Para Levigna, ?Bossio está construyendo un proyecto peronista para Tandil?
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Ahora, su participación en una serie de encuentros políticos kirchneristas, liderados por el director ejecutivo de la Anses, Diego Bossio, también llamaron la atención de los medios, habida cuenta de que fue un hombre alejado de este espacio y hasta llegó a enfrentarlo en contiendas electorales.
“Yo he visto en reuniones a Diego hablar del discurso de Perón en la Asamblea Legislativa de 1951. Con esto quiero decir que algo leyó, mamó, se preparó. Que un pibe de 33 años se nutra de este tipo de cosas para tener una visión política y tomar decisiones, a mí me entusiasma. Hay que ayudar ahí. Si uno es útil, en buena hora; si no, uno debe saber irse a su casa. Eso es lo que les critico a otros viejos dirigentes: no se retiran, sabiendo que no suman”, dice Levigna.
Siempre agudo, y aludiendo la autonomía que le da su tarea en la actividad privada, dialogó con El Eco de Tandil de éste y otros temas.
-En las últimas semanas usted retomó la participación pública a raíz de cuestiones como la inseguridad y el aumento del boleto. ¿Por qué?
-Uno nunca deja de hacer política ni de ver lo que pasa en la ciudad, si bien por razones de trabajo estoy mucho tiempo fuera de Tandil. Y uno ve con preocupación muchos temas, más allá de que a algunos no les guste. Hay que tener un ojo crítico.
Cuando fui candidato, decía que Lunghi iba a tener un natural desgaste de gobierno, porque la gestión va decreciendo. No me cabe ninguna duda de que hizo una muy buena primera gestión, bajó su nivel en la segunda y sigue y seguirá bajando si sigue siendo electo, por un desgaste lógico. Va perdiendo funcionarios clave y la gestión municipal va bajando.
-¿Y por qué ahora vuelve a participar, al menos desde una toma de posición, de la cosa pública?
-Surge a partir de un problema personal que tuve. Mi dolor y mi bronca me llevaron a volver a participar. Uno se queja siempre puertas adentro, pero hay que involucrarse con los temas. Mi hija tuvo un accidente en un local de festejos de cumpleaños y casi perdió la vida. Cuando fui al local me encontré con que no estaba habilitado y no tenía seguro. Y está a dos cuadras de la Municipalidad. Me dio mucha bronca. La estructura municipal creció y esos controles no mejoraron.
En ese clima de dolor, de angustia, fue que salí a plantear algunas cosas para sacudir la modorra. ¿Qué está pasando? ¿Tenemos cada vez más gasto político y somos cada vez menos eficientes? Hay muchos tipos de inseguridades que el ciudadano puede padecer.
También debo decirte la buena: a raíz del problema con mi nena, la atención profesional del Hospital de Niños fue impecable. Creo que el doctor (Héctor) Equiza tuvo mucho que ver, debido al plantel que armó cuando era director.
-¿Ahora cómo sigue políticamente?
-Obviamente, a raíz de estas intervenciones hay invitaciones a participar de distintos sectores políticos. Yo no niego que me interesa la política, pero a mí no me interesa ningún cargo. Y si me lo ofrecen lo tendría que pensar, porque yo estoy muy bien, trabajando con mucha tranquilidad en la actividad privada.
Afinidades
“Hay un tema en el que coincido con el Intendente”, irrumpe Levigna: “Los comisarios tienen que ser de acá. Habla de Tifner, de Frassi, de Lazarte y de Gil. Eso lo comparto. Debiéramos saber primero por qué el comisario foráneo vino acá, si es por méritos o porque se mandó una macana en otro lado; porque si es inútil en otro lado, es inútil acá también. Que se decida desde La Plata, me jode. Los comisarios de acá conocen quiénes están al margen de la ley y con una rapidez bastante importante, detienen y previenen. Me consta, porque los conozco. En eso, Lunghi no debiera hacerse mojar la oreja por el Gobierno provincial”.
-Lo llevo otra vez a sus recientes críticas hacia el lunghismo. Las firmó bajo el ala de Cambio Justicialista, la agrupación de Raúl Escudero…
-He acompañado a Raúl Escudero en bastantes oportunidades. Ahora, que a mí me han invitado a participar de algunas reuniones de lo que se llama kirchnerismo…
-Ya vamos a llegar a ese punto…
-Sé que a eso vine. El tema es así: yo siempre dije, y buscá los archivos que quieras, que iba a trabajar en un proyecto político peronista en mi ciudad. A mí no me vas a ver ir a la Quinta Sección electoral. Siempre me interesó el debate en el tema local y por eso me involucro en estas cosas.
Respondo a lo que me preguntaste: mi acercamiento a Raúl no es de ahora, viene desde la gestión de Gino, desde lo afectivo.
-Cuando él ganó la presidencia del partido, como una opción no kirchnerista, usted lo apoyó…
-Estábamos ahí porque creíamos, seguimos creyendo y no me arrepiento de eso, que es un cuadro importante desde la militancia y lo ideológico. Es un tipo de laburo, por eso lo acompañamos. Es una persona que tiene tiempo, que le dedica y hace hasta esfuerzos económicos personales para mantener al partido como corresponde.
Las notas las sacamos por la Agrupación Cambio Justicialista como podríamos haberlo hecho por el partido, para no sacarlas a título personal.
-¿Qué va a pasar con el partido?
-No escucho que se hable mucho del partido. ¿Vos has escuchado?
-Se lo pregunto porque es un espacio que, en términos electorales, al menos en las últimas tres elecciones, fue desdeñado y no definió nada…
-¿Y cómo le fue al peronismo?
-…
-Quizás hay que rever… El sábado (16 de febrero) en el club Rivadavia, hubo un discurso de Diego Bossio muy peronista. Hablar del sentimiento peronista, del lugar en donde se lleva el peronismo, haciendo alusión a la sangre, a las venas, y de la capacidad que tiene, eso me entusiasma desde el punto de vista del sentimiento. La política y el fútbol, para mí, son dos cosas similares, las siento de la misma manera. Tengo el mismo sentimiento por Boca que por el peronismo. Cuando se habla de la esencia, de volver al peronismo, a las raíces, a empujar, a las convicciones, a las ideologías, a mí me entusiasma. Esto no quiere decir que avale todo lo que digan, como un obsecuente.
Pero vos me preguntaste por el partido. Debiera ser de todos. Y desde ahí, poder discutir los grandes temas de la ciudad y tener una voz importante. Creo que Raúl ha sido amplio en la convocatoria y un tipo accesible para estas cosas, pero para bailar el tango tiene que haber dos.
“Nunca fui anti”
-En términos de ‘ismos’, que a usted no le gustan. ¿Cómo llegó a los encuentros con dirigentes kirchneristas, cuando estuvo enfrentado o con una visión muy crítica de ese sector?
-Enfrentado, me parece que no. Si buscás el diario El Eco de hace unos años, vas a ver un acto en el club Boca, donde se conmemoraba un aniversario de la gestión de Néstor Kirchner, que lo organizaron San Miguel, Bracciale, Escudero y Levigna. Y yo no era del riñón kirchnerista. Es más, me acerqué a conmemorar un aniversario de un gobierno peronista, y decía en qué estaba de acuerdo y en qué no.
Yo nunca fui anti, porque simplemente eran compañeros que habían elegido otro camino. Sí he sido crítico en algunas cuestiones y otras las he apoyado. César Luis Menotti decía: ‘No voy donde no me invitan; y si me invitan, pregunto quién va’. Y a mí, Bossio me invitó, que nunca nadie lo había hecho. En las elecciones anteriores no me había invitado nadie.
Fui concejal, terminé mi mandato y no estaba dentro del esquema kirchnerista. Fui por otro lado. E hice lo que siempre decía: no me votaron y me fui a trabajar en la actividad privada, no fui a pedirle un cargo político a nadie.
-Hablaba de su período como concejal. Acompañó a Mario Bracciale en la histórica elección que el peronismo, dividido, perdió con Lunghi por cerca de 300 votos. Y hoy, el otro candidato suena para representar al Frente para la Victoria en estas legislativas. ¿Cómo lo ve?
-Todos lo tiran, pero me da la impresión que no. No opino, pero no creo que Roberto (Tassara) deje la Universidad para ir al Concejo.
-Y si no es Tassara, ¿quién?
-No, ni me meto.
-¿Pero qué escenario observa?
-El peronismo tiene mucho. Insisto, es como Boca: tiene a Viatri, Silva, Blandi, el ‘Burrito’ Martínez, Acosta…
-Sí, pero no la emboca ninguno… En Boca, le digo…
-Vos quedate tranquilo, que ya la van a meter. Sería injusto si nombrara. Lo más sano para constituir una lista sería encuestar. A través de una encuesta, pueden surgir los nombres de la preferencia de la ciudadanía.
-Si hacemos la encuesta hoy, puede que dé Auza. ¿Cómo hacemos?
-No sé si da Auza. Lo del peronismo con Néstor fue, en su momento, y lo veo totalmente desde afuera, porque ni siquiera participé, un matrimonio por conveniencia: a Néstor le convenía el justicialismo como anclaje político para llegar adonde él quería, y al justicialismo le convenía Auza porque quizás estaba en una crisis dirigencial donde nadie asomaba y él venía de una gestión exitosa en la Universidad. Creo que el que mejor negocio hizo en esta movida es Scioli.
-¿Por qué?
-Porque Auza es un hombre de gestión demostrada. Scioli necesita unos 300 Auza, porque no tiene gestión. Basta con ver la inseguridad y el estado de las rutas, por ejemplo. Me parece que le falta gestión.
Compañeros
-Retomemos su participación en los encuentros liderados por Bossio. ¿Cómo tomó la invitación?
-He estado charlando con Diego en su oficina en Buenos Aires, por ejemplo, y en otra cena que se hizo en La Cascada. Me invitan y voy. Acompaño, concurro, escucho y veo. Sé que a algunos les incomoda, pero el sentimiento de uno es colaborar. Si sirve el pensamiento que uno tiene, mejor.
-Si lo invitaran a participar de alguna lista, ¿lo evaluaría, tiene ganas?
-Lo evaluaría desde muchísimos aspectos. Yo tengo 50 años y hay equivocaciones que no puedo cometer. Sobre todo, en lo que tiene que ver con el trabajo en la actividad privada y la faz familiar. Me honrarían, porque estarían valorizándome. Tampoco lo espero.
-Me quedo con su acercamiento a un espacio al que no pertenecía y del que fue crítico. Hoy, el que ‘tiene la sartén por el mango’ es el que lo invitó a asistir a esas reuniones y usted dice que su figura lo entusiasma. Siento que minimiza este acercamiento, pero no es menor…
-No, no lo minimizo. Yo sabía adónde iba. En mi caso, siempre critiqué formas, por ejemplo el enfrentamiento virulento con el campo; pero critiqué la forma, no el fondo. Con el correr del tiempo, empezás a entender algunas cosas. Aunque te parezca mentira, uno toma distancia y valora. Si hubiera sido un enfrentamiento virulento y acérrimo, no podríamos ni sentarnos a charlar, nos estaríamos pasando facturas todavía. El debate debe ser de ideas, no de ismos. En el fondo son todos compañeros peronistas. Y yo dije siempre que iba a participar de un proyecto peronista. Me parece, me da la impresión, olfateo que Diego Bossio está construyendo un proyecto peronista para Tandil. Si puedo colaborar, lo voy a hacer. u
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Un recuerdo
Al ingresar a esta Redacción, Levigna mencionó “la tristeza que me provocó el fallecimiento temprano de Fermín Daguzán”.
“Entrar al Diario y ver su computadora vacía pega fuerte. Los que nos dedicamos a la política, teníamos en Fermín a una referencia. No pude dejar de entrar acá y entristecerme con la ausencia”, dijo.
“Recuerdo las invitaciones a esta sala de entrevistas, las charlas compartidas, su enorme vocación y calidad periodística. Tandil –perdón si ofendo a alguien– en Fermín, Julio Varela y Marcos Gonzalez tuvo en este último tiempo tres plumas extraordinarias, de esas que te da placer leer”, marcó Levigna. u
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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