Para Luz y Fuerza el crecimiento de la Usina es ?estrepitoso?, aunque ?no es un paraíso?
Los trabajadores de la Usina y de Cretal llevan más de quince días con una medida de fuerza en reclamo de un incremento salarial. Durante la protesta, las cuadrillas trabajan a reglamento, lo que provoca un atraso en el mantenimiento de las redes y líneas, en las conexiones y la reparación del alumbrado público.
El secretario seccional de Luz y Fuerza de Mercedes, Daniel Otero; el secretario de Organización, Gustavo Di Giano, y su par de Servicios Sociales y Turismo, Raúl Martínez, cuestionaron que las cooperativas eléctricas reclamen un ajuste tarifario de la Provincia como condición para aumentar los sueldos.
El conflicto comenzó el 22 de mayo, tras el fracaso en las negociaciones paritarias entre las cooperativas eléctricas que operan en la provincia (la Usina nucleada en la Asociación de Prestadores Eléctricos de la Provincia de Buenos Aires –Apeba- y Cretal está asociada a Federación de Cooperativas de Electricidad y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires -Fedecoba-) y la Federación de Trabajadores de Luz y Fuerza.
“El porcentaje del reclamo es acorde a lo que hoy en día se vive en el país. Ronda el 25 por ciento de aumento salarial. El 22 de mayo hubo una reunión donde las empresas no ofrecieron absolutamente nada, cero peso”, explicó Di Giano.
Martínez agregó que “el argumento de las empresas es que si a ellos no les dan tarifa, no nos pueden dar a nosotros aumento de salario. Hay algunas excepciones que no necesariamente dependen de la tarifa, no necesitan de la tarifa para dar el aumento”.
También explicó que las únicas que están en condiciones de atar el incremento al traslado del costo a las tarifas son “las de pocos abonados, las que tienen 10 u 11 mil clientes” y consideró que en Tandil podrían ajustar los salarios ya que la Usina “tiene 50 mil clientes”.
En el caso de Cretal, argumentaron que si bien tiene menos usuarios, por ser una empresa rural, tiene subsidios por parte de la provincia a raíz de las enormes extensiones de las líneas.
Con el convenio vencido, los trabajadores recibieron el último ajuste en septiembre de 2011 y en marzo pasado percibieron una suma no remunerativa de 400 pesos.
Más demanda y
menos personal
“Las negociaciones están estancadas. Lamentablemente, las empresas lo que quieren es tomar como variable de ajuste a los trabajadores. Pretenden que a través nuestro la Provincia aumente la tarifa y no necesariamente tienen que aumentar la tarifa. A las empresas le han dado inclusive un monto fijo por medidor, con eso están ampliamente cubiertos para dar aumento de sueldo”, consideró Di Giano.
Y argumentó que “la Usina, el crecimiento que ha tenido a nivel demanda de energía es estrepitoso y todo eso está calculado dentro de lo que es la tarifa. Toda esa ganancia, ¿dónde fue a parar?”.
También dijo que “en 1987 la Usina tenía 224 trabajadores y hoy tiene 124, cien trabajadores menos con una demanda de energía que supera más del 70 por ciento de lo que era en 1987”.
Agregó que suple la falta de personal con firmas contratistas, que “a partir de este conflicto salarial han sido denunciadas por nosotros porque no cumplen absolutamente nada. Los empleados trabajan a destajo y les pagan sumas irrisorias, sin ningún tipo de medidas de seguridad, sin un convenio que los ampare y haciendo tareas que son propias de los trabajadores de Luz y Fuerza. Esas aberraciones las hemos denunciado en Nación y en Provincia”.
El sindicalista sostuvo que “está todo oculto acá. Pareciera que la Usina es un paraíso y no es un paraíso”.
La medida
Con respecto a los alcances de la medida de fuerza, Di Giano sostuvo que “lo único que estamos haciendo es ateniéndonos a nuestro estricto trabajo, por lo que nos pagan”.
Esto se traduce en que las cuadrillas salen sólo si están completas, integradas por un oficial, un medio oficial y un peón, y cada uno de ellos cumple estrictamente su función.
Como “la empresa no cuenta con planteles acordes a la cantidad de usuarios que tiene hoy”, desde que comenzó la protesta se están demorando las conexiones, la reparación del alumbrado público y el mantenimiento de las subestaciones y líneas, corrimiento de líneas y reparación de postes.*
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