Para Vargas Llosa, la polémica con intelectuales K es “un mal recuerdo extinguido”
Vargas Llosa destacó, en este sentido, la intervención de la presidenta Cristina Kirchner para que la iniciativa retrocediera "a foja cero".
"Me alegro que todo eso haya quedado a foja cero y que haya quedado simplemente como un mal recuerdo extinguido", comentó el célebre escrito peruano.
"Esta iniciativa dio marcha atrás cuando la Presidenta, expresando que Argentina respetaba la libertad de expresión, hizo que quienes habían pedido que me desinvitaran retiraran esa propuesta", sostuvo Vargas Llosa, en declaraciones al canal de cable C5N.
Horas antes de presentarse en la 37ma Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, el jueves que viene, el Premio Nobel de Literatura 2010 dijo que aguarda con "mucha expectativa" y "gran curiosidad" su visita a la muestra, por el crecimiento que ha registrado en los últimos años.
Por otra parte, el escritor expresó sus críticas contra los denominados "gobiernos populistas" entre los que incluye al argentino y afirmó que esa práctica "es una enfermedad de la política".
Además, se quejó porque "la izquierda convirtió la palabra liberal en mala palabra", antes de disertar en un hotel cinco estrellas del barrio porteño de Retiro, en el marco de la reunión anual de una sociedad norteamericana con presencia en la Argentina.
Sobre el populismo, el autor de la "Fiesta del Chivo" aseguró que es "una práctica muy antigua" y lo definió como "sacrificar el futuro en nombre de un presente que te da popularidad".
Por tal motivo, descartó que el populismo fuese una ideología y dijo que fue aprovechado por partidarios tanto de la izquierda, de la derecha, como de las dictaduras.
"Es una enfermedad de la política, pero no se la puede llamar ideología. Ideología es una especie de religión laica que da una respuesta completa para todo y que, como las religiones, establece cánones, es una forma de fanatismo laico", indicó el último Nobel de Literatura.
Si bien evitó pronunciar críticas directas al Gobierno argentino, es conocida la opinión negativa de Vargas Llosa respecto del kirchnerismo al que encuadra dentro de los gobiernos latinoamericanos que practican el populismo.
Vargas Llosa aseguró que sigue "apenado" porque en Argentina algunos no quieren que hable, en relación a la oposición que surgió al discurso que ofrecerá este jueves en la apertura de la Feria del Libro 2011.
En ese sentido, el escritor peruano afirmó que está siempre "a favor de conversar".
"Por eso me sorprendió tanto que colegas argentinos quisieran vetarme en un acto eminentemente literario. Los intelectuales tienen que estar abiertos al disenso. Esta posición revela una intolerancia que creo lamentable, lo menos que se puede pedir es respetar el principio de la diversidad, del diálogo entre opciones diferentes, porque si no, ¿a qué llegamos? A un soliloquio monocorde y eso no puede considerarse cultura", admitió.
En declaraciones a matutinos porteños, el autor de "El sueño del celta", evaluó a la Argentina en general y consideró que es un caso "muy trágico".
"Cuando tres cuartas partes de Europa penaban por sobrevivir, la Argentina era desarrollada. No había casi analfabetismo, existían instituciones, grandes pensadores democráticos, liberales. Eso debería haber permitido construir un país similar a Suiza, a Suecia", afirmó Vargas Llosa.
Como justificativo de este cambio, el escritor peruano dijo que el país esbozó políticas erradas que han provocado "problemas insospechados", aunque aseguró admirar al país, "que alcanzó un momento extraordinario".
Al ser consultado sobre la política en general, Vargas Llosa indicó que en la actualidad es un "entramado sucio, enrevesado, donde se muestra lo peor que tiene el ser humano".
También se refirió, entre otros, a Cuba, sobre la que afirmó que fue la causa de su distanciamiento con mucha gente con la que tenía una buena relación.
"Me distancié de mucha gente por Cuba, fue como una especie de guerra civil. Yo había sido muy amigo de Mario Benedetti: nos distanciamos y lo lamenté. Al final nos reencontramos con mucha cordialidad. Pero fue espantoso, las ideologías creaban fronteras, unas enemistades irreconciliables", confesó.
Vargas Llosa llegó el domingo pasado a la Argentina y en su primera jornada en el país visitó el Museo Borges junto al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, y el ministro de Cultura de la Ciudad, Hernán Lombardi.
Luego, en la noche del lunes, recibió en un hotel porteño a referentes de la oposición como el propio Macri, el ex presidente Eduardo Duhalde, el candidato a Gobernador bonaerense Francisco de Narváez y diputados como Patricia Bullrich y Gustavo Ferrari.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailMás de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios