando los procesos que tiene en el Gran Buenos Aires”, según explicó el abogado.
Añadió que “el personal del Servicio Penitenciario que conducía a los detenidos se enteró porque fue alcanzado por un automovilista que les avisó. Godoy ya había llegado al centro de la ciudad de Quilmes, detenido a un muchacho que circulaba en una moto y, simulando tener un arma, lo había intimidado, obligándolo a conducir nuevamente a la zona de la autopista”.
En tanto “en un control de tránsito que realizaba Gendarmería, llamó la atención el nerviosismo del conductor, por lo que los detuvieron. Allí Godoy intentó fugarse e introducirse en una villa de emergencia, donde fue detenido por personal de Gendarmería. Poco después llegó personal del Servicio Penitenciario que admitió que se les había escapado”.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios