Particulares damnificados de Metalúrgica aclararon que no se negaron a hacer el peritaje en otro horno
Las abogadas de Analía Donini, la mujer de Lucas Serén -una de las víctimas fatales de la tragedia de Metalúrgica Tandil-, aclararon que no se negaron a realizar el peritaje que buscaba determinar cómo funciona un horno de fundición y que el perito lo descartó para evitar un futuro pedido de nulidad. Además, rechazaron que la principal hipótesis sobre la causa de las tres muertes sea el error humano y argumentaron que en el momento del accidente no había supervisor en la planta.
En principio, explicaron que el perito de Azul Hugo Piazza optó por no llevar adelante el peritaje debido a que en el oficio el fiscal solicitaba hacer la práctica en el horno 6, que aún no fue reparado y permanece fuera de servicio. Si bien Metalúrgica Tandil ofreció desarrollarlo en otro horno de similares características, el ingeniero prefirió no concretarlo porque la prueba podría ser pasible de nulidades y desistió hasta consultar al fiscal.
Reina Fainberg explicó que el perito de Azul y los abogados que representan a las familias de las víctimas se presentaron en Metalúrgica para el peritaje. En ese momento, en la planta al ingeniero “le informan que el horno 6 está desarmado, que no está. Le ofrecen hacerlo en otro, pero dice que tiene la orden para el 6 y para evitar nulidades, no puede hacerlo si no tiene la orden”.
Afirmó que “no nos opusimos a que lo hiciera porque no estaba el horno 6. El mismo perito dijo ‘voy a esperar el informe cuando el horno 6 esté en funcionamiento, lo voy a manifestar al fiscal’”, y adelantó que podrían solicitar que se estudie el funcionamiento en otro horno debido a que el arreglo depende de la empresa.
La visita a Metalúrgica fue dos días antes de la feria judicial y el perito presentó el informe al fiscal, aunque las letradas no volvieron a tomar vistas del expediente porque se encuentra en Azul.
La doctora Fainberg explicó que la empresa ofreció realizar el peritaje en otro horno, pero el perito argumentó que tenía orden del fiscal de hacerlo en el 6.
Incluso, indicó que ayer habló por teléfono con el ingeniero Piazza y le reiteró que para evitar nulidades no podía hacerlo en otro lado porque el fiscal le había ordenado llevar adelante la prueba en el 6.
Reina Fainberg consideró también que llevar adelante el peritaje en un horno totalmente refaccionado no tendría sentido y que preferirían que se concrete en uno de similares características al de la tragedia.
Sin peritos
de parte
“No es que la causa esté parada. Se hicieron testimoniales”, indicó la doctora Fainberg y adelantó que se reunirán con el fiscal para ver cómo sigue la investigación.
Consultadas sobre la posibilidad de contratar a un perito de parte, manifestaron que “todos los que hemos visto en Tandil no quieren. Algunos alegan que han firmado al retirarse un compromiso de confidencialidad con Metalúrgica”, dijo la doctora María Augusta Rubiales.
Sin embargo, descartaron que la principal hipótesis de la investigación sea que el accidente fue causado por un error humano y manifestaron que “estamos litigando contra un pulpo que es el grupo Renault”.
La letrada María Augusta Rubiales descartó que el accidente haya sido responsabilidad de los operarios y explicó que al momento de la tragedia no había supervisor que pudiera tomar una decisión para resolver el contratiempo que provocó la explosión del horno 6, que derivó en la muerte de Juan Cruz Andreade, Luciano Vargas y Lucas Serén.
Además, sostuvo que si la información sobre la hipótesis de que un error humano ocasionó la explosión emana de fuentes judiciales “están adelantando la sentencia”.
Reina Fainberg se mostró molesta porque “el fiscal no va a dictar sentencia, la va a dictar un juez” y analizó que “están sugiriendo” que los operarios fueron responsables del accidente.
Tras exponer su postura, manifestó que “es importantísima la presencia del supervisor”, que no estaba en el momento de la tragedia y advirtió que han aportado testimonios sobre la forma correcta en que se debía estructurar un turno de trabajo en el sector de fundición, ya que el supervisor hubiese aportado un protocolo para actuar ante el inconveniente que provocó la explosión del horno 6.
En tanto, la doctora Rubiales explicó que en la causa penal buscan que Analía Donini -la mujer de Lucas Serén que espera a la hija de ambos para septiembre- pueda conocer qué pasó. “El horno en el que estaba Lucas no es el que tuvo el siniestro, tenía el 2 y el 4 a cargo. El fue ayudar”, dijo.
En este sentido, las abogadas manifestaron que cada uno de los obreros tenía dos hornos a cargo, como han podido acreditar en la causa. Por eso reiteraron la importancia de la figura del supervisor, ya que otros obreros con experiencia en el trabajo de Metalúrgica han descripto su rol específico dentro de la planta ante una circunstancia complicada. “Cuando al compañero se le complicó, Lucas bajó de su horno y fue a ayudar”, remataron.
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