Peligra la continuidad de las internaciones domiciliarias de los afiliados de IOMA
Desde la empresa manifestaron su preocupación porque la situación es “insostenible” debido a la importante deuda que la obra social tiene con ellos y al desfasaje de alrededor del 150 por ciento con respecto a los valores que se plasman en cualquier otra obra social.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl peor momento
Claudio Pioli, gerente regional de Medihome, aseguró que la situación con IOMA está atravesando “su peor momento en los últimos 10 años”.
La empresa ingresó al mercado de internación domiciliaria hace 12 años y ya viene brindando el servicio a los afiliados de IOMA hace 10.
Entre el año 2002 al 2009 trabajaron con IOMA sin convenio, por trámites de excepción “un poco por necesidad de la obra social de derivar pacientes de instituciones sanatoriales, o darle respuestas a un sector de su población, tanto discapacitados, como pacientes crónicos, agudos, paliativos, que por la falta de oferta en el mercado no tenía respuesta”.
“La demanda era muchísima y ya en 2008 los valores no eran los ideales con respecto a los del mercado, del resto de las obras sociales y el público particular. Decidimos firmar un acuerdo a través de un convenio donde se plasmaron valores que ya estaban un poco por debajo de la media del mercado que nomenclaba las prestaciones de internación domiciliaria. A partir del 2009 el convenio especificaba una actualización cada 6 meses de valores pero nunca llegó”, explicó.
Después de que la empresa advirtió que iba a cortar el servicio en el año 2011 se otorgó un incremento del 15 por ciento, “con lo cual teníamos un desfasaje del 70 por ciento pero actualmente es de alrededor del 150 por ciento con respecto a los valores que se plasman en cualquier otra obra social”.
Insostenible
Pioli resaltó que siempre intentaron dialogar con la obra social por distintos medios, mediante presentaciones espontáneas, personales, notas, cartas documento intimidatorias “por el enorme retraso en los pagos que tiene IOMA para todos los prestadores y sobre todo aquellas prestaciones que no son tan conocidas, que tienen un uso más acotado y específico. Todavía no terminamos cobrar el 2012. Si a eso se lo sumamos a un 150 por ciento de retraso en valores, es insostenible la prestación”.
Y comparó la situación a si “una consulta médica hoy se pagara 30 pesos. Nosotros como institución nos orientamos a ser una oferta interdisciplinaria, multiprofesional, integral en la internación domiciliaria. El paciente que ingresa a nuestra oferta tiene todas las alternativas de atención necesarias en un domicilio”.
En ese sentido, recalcó que “abastecemos la gran mayoría del mercado de internación domiciliaria. A nivel nacional solamente hay cuatro empresas que firmamos el convenio, la mayor parte de ellas estaban concentradas en Capital Federal y Gran Buenos Aires. En el interior del país fuimos prácticamente pioneros en internación domiciliaria y atención con IOMA”.
Riesgo de quiebra
En tanto, informó que en Tandil hay alrededor de 60 pacientes que utilizan este servicio. “Hay que imaginarse que son 60 camas ocupadas continuamente todos los días del mes, involucrando a cinco, seis o siete profesionales por cada domicilio. Esta situación está generando una crisis en nuestra institución con riesgo de quiebra prácticamente”, sostuvo.
“El enorme déficit que teníamos de valores lo fuimos soportando porque somos un grupo empresario, hay un sistema de ambulancias y traslados, ortopedias, farmacias, centros de rehabilitaciones integrales, para discapacitados, atendemos en varias provincias, entonces en el contexto global logramos llegar a este momento y poder sostener a esos pacientes pero ya llegamos al límite”, lamentó.
Sin rumbo
Asimismo, consideró que se encuentran en una situación “sin rumbo, el compromiso que nos generó por un lado engloba a la atención de un paciente, sobre todo discapacitados, tenemos una fundación y estamos muy comprometidos con la discapacidad de toda la Argentina. Sabemos que no tienen muchas opciones de atención, hay personas que hace varios años que están con tratamiento y aún si fueran derivados a un centro de salud perderían la calidad del tratamiento y de vida”.
“Si esto continúa y no le encontramos una respuesta gran parte de los pacientes deberán ser derivados a instituciones sanatoriales, y algunos a otros centros de rehabilitación, siempre y cuando sean tomados porque la gran mayoría no tienen cupos para tomarlos. Esta situación realmente daña muchísimo el sistema de salud, hay que imaginarse qué sucedería si al Hospital Ramón Santamarina le ingresaran 30 o 40 pacientes a cama de piso porque no se pueden sostener en la casa. Se produce un caos porque no tiene la capacidad para sostenerlo”, planteó.
Por un lado, está “el sector tratante afectado y por otro, está el otro sector no menos afectado que son todas las personas que a través de este sistema han encontrado su forma de vida, enfermeros, cuidadores domiciliarios, kinesiólogos, terapista, médicos que hoy por hoy el único ingreso es nuestra institución, son muchas personas”.
“Nosotros financiamos todas las prestaciones, le venimos pagando a todos los prestadores desde el mes de octubre del 2012 y todavía no lo pudimos cobrar. Si a eso sumamos que le pagamos 200 pesos a un prestador para que se dirija al domicilio y IOMA no supera los cien pesos de consulta, es imposible sostenerlo”, concluyó
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