Patricia Sosa viene a cantarle a Tandil
Consultada sobre el significado de las giras en su vida de artista comentó que ?son fundamentales, me hacen muy feliz, y en Tandil no sólo voy a presentar mi último disco ?Lija y Terciopelo? sino que voy a cantar esas canciones que a la gente le encanta escuchar como ?Luz de mi vida?, ?Por él?, ?Endúlzame los oídos?, hitos de mi repertorio que me han acercado mucho a la gente. Viajo con una banda muy completa y una pantalla con fílmicos, se va a hacer un lindísimo escenario?.
-¿Trabajó mucho en este nuevo disco?
-Sí, muchísimo. Elegimos cuarenta temas y quedaron 20, y la producción eligió los 12 finales. Tardamos seis meses en la grabación. Nunca tardo tanto, pero fue muy minuciosa. Hicimos un dúo con Ricardo Montaner y este disco nuevamente me ha llevado a los primeros puestos, estando nominada para los Gardel.
Por otro lado, trabajamos fuerte para hacer un espectáculo en vivo muy contundente y ensayamos mucho para esto.
-¿A las mujeres les cuesta insertarse en el mercado argentino de la canción? ¿La dificultad de mantener un tema dentro de las radios será, tal vez, por una cuestión de género?
-Sí, exclusivamente. Es difícil para cualquier mujer insertarse en cualquier mercado, salvo que sea madre y ama de casa. Los hombres venden más discos para las discográficas, entonces, se contratan más hombres. Cuando firmé mi primer contrato como solista me dijeron ?mujeres ya tenemos? y les pregunté ?¿vacas tienen?? porque es como que nos ponen en la misma categoría.
-¿Quién es su público?
-Personas de mi generación y también sus hijos que egresaron con ?Aprendiendo a volar?, por ejemplo, o se enamoraron con ?Endúlzame los oídos?.
-Desde aquellos tiempos de La Torre hasta el 2008, ¿cómo ha ido evolucionando su carrera?
-Siempre fue ascendente, en realidad afiancé mi personalidad y fui cambiando de lugares, pero en esencia soy la misma. La experiencia te da sabiduría y me he hecho adicta al estudio del canto.
?Lija y Terciopelo?, el nombre del CD, es justamente eso, tengo una voz raspada bien rockera y también cálida y tierna. Pero lo pude hacer con la técnica de mis estudios.
-¿Cómo fue su experiencia en ?Cantando por un sueño??
-La exposición que te da un certamen es tremenda porque no hay nadie que no lo mire. Lo tomé con humor y seriedad. Me gustaba en las devoluciones darles un datito para que en la próxima gala estuvieran mejor, si bien no son cantantes estaba bueno. Algunos ni me escuchaban, pero otros hacían los deberes, empezaban a manejar el aire, por ejemplo.
-¿Su hija está trabajando con usted?
-Tengo dos hijas mujeres, una de ellas, Marta Mediavilla, es la que hace los coros con la hija de Julia Zenco, Laura González.
Con Marta tengo una relación especial, y tiene acomodos (risas) porque primero soy madre y después profesional, la observo y quiero primero que nada que esté cómoda y contenta. Estudia licenciatura en arte y quiere ser actriz, pero por ahora está con la madre.
-¿Es verdad que en una oportunidad cantó a capella en Mar del Plata en un seven de rugby?
-Sí, se cortó la luz y la gente hizo un silencio total, se creó un clima, un ambiente divino, pensaba en la gente del 1800 que sacaban un piano al jardín y se daban veladas líricas, sobre todo. El desgaste es tremendo, pero fue maravilloso.
-¿La gira continúa por el resto del país?
-Sí, antes de Tandil tocamos en Olavarría y después vamos a Mar del Plata. Más tarde me iré al Chaco para hacer una tarea solidaria con los indios tobas que están sufriendo una extinción silenciosa. Me voy con cinco camiones llenos de artículos de primera necesidad (ropas y comestibles), esto lo juntamos con 15 fans. Estas tareas no sé si dan rating pero son tan necesarias, por eso le digo a la gente que vaya mañana al recital que si quiere puede llevar un alimento no perecedero porque lo entregaremos en Chaco a esta comunidad que no tiene nada, que está totalmente olvidada. De este modo, mas allá de disfrutar de un show colaboran con una tarea solidaria y eso hace sentir muy bien.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios