Parte de la oposición estuvo presente en la en la inauguración de la Rural
Claro está que para conformar a la Rural en un ámbito de la oposición, mucho tuvo que ver el gobierno al eludir cualquier participación en el barrio porteño de Palermo.
De la partida de la fiesta inaugural fueron parte el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri; el gobernador puntano, Alberto Rodríguez Saá; el ex gobernador cordobés José Manuel de la Sota; los diputados nacionales Francisco de Narváez (peronismo disidente) y Federico Pinedo (presidente del bloque PRO); y el ex candidato presidencial Ricardo López Murphy.
Ausentes estuvieron los radicales Gerardo Morales, Ernesto Sanz y Oscar Aguad, quienes días atrás visitaron la muestra, y hasta ofrecieron una conferencia de prensa en respaldo a los reclamos del campo.
Tampoco estuvo presente la titular de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, ni la referente bonaerense de ese espacio, Margarita Stolbizer, ambas protagonistas de los reclamos agrarios, al punto de pesarle a la radical un juicio por participar de un corte de ruta en la localidad bonaerense de San Pedro.
Quizá la jefa de la Coalición Cívica quiso evitar un nuevo desaire como el que sufrió en el acto en el Monumento de los Españoles, un día antes de la votación en el Senado, donde no la dejaron subir al palco de oradores, aunque desde ese espacio enviaron al legislador porteño Enrique Olivera.
“Es muy importante lo que dijo el presidente de la Sociedad Rural (Luciano Miguens). Y es insólito e infantil que la presidenta ofrezca una conferencia de prensa el mismo día en que se inauguró la muestra de ganadería”, disparó el ex jefe de Gobierno porteño.
Por su parte, Macri afirmó que se trata de un “suicidio” la ausencia de una política agropecuaria, y aseveró que “sería una locura” la apertura de la mesa de diálogo entre el gobierno nacional y las entidades del campo que conforman la Mesa de Enlace. “Si no nos damos cuenta que la oportunidad pasa por el campo, nos vamos a suicidar solos porque la realidad es que el mundo necesita alimentos y los alimentos van a valer un precio que no tuvieron en el pasado.
Y sería una locura no sentarse con esta gente que ha sido capaz de desarrollar con la siembra directa, con la genética, volúmenes de producción muy distintos a los del pasado”, disparó.
Por su parte, De Narváez dijo que “es hora de construir las soluciones y terminar con las confrontaciones innecesarias”, y reclamó la puesta en marcha de “un programa productivo que tenga previsibilidad para los próximos cinco o diez años”.
“Lo que toda la ciudadanía quiere es superar este problema y ponernos a trabajar para construir el futuro y no estar buscando problemas inexistentes”, aseveró.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailMás de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios