Pararon los choferes y estuvo suspendido por diez horas el servicio de colectivos de la línea azul
La determinación fue tomada por los empleados junto a los delegados y con el acompañamiento del secretario general de la seccional local de la UTA, Gustavo Morales, debido al “injustificado” despido de un conductor con 12 años de antigüedad.
El cese de actividades comenzó a las 6, aunque desde la cabecera en La Movediza hacia el Campus salieron un total de cinco unidades para garantizar el traslado de los usuarios en ese horario y que no perdieran el viaje hacia sus lugares de trabajo.
La suspensión se mantuvo hasta las 16, cuando el servicio se restableció al alcanzar un acercamiento con la patronal, que abrió un compás de espera hasta el miércoles de la semana entrante.
El delegado gremial en la empresa de transporte, Emilio Pérez, confirmó a este Diario que mantuvieron un diálogo con la gerencia y se acordó un cuarto intermedio para evaluar la situación y ver qué postura adoptar.
Mientras se definen los pasos a seguir se decidió suspender el despido hasta que se retomen las negociaciones.
Hacer visible
el reclamo
Desde temprano un grupo de empleados se apostó frente a las oficinas administrativas ubicadas en avenida Brasil al 400. Allí también estacionaron algunos de los micros que no salieron a cumplir con los recorridos en solidaridad con lo ocurrido.
Pese al intenso frío, hicieron oír su reclamo con bombos y mediante la quema de neumáticos, que generó una gruesa columna de espeso humo gris visible desde distintos sectores de la ciudad.
La manifestación se sostuvo desde las 6 hasta las primeras horas de la tarde, cuando hubo un acercamiento entre las partes.
El delegado sindical de la línea, Emilio Pérez, explicó a El Eco de Tandil que la medida se debe “al injusto despido de un compañero, Juan Pose”, motivo por el cual decidieron realizar un “cese de actividades hasta que lo reincorporen”, afirmó.
Por su parte, Gustavo Morales ratificó que el objetivo era permanecer en el lugar hasta tanto se entablara alguna comunicación con el responsable de la empresa.
Calificó como “maliciosas e injuriosas” las razones esgrimidas por la patronal para justificar la cesantía de uno de sus empleados, y rechazó los planteos. “Estamos en asamblea permanente y vamos a seguir así hasta que se reincorpore al compañero”, enfatizó.
Más allá de los argumentos de la empresa, sostuvo que la rescisión del contrato laboral es “injustificado” y “está hecho premeditadamente para hacer el despido”.
Pese al acercamiento que logró suspender el accionar, Morales había advertido que de continuar con este escenario podrían incluir en el reclamo a más empresas que brindan el servicio de transporte urbano de pasajeros, paralizando la actividad hasta lograr una resolución al planteo.
El primer caso
El secretario general de la Unión Tranviarios Automotor de Tandil resaltó que “es la primera vez que nos pasa lamentablemente porque uno siempre trata de establecer un diálogo previo para solucionar estas cosas de otra manera”. Por eso, “estamos acá, en apoyo a los muchachos”.
“Conflictos suceden a diario con todas las empresas. Pero nunca habíamos llegado a un despido”, analizó el dirigente, quien acompañó el “justo reclamo” de los trabajadores y cuestionó la actitud “maliciosa” de la patronal para argumentar el accionar del transportista cesanteado.
“Una represalia”
El chofer despedido, Juan Pose, contó a este Diario que el viernes recibió la carta documento para que se presente a recibir la indemnización en las próximas 24 horas por causas que “son totalmente maliciosas e injuriosas”.
“Inmediatamente, me comuniqué con el delegado regional y con el de la línea y decidimos parar”, contextualizó.
Entre las causas, apuntó que le cuestionaron que “el colectivo circulaba fuera del recorrido, cosa que se hace habitualmente porque nos llevamos las unidades a nuestras casas”.
Por el contrario, Pose vinculó la decisión empresarial a un reclamo iniciado con anterioridad por el pago de algunas horas trabajadas durante los feriados de un grupo de compañeros. “Es consecuencia de este hecho”, especularon sus pares.
“Es una represalia de la empresa que no aceptamos”, ratificó el transportista. u
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