Peligra la continuidad del comedor de la Escuela 501 por problemas en la cocina
Por lo pronto, todavía restan algunos meses para que les entreguen el nuevo edificio que se está construyendo en Lamadrid al 100; aunque cabe recordar que al local de Avellaneda al 800 se mudarían los alumnos de la Escuela de Cerámica, quienes heredarán las mismas problemáticas.
En este caso puntual, desde hace un mes que las autoridades vienen reclamando al Consejo Escolar la reparación de caños rotos en la cocina, los cuales provocan una dificultad para trabajar por la inundación que se genera y el peligro que esto ocasiona. Sin embargo, a pesar de que ya es un problema grave, siguen cocinando por el esfuerzo que suman todas las personas que están allí; sobre todo los cocineros y auxiliares, que hacen malabares para que continúe funcionando.
Mariel Echeverría, directora de la Escuela 501, explicó que en este comedor brindan desayuno, almuerzo y merienda, pero que al día de hoy “ya no se puede vivir más”.
Además resaltó que los días jueves trabajan con el grupo de alumnos vespertino en el proyecto de la Farándula, por lo que van chicos de todas las escuelas especiales como la 503 y 504 y que el total de los alumnos suma más de 40.
“Nosotros sabemos que la situación del Consejo Escolar es difícil pero ésta es la situación que estamos viviendo hoy y yo como directora tengo que garantizar la seguridad para la gente que trabaja en esta escuela”, recalcó Echeverría.
No obstante, el estado del comedor no es lo único que preocupa de este establecimiento. Ya que como es sabido, la escuela está en muy malas condiciones: el piso de la heladera está lleno de agua, lo que implica un riesgo altísimo para el personal por lo que “si para el lunes (por hoy) esto no se soluciona, acá se clausura el comedor”, advirtió la directora.
Otro dato importante es que asistió personal de Bromatología para controlar y verificar el establecimiento y les pidieron que volvieran a reclamar para que se solucione esta problemática, ya que sino ellos mismos iban a tener que proceder a la clausura.
Terceros
perjudicados
Esta vez el problema de infraestructura y condiciones edilicias no les complica el trabajo solamente a la escuela sino que ya comenzó a perjudicar a terceros que se encuentran fuera del establecimiento.
Un claro ejemplo es lo que ocurrió con los salones donde funcionan los pretalleres que se encuentran en muy malas condiciones ya que también se rompió un caño y es justo el que da al Museo de Autos, que se encuentra detrás del edifico de la 501.
Frente a esta situación, el dueño del museo se acercó a la Escuela varias veces para reclamar la reparación del caño, por lo que la directora envió distintas notas y hasta el propio dueño del lugar fue al Consejo Escolar, pero no tuvo ninguna respuesta concreta.
“La semana pasada vino este hombre a decirme que lo arreglaba él, pero tampoco corresponde, y ya estamos perjudicando también a terceros”, detalló Echeverría.
Para rematar, el establecimiento se llenó de roedores que ingresan por una parte del techo, que también está roto, y la verdad es que “no podemos estar más en estas condiciones”, concluyó la directora.
Por lo pronto, resta esperar a hoy para ver si se soluciona el problema del comedor, definir los pasos a seguir y las posibilidades de refacción para que la escuela continúe funcionando. u
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios